Araqchi asegura que su último contacto con Witkoff fue antes del inicio de los bombardeos de EEUU sobre Irán

El jefe de la diplomacia de Irán niega haber dialogado recientemente con el mediador de Washington, contradiciendo así versiones estadounidenses que apuntan a un supuesto reinicio de conversaciones tras el inicio de los ataques conjuntos sobre territorio iraní

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“Cualquier información que señale lo contrario parece preparada para engañar a los cambistas del petróleo y a la opinión pública”. Esta declaración corresponde al ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, quien este lunes desmintió haber mantenido recientemente contactos con el mediador estadounidense Steve Witkoff, contradiciendo versiones difundidas desde Estados Unidos sobre una supuesta reanudación de conversaciones tras el inicio de los ataques conjuntos sobre territorio iraní. Según informó Axios, fuentes norteamericanas habían asegurado que ambos diplomáticos habían retomado las comunicaciones en los días posteriores a la ofensiva iniciada el 28 de febrero por parte de Estados Unidos e Israel sobre suelo iraní.

De acuerdo con lo publicado por el portal Axios, Araqchi habría enviado mensajes de texto a Witkoff, explorando posibilidades relacionadas con el cese de la guerra. Las mismas fuentes precisaron que, pese a estos intentos, Washington habría decidido rechazar cualquier diálogo posterior a las ofensivas. Axios detalló que esta comunicación se presentó como parte de un esfuerzo por restablecer canales de entendimiento tras el agravamiento del conflicto.

Previamente, el sitio Drop Site había reportado, citando fuentes iraníes, que Witkoff habría sido quien tomó la iniciativa al enviar mensajes a Araqchi. Según consignó este medio, las autoridades de Irán optaron por no responder a esos mensajes, lo que señalaría una negativa por parte de Teherán a reabrir la vía diplomática en ese momento.

En su declaración pública, Araqchi precisó: “Mi último contacto con el señor Witkoff fue antes de que su jefe decidiera matar la diplomacia con otro ataque militar ilegal contra Irán”. Esta intervención, hecha a través de redes sociales, intenta dejar claro que cualquier referencia a nuevas gestiones diplomáticas entre ambos países carece de fundamento, siempre según la versión oficial iraní.

El contexto de esta controversia se enmarca en el deterioro de las relaciones diplomáticas tras el inicio de la campaña militar encabezada conjuntamente por Estados Unidos e Israel desde el 28 de febrero, que reavivó las tensiones en la región y tuvo un impacto inmediato en los mercados internacionales de energía. Según publicó Axios, la circulación de versiones contradictorias sobre posibles canales de diálogo tiene efectos directos en el comportamiento de los operadores petroleros y la percepción global sobre el curso del conflicto.

Tanto la versión de Axios como la de Drop Site reflejan una situación fluida y marcada por la desconfianza recíproca entre las partes. A pesar de los informes sobre envíos de mensajes y rechazos cruzados, el jefe de la diplomacia iraní recalca que no existen contactos activos y sostiene que las informaciones difundidas buscan influir no sólo en la política internacional, sino también en intereses económicos vinculados al mercado energético.

En este escenario, Irán insiste en denunciar la ilegitimidad del recurso a la fuerza y reitera su postura sobre el cese de los bombardeos como requisito previo a cualquier avance diplomático. Los medios consultados han puesto el acento en la dificultad de corroborar detalles sobre los supuestos intercambios entre Araqchi y Witkoff, dada la opacidad que caracteriza a las negociaciones indirectas en medio de la tensión bélica.

Las versiones divergentes sobre la existencia y el contenido de los contactos diplomáticos entre Irán y Estados Unidos se producen en un marco de incertidumbre que afecta tanto al ámbito político como al económico a nivel internacional. Mientras desde Washington se enfatiza el rechazo a dialogar en el contexto de los ataques, Teherán enfatiza su negativa a conversar bajo presión militar. Estas posiciones públicas reflejan la distancia actual entre ambas administraciones y las dificultades para encontrar puntos de entendimiento que permitan una desescalada en el conflicto.

Según Axios, las informaciones sobre posibles intercambios institucionales han circulado en medio de un clima de especulación sobre el futuro de la situación en Oriente Medio, haciendo que cada declaración adquiera relevancia en los mercados y entre los actores políticos globales. El desarrollo de estos hechos sigue generando atención en la comunidad internacional y mantiene abierta la incógnita sobre la eventual reanudación de cauces diplomáticos directos entre Teherán y Washington.