EEUU y Ecuador lanzan un ataque contra un campo de entrenamiento asociado a un disidencia de las FARC

Un bombardeo dirigido por fuerzas aliadas destruyó un centro logístico empleado por una facción disidente, considerado clave para operaciones delictivas en la región, tras labores de inteligencia que involucraron reconocimiento aéreo, tecnología militar y apoyo internacional destacado

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Según consignó el Ministerio de Defensa de Ecuador, luego de la inspección militar en un campamento destruido se hallaron armas y otros elementos que evidencian una relación directa entre los Comandos de la Frontera, disidentes de las FARC, y actividades atribuidas al narcotráfico en la región fronteriza con Colombia. Esta operación formó parte de la fase que las autoridades ecuatorianas denominan Ofensiva Total, en la que participan conjuntamente fuerzas ecuatorianas y estadounidenses.

El medio informó que fuerzas militares de ambos países llevaron adelante una intervención aérea y terrestre en la provincia de Sucumbíos, donde se encontraba el centro logístico afectado. El comunicado oficial del Ministerio de Defensa de Ecuador detalló: “Nuestras fronteras no serán las bases del narcotráfico. Con información obtenida a través de labores de inteligencia y con apoyo de los Estados Unidos, las Fuerzas Armadas del Ecuador ejecutaron una operación militar en la provincia de Sucumbíos que permitió ubicar y bombardear un área campamentaria perteneciente al grupo narco criminal Comandos de la Frontera (CDF)”.

De acuerdo con el reporte, la infraestructura neutralizada funcionaba como punto de descanso para el líder del grupo, conocido como 'Mono Tole', y ofrecía capacidad para la formación de hasta 50 miembros vinculados a actividades delictivas relacionadas con estupefacientes. La operación involucró el uso combinado de aeronaves de ala fija, helicópteros, embarcaciones fluviales, drones y personal militar especializado, así como una fase previa de obtención de datos de inteligencia y reconocimiento aéreo, señaló el Ministerio de Defensa de Ecuador.

El Mando Sur del Ejército de Estados Unidos (SOUTHCOM) publicó que consideró la operación como “exitosa” y subrayó la ejecución de “operaciones cinéticas letales”, aunque las fuentes consultadas por el medio aclararon que hasta el momento no se ha informado sobre personas detenidas ni sobre víctimas como resultado del ataque al campamento. El secretario de Defensa de los Estados Unidos, Pete Hegseth, expresó en redes sociales, según cita el medio: “Sí, como ha dicho (el presidente de Estados Unidos, Donald Trump), también estamos bombardeando a los narcoterroristas en tierra. Gracias a nuestros socios en Ecuador”.

El portavoz del Pentágono, Sean Parnell, difundió el siguiente mensaje: “Estados Unidos se mantiene firme en su apoyo a las naciones que luchan contra el narcoterrorismo. Juntos, desmantelaremos las redes de narcoterroristas y corrupción, exigiremos responsabilidades a estas organizaciones y restauraremos la paz mediante la fuerza”, reportó el medio. La cooperación entre los dos países, reiterada durante el anuncio de la operación, se centra en la lucha conjunta contra el crimen transnacional y las organizaciones dedicadas al narcotráfico que operan en zonas limítrofes.

La elección de Sucumbíos para la intervención responde a la ubicación estratégica de la provincia como corredor habitual de actividades ilícitas, debido a su proximidad a la frontera con Colombia y a antiguas rutas de tránsito de las FARC y sus disidencias, según indicó el Ministerio de Defensa citado por la fuente. La estructura desmantelada servía tanto para la logística del tráfico de drogas como para la capacitación de nuevos integrantes de las redes criminales.

El operativo representa el avance de las colaboraciones militares bilaterales, en línea con los anuncios previos del Ejército de Estados Unidos respecto a operaciones conjuntas en territorio ecuatoriano orientadas a combatir las denominadas “organizaciones terroristas”, publicó el medio. El gobierno de Ecuador sostuvo que la intervención refuerza el compromiso de cerrar el paso al tráfico de drogas y de interrumpir la expansión de mafias más allá de los límites nacionales, según enfatizó la cartera de Defensa en una declaración pública.

A lo largo de la intervención, se emplearon tecnologías de última generación y se desplegaron especialistas con experiencia en reconocimiento y localización de campamentos utilizados para actividades clandestinas. Según fuentes del Ministerio de Defensa ecuatoriano citadas por el medio, la evidencia recogida incluiría armas, documentación y registros que podrían aportar nuevos datos sobre la estructura y los movimientos de la organización Comandos de la Frontera.

El papel de Estados Unidos en la operación fue destacado como fundamental por ambas partes, argumentando que la cooperación y el intercambio de información permitirán la continuidad de acciones similares en la región. El Ministerio de Defensa de Ecuador afirmó: “Hoy Estados Unidos es un aliado clave en esta lucha, y esta operación demuestra cómo la cooperación internacional firme permite cerrar el paso a las mafias que operan más allá de las fronteras”.

A raíz de esta intervención, el área bombardeada ha sido objeto de inspecciones posteriores que buscan identificar posibles sobrevivientes, recolectar indicios adicionales y garantizar que el enclave no vuelva a ser utilizado como base operativa para el grupo Comandos de la Frontera, según contrastó la cobertura del medio. Hasta el cierre de este informe, las autoridades no han ofrecido datos específicos sobre bajas en las filas de la organización ni han informado sobre capturas derivadas directamente del ataque.

The media outlet underscores that this joint operation marks an escalation in both the scope and means of bilateral military actions, indicating that similar interventions could take place in other areas considered to be centers of illegal activity. The official statements emphasize the intention to continue relying on intelligence, technology, and international support, especially from the United States, for future actions aimed at dismantling transnational criminal organizations in border zones.