
Entre los cuerpos recuperados tras el más reciente siniestro en la mina de coltán de Rubaya figuran varios menores de edad, según consignó el portal Actualité, que precisó el hallazgo de seis niños muertos en la aldea de Gatabi. La tragedia se produjo alrededor de las 4:00 de la madrugada, aproximadamente una hora después de haber iniciado la actividad minera, y hasta el mediodía vecinos y mineros seguían utilizando herramientas rudimentarias y sus propias manos en la búsqueda de sobrevivientes. Según informó Congo Actual, al menos 40 personas han fallecido a consecuencia del derrumbe ocurrido este sábado en el yacimiento de Gakombe, situado en el cerro de Rubaya, Masisi, provincia de Kivu Norte, en la República Democrática del Congo.
El medio Congo Actual recogió testimonios de residentes y trabajadores que relataron cómo, ante la falta de equipos especializados, recurrieron a piquetas, palos y manos desnudas para retirar escombros y tratar de rescatar a atrapados en varios túneles artesanales. Actualité mencionó que varias viviendas de Gatabi también sufrieron daños importantes por el colapso, además de los pozos de la mina afectados. Al menos una decena de heridos fue trasladada a centros médicos de la zona.
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La mina de Rubaya opera de manera irregular y se encuentra bajo control de la milicia rebelde M23, reportó Congo Actual. De acuerdo con las autoridades congoleñas, esta explotación produce entre 115 y 125 toneladas mensuales de coltán, un mineral considerado estratégico para la industria global de componentes electrónicos, ya que se extrae tantalio, material clave en la producción de teléfonos móviles, computadoras y equipos industriales.
Se trata del tercer hundimiento grave en esta mina en menos de un mes, detalló Congo Actual. El pasado 28 de enero, un derrumbe en el mismo lugar causó la muerte de aproximadamente 400 trabajadores. Poco después, el 3 de marzo, otro colapso mató a más de 200 personas en la misma zona. En junio de 2025, otro incidente en Rubaya dejó más de 700 fallecidos.
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Las autoridades de la República Democrática del Congo clasifican el área de Rubaya como “zona roja”, lo que significa que está prohibida cualquier actividad minera debido a los elevados riesgos de seguridad y medioambientales. No obstante, la extracción de coltán continúa a gran escala en esta región, según publicó Actualité. En la mina trabajan miles de personas, quienes excavan túneles a mano y carecen tanto de equipamiento adecuado como de supervisión técnica. Esta precariedad convierte las excavaciones en estructuras inestables que pueden colapsar en cualquier momento, especialmente en la temporada de lluvias, según detalló Congo Actual.
La importancia estratégica de Rubaya como centro mundial de extracción de coltán explica la persistencia de la actividad minera, a pesar de la frecuencia de los accidentes y las fuertes restricciones legales. Estimaciones apuntan a que la zona suministra una parte significativa del tantalio que utiliza la industria internacional, lo que contribuye a mantener la presencia masiva de mineros artesanales en condiciones de riesgo, según destacó Actualité.
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Los últimos accidentes reavivan el debate sobre la seguridad laboral y la situación legal de las explotaciones minerales en el este de la República Democrática del Congo. Organizaciones locales han reclamado una mayor intervención estatal y la implementación de mecanismos que garanticen condiciones mínimas de trabajo seguro, según reportó Congo Actual.
La reiteración de tragedias recientes en Rubaya ha generado inquietud entre la población local, que en muchos casos depende de la minería artesanal como única fuente de ingresos. Diversos testimonios recogidos por el medio Actualité advierten sobre la escasez de alternativas económicas y el temor a nuevos siniestros mientras persista la explotación bajo el control de grupos armados y sin medidas técnicas de protección.
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Mientras continúa la búsqueda de desaparecidos entre los túneles colapsados y se intentan identificar a las víctimas, el balance provisional sitúa el número de muertos en al menos 40, pero los rescatistas y habitantes temen que la cifra aumente en las próximas jornadas, según publicaron Congo Actual y Actualité.