Perú adopta medidas extraordinarias para garantizar el suministro energético tras la fuga en un gasoducto

El gobierno ha declarado la emergencia por hasta dos semanas tras una fuga en Cusco y prepara alternativas para el sector industrial, mientras las autoridades priorizan hogares, hospitales y transporte público y aseguran monitoreo constante de la situación energética

Guardar

El Comité de Operación Económica del Sistema Interconectado Nacional (COES-SINAC) confirmó que Perú dispone de capacidad suficiente para abastecer la demanda eléctrica sin restricciones, asegurando la operatividad de las centrales térmicas mediante la gestión para reponer sus reservas de insumos esenciales para la generación energética. Esta información adquiere relevancia tras las recientes acciones del gobierno peruano para afrontar la emergencia causada por la fuga y deflagración registrada el pasado domingo en un gasoducto administrado por Transportadora de Gas del Perú (TGP) en la región de Cusco. El Ministerio de Energía y Minas, según comunicó en una nota oficial, declaró en emergencia el suministro de gas natural para todo el territorio nacional durante un periodo máximo de 14 días.

Tal como publicó el Ministerio de Energía y Minas, el gobierno ha puesto en marcha un conjunto de medidas encaminadas a garantizar el abastecimiento energético, priorizando la continuidad de servicios esenciales como el transporte público, los centros de salud y el abastecimiento doméstico. La emergencia se decreta para permitir la racionalización temporal de la distribución de gas natural mientras TGP avanza con las labores necesarias para subsanar el incidente. En paralelo, el Ejecutivo prepara un decreto que posibilitará que las compañías del sector industrial puedan recurrir a combustibles alternativos de manera inmediata, con la finalidad de evitar la interrupción de actividades productivas durante la coyuntura.

El medio consignó que, dentro de estas disposiciones, se contempla una distribución prioritaria del gas natural, favoreciendo la operación ininterrumpida de industrias catalogadas como esenciales durante el periodo que dure la reparación del gasoducto averiado. Así, la atención prioritaria al consumo doméstico y a los servicios hospitalarios busca limitar el impacto en la población y en sectores críticos para el funcionamiento nacional.

La supervisión sobre la cadena de suministro de combustibles también se ha intensificado. Según detalló la autoridad, el Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería (Osinergmin) despliega tareas de monitoreo en los establecimientos de expendio de combustible, procurando garantizar que el transporte público cuente con el abastecimiento necesario para mantener en funcionamiento los principales servicios de la capital y del resto del país. El objetivo declarado consiste en evitar que el siniestro cause desabastecimiento en segmentos clave para la movilidad urbana y la atención médica.

El gobierno, añadió el comunicado oficial citado por el Ministerio de Energía y Minas, mantiene vigilancia constante sobre la evolución del suministro energético y evalúa de manera continua la adopción de medidas adicionales conforme se desarrolle la respuesta a la emergencia. Entre los puntos destacados, las autoridades remarcaron que la monitorización permanente permite anticipar y responder eficazmente ante cualquier riesgo de escasez, asegurando así que escenarios de desabastecimiento no se materialicen mientras se normaliza la situación en la infraestructura afectada en Cusco.

Por su parte, las centrales térmicas reportaron que se inició el proceso para garantizar el aprovisionamiento de insumos y maximizar la resiliencia del sistema eléctrico nacional. Este esfuerzo, según refirió la autoridad energética, resulta decisivo para sostener la demanda eléctrica de industrias y hogares, minimizando los efectos de la emergencia en la vida cotidiana y en la economía.

De acuerdo con el Ministerio de Energía y Minas, la implementación de combustibles alternativos en el sector industrial representa una de las herramientas más inmediatas para mitigar la merma en el suministro de gas tras el incidente en Cusco. La pronta publicación del decreto se espera que facilite las adaptaciones necesarias en las plantas de producción, permitiendo conservar el dinamismo de los sectores productivos más sensibles a las alteraciones del flujo energético tradicional.

El monitoreo y la toma de decisiones en tiempo real definen el manejo actual del suministro energético en el país desde el inicio de la emergencia. Según puntualizó el ministerio, estas acciones permiten preservar la seguridad energética y garantizar que tanto el funcionamiento de los servicios básicos como las actividades productivas esenciales continúen con la menor afectación posible mientras se avanza hacia la reparación total de la infraestructura averiada.