Mueren tres militares en un emboscada atribuida a las disidencias de 'Iván Mordisco' en el sur de Colombia

Tres soldados perdieron la vida y uno fue lesionado durante un ataque mientras supervisaban puntos electorales en Caquetá, confirmó el Ejército, horas antes de los comicios en Colombia, donde la seguridad sigue siendo motivo de preocupación

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El incidente tuvo lugar mientras los militares brindaban apoyo logístico y de supervisión a la correcta instalación de los puestos de votación en un contexto de alta tensión ante el inminente proceso electoral. Según consignó el medio, el Ejército de Colombia confirmó que tres soldados murieron y uno resultó lesionado en una emboscada ocurrida en la zona rural de Cartagena del Chairá, departamento de Caquetá, en el sur del país, a pocas horas de la apertura de las urnas en una de las jornadas electorales más relevantes del año.

El medio informó que los responsables del ataque serían miembros de la disidencia conocida como ‘Iván Mordisco’, específicamente de la estructura ‘Carolina Ramírez’, perteneciente al Estado Mayor Central (EMC) de las FARC. El enfrentamiento se desató mientras los uniformados realizaban tareas de acompañamiento a las labores que preceden a la votación, un trabajo considerado prioritario por el Gobierno ante los históricos problemas de orden público en regiones apartadas.

Tal como publicó la fuente, el Ejército manifestó a través de sus canales oficiales su pesar por el asesinato de los tres militares y comunicó que otro efectivo se encuentra herido. El despliegue militar en Caquetá formaba parte de un operativo más amplio destinado a garantizar la seguridad de los ciudadanos y los funcionarios electorales en un contexto donde la violencia de grupos armados ilegales representa un desafío permanente.

La jornada electoral en Colombia se desarrolla bajo estrictas medidas de seguridad debido al historial de ataques y presiones a la población civil. En esta oportunidad, los ciudadanos están convocados a seleccionar la nueva conformación del Congreso y a definir alianzas políticas de mira a las próximas elecciones presidenciales, según reportó la fuente.

En los días previos a los comicios, diversos actores armados se han pronunciado respecto a su posición frente a la cita con las urnas. Según publicó el medio, la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) anunció un cese al fuego unilateral como gesto de no entorpecer el proceso democrático. Por su parte, el grupo narcoparamilitar Clan del Golfo se comprometió públicamente a no inmiscuirse en los comicios, con el argumento de permitir que los votantes ejerzan su derecho sin restricciones ni intimidaciones.

De acuerdo con lo reportado por el medio, los mecanismos de seguridad desplegados en Caquetá incluyen patrullajes reforzados, controles de acceso y presencia militar en puntos estratégicos que consideran sensibles por la posibilidad de emboscadas o acciones de sabotaje impulsadas por organizaciones armadas. Las autoridades han recalcado la importancia de mantener operativos simultáneos en distintas regiones para detectar cualquier amenaza que atente contra la realización de los comicios.

El episodio de violencia en Cartagena del Chairá ilustra los desafíos que enfrenta Colombia para blindar sus procesos electorales en territorios donde persisten estructuras armadas que rechazan los acuerdos de paz firmados en 2016. Las disidencias de las FARC, agrupadas en distintas ramas y facciones, han mantenido su presencia activa en departamentos como Caquetá, donde los enfrentamientos con la fuerza pública ocurren con regularidad, detalló el medio.

Las operaciones militares para resguardar la jornada electoral han sido diseñadas en coordinación con la autoridad electoral nacional y organismos de inteligencia que siguen de cerca los movimientos de actores ilegales. El Ejército reiteró su compromiso de continuar las tareas de vigilancia y respuesta ante cualquier incidente que ponga en riesgo la integridad de los funcionarios y de la población participante, según publicó el medio.

Los acontecimientos más recientes en el sur de Colombia generan atención sobre la capacidad estatal para garantizar la libre participación ciudadana, especialmente en zonas rurales históricamente marcadas por disputas territoriales y la presencia de economías ilícitas. La situación en Cartagena del Chairá ha motivado un urgente llamado a las instituciones nacionales para redoblar los esfuerzos de protección y enjuiciamiento contra los responsables de ataques a personal militar durante eventos electorales.

Según la información divulgada por el medio, los hechos se produjeron en un momento que el Poder Ejecutivo colombiano considera estratégico para consolidar la legitimidad de la democracia frente a amenazas armadas. Las autoridades confirmaron que los operativos de seguridad se mantendrán con altos niveles de alerta hasta la conclusión del proceso y la publicación de los resultados electorales.

La trágica emboscada en Caquetá evidencia la persistencia de focos de violencia en el marco de las elecciones colombianas, mientras la población acude a las urnas bajo la sombra constante del conflicto armado y la criminalidad organizada.