Interior reajusta las vigilancias policiales tras la guerra en Irán, pero manteniendo el nivel 4 reforzado de alerta

El Gobierno ordena reforzar la protección en puntos estratégicos como embajadas tras el aumento de las tensiones militares, mientras más de una veintena de ciudadanos nacionales ha conseguido abandonar el país asiático y desplazarse a un territorio seguro

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Un grupo inicial de 22 españoles ha logrado salir de Irán y alcanzar Azerbaiyán, después de la ofensiva militar lanzada el sábado pasado por Estados Unidos e Israel contra el régimen iraní. El Ministerio de Asuntos Exteriores, según ha informado Europa Press, comunicó que estos ciudadanos serán trasladados próximamente a territorio español, mientras que el resto de los españoles presentes en Irán, poco más de 150 al inicio de la crisis, permanece bajo seguimiento consular.

El Ministerio del Interior anunció la adopción de medidas adicionales de vigilancia en puntos estratégicos, como las embajadas, tras la intensificación del conflicto militar. Interior informó, según Europa Press, que se ejecutarán ajustes en los dispositivos operativos en estas ubicaciones sensibles. Sin embargo, el nivel de alerta antiterrorista permanece en 4 reforzado sobre una escala de 5, tal como se ha mantenido desde octubre de 2023. Este nivel se fijó después del atentado de Hamás contra Israel y la respuesta militar en la Franja de Gaza y Cisjordania.

El departamento encabezado por Fernando Grande-Marlaska revisó la situación actual a raíz de la escalada por la guerra en Irán. Interior, conforme a Europa Press, decidió no emitir nuevas directrices ni modificar el nivel de alerta establecido, pero comunicó la necesidad de adaptar el despliegue policial a la coyuntura en evolución. Fuentes oficiales detallaron que este refuerzo responde a la evolución de la amenaza internacional, aunque las instrucciones específicas para los cuerpos de seguridad mantienen su carácter reservado.

Desde hace casi dos años y medio, estas medidas de refuerzo se han venido aplicando en España en lugares considerados de riesgo. Europa Press recordó que tras el ataque terrorista del 7 de octubre de 2023 perpetrado por Hamás, se intensificaron las medidas de seguridad en espacios frecuentados por las comunidades israelí y palestina, incluidas sinagogas y consulados israelíes, especialmente el de Barcelona, además de otras entidades identificadas como sensibles. Fuerzas autonómicas como los Mossos d'Esquadra, así como otros cuerpos policiales regionales, aumentaron su nivel de protección con operativos que continúan en vigor.

En el ámbito político, el presidente Pedro Sánchez reafirmó la posición oficial del Gobierno en relación con el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán. Durante una declaración institucional desde el Palacio de la Moncloa, expresó la postura de “No a la guerra” de España y descartó el temor a posibles represalias por parte de otros países, después de que el ex presidente estadounidense Donald Trump criticara esta posición. Sánchez defendió públicamente la neutralidad activa y el llamamiento al cese de hostilidades en la región, una actitud mantenida en foros internacionales según relató Europa Press.

Mientras tanto, el Ministerio de Asuntos Exteriores detalló la ampliación del contingente diplomático en las embajadas situadas en el entorno geográfico del conflicto. El nuevo personal anunciado por el Gobierno llegará a sus puestos en Omán, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Bahréin dentro de las próximas horas. Esta decisión busca asegurar la asistencia a los españoles en la región y reforzar la interlocución política, consular y de seguridad ante la volatilidad de la situación, concretó Europa Press.

La coordinación entre los departamentos de Interior y Exteriores para el seguimiento de la evolución militar y diplomática resulta clave en el actual contexto, dada la presencia de españoles en la zona afectada y las posibles repercusiones para los intereses nacionales. Los efectivos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad mantienen el refuerzo en infraestructuras consideradas sensibles, adaptando los dispositivos en función del desarrollo del conflicto y del nivel de amenaza que los expertos en seguridad consideran vigente, informó Europa Press.

Las jornadas recientes han estado marcadas por la salida escalonada de ciudadanos europeos y de otros países occidentales desde territorio iraní, proceso que, según datos de Exteriores recabados por Europa Press, ha contado con la colaboración de autoridades locales de tránsito en frontera y la cooperación con aliados diplomáticos. El seguimiento consular de los ciudadanos aún en la región continúa centrando las prioridades del Gobierno español a corto plazo, mientras se evalúan posibles rutas y alternativas de evacuación conforme evoluciona la crisis.

El despliegue diplomático y policial se ha adaptado ante escenarios cambiantes, sin que hasta el momento Interior haya considerado necesario extremar las medidas más allá del nivel 4 reforzado. Las oficinas consulares y las delegaciones diplomáticas reciben instrucciones de coordinación periódica para proceder con la protección del personal y de los nacionales bajo su jurisdicción, en cumplimiento de los planes de contingencia fijados para contextos de crisis internacional, reiteró Europa Press.

Los acontecimientos recientes han colocado de nuevo la protección de infraestructuras diplomáticas y de colectivos vulnerables en el centro de la acción del Gobierno. Las fuerzas de seguridad nacionales y autonómicas mantienen en vigilancia instalaciones como embajadas, consulados, centros comunitarios y lugares de culto vinculados a las comunidades judía y palestina, considerando que su exposición aumenta ante situaciones de escalada bélica exterior, según reflejó Europa Press, y en base a evaluaciones previas de amenazas internacionales.

Las autoridades recuerdan que la actualización de los protocolos de seguridad se efectúa de forma coordinada entre los distintos cuerpos policiales y que cualquier cambio sustancial en el nivel de alerta sería comunicado a la ciudadanía por los cauces habituales. Hasta el momento, las medidas adoptadas buscan mantener un equilibrio entre la protección reforzada y la normalidad en la vida pública, mientras persiste la inquietud por la evolución del conflicto en Oriente Medio y sus eventuales repercusiones para ciudadanos y sedes diplomáticas españolas.