Hezbolá reivindica nuevos ataques contra Israel, incluido uno contra la sede de una empresa aeronáutica

El grupo libanés anunció acciones militares en varias localizaciones israelíes, usando drones y misiles de precisión, en represalia por ataques recientes, mientras autoridades israelíes prometen responder con contundencia tras el aumento de la tensión fronteriza

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La sede de Industrias Aeroespaciales de Israel, ubicada en las inmediaciones del aeropuerto de Ben Gurión, fue blanco de un ataque con drones reivindicado por Hezbolá, según detalló la cadena libanesa Al Manar. El grupo chií libanés informó haber lanzado también un misil de precisión contra la base de Givat y la sede del Mando Norte del Ejército israelí en la misma zona. El partido-milicia justificó estas acciones como respuesta directa a lo que calificó de “agresión criminal israelí contra decenas de ciudades y localidades libanesas”, según comunicó la propia organización. Según publicó la cadena Al Manar y consignó la prensa internacional, no se registraron informes inmediatos sobre víctimas o daños materiales tras los ataques.

De acuerdo con la información proporcionada por Hezbolá y reproducida por medios libaneses e internacionales, los recientes ataques incluyeron además el lanzamiento de proyectiles contra posiciones identificadas como “fuerzas enemigas” en Metula, una zona fronteriza crítica para la seguridad israelí. El grupo libanés, a través de un comunicado, remarcó que sus acciones se enmarcan en una represalia articulada en respuesta a operaciones israelíes previas sobre territorio libanés.

El medio Al Manar destacó que los ataques de Hezbolá ocurrieron poco después de que Rafi Milo, jefe del Mando Norte del Ejército de Israel, declarara públicamente: “Hezbolá cometió un grave error al sumarse a la campaña. Cayó en una emboscada estratégica”. Milo advirtió también que Israel no detendría la ofensiva hasta que la organización chií recibiera “un golpe muy duro”, advirtiendo que las fuerzas israelíes atacarían a Hezbolá en todas las regiones de Líbano. Esta retórica coincide con un incremento en la movilización militar israelí en la zona y una campaña constante de bombardeos contra posiciones que identifican como focos operativos de Hezbolá.

Según consignó la cadena de televisión libanesa, el contexto de estos enfrentamientos responde a una escalada posterior al asesinato del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, ocurrido durante una ofensiva organizada el 28 de febrero por fuerzas estadounidenses e israelíes, según la interpretación compartida por Hezbolá y diversas fuentes regionales. La postura de la organización responde, de este modo, a lo que considera una extensión del conflicto regional en la frontera sur del Líbano.

El medio explicó además que en los últimos meses Israel llevó a cabo decenas de ataques aéreos sobre suelo libanés, a pesar de haber alcanzado un alto el fuego en noviembre de 2024. Las autoridades israelíes defienden que operan únicamente contra actividades de Hezbolá y sostienen que dichos ataques no representan una violación del pacto alcanzado. Tanto las autoridades libanesas como el propio grupo armado han emitido comunicados en rechazo a estas acciones, posturas que han recibido también la condena de Naciones Unidas.

El alto el fuego, según publicaron diversas fuentes, exigía la retirada de efectivos militares tanto israelíes como de Hezbolá del sur de Líbano. Sin embargo, el ejército israelí ha mantenido cinco puestos militares en territorio libanés, situación que tanto el Gobierno de Beirut como Hezbolá denuncian regularmente y consideran incompatible con los términos acordados en el cese de hostilidades. Estas tensiones se producen en un contexto de intensificación de operaciones militares sobre el sur del Líbano, donde se han confirmado más de 60 víctimas mortales producto de los recientes bombardeos, según detalló Al Manar y recogieron otras fuentes confirmadas.

A medida que la frontera entre ambos países se convierte en escenario de represalias cruzadas, tanto la continuidad del alto el fuego como la estabilidad regional permanecen sujetas a la evolución de las hostilidades, los desarrollos militares y las respuestas políticas de ambos bandos. Las declaraciones tanto de Hezbolá como de portavoces israelíes ponen de manifiesto la escalada de tensión y la posibilidad de que la situación derive en un enfrentamiento de mayor magnitud, de acuerdo al seguimiento realizado por Al Manar y otros medios de la región.