Atlantic Copper espera que se "suavicen" las "tensiones" entre España y EEUU "al igual que hace un año"

Macarena Gutiérrez, consejera delegada de la compañía, confía en que el escenario de fricciones pueda resolverse pacíficamente, tras recordar que acuerdos previos evitaron sanciones que hubieran impactado en las operaciones comerciales y la producción

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Macarena Gutiérrez, consejera delegada de Atlantic Copper, destacó durante la presentación de los resultados anuales de la compañía correspondientes a 2025 que durante el año anterior se discutieron posibles aranceles vinculados a las relaciones comerciales entre Estados Unidos y Europa, situación que podría haber tenido un impacto significativo en la actividad de la empresa. Según informó el medio, Gutiérrez recordó que se realizaron gestiones con las autoridades europeas para mostrar la preocupación sobre cómo las medidas propuestas podían afectar directamente a la compañía. Señaló que esos aranceles no se implementaron gracias a acuerdos alcanzados tanto con Estados Unidos como con la Unión Europea, por lo que las posibles sanciones finalmente no tuvieron efectos prácticos en las operaciones de Atlantic Copper.

Tal como publicó el medio, Gutiérrez expresó su confianza en que las actuales fricciones entre España y Estados Unidos terminen resolviéndose pacíficamente, siguiendo el precedente de lo ocurrido hace un año, cuando afirmaciones públicas de acción terminaron sin traducirse en medidas concretas. Subrayó que las tensiones surgen en un contexto geopolítico marcado por la amenaza del entonces presidente estadounidense Donald Trump de imponer un embargo comercial a España, alegando la negativa española a ceder las bases militares de Rota y Morón para una intervención en Irán.

Durante el encuentro con los medios, la directiva de Atlantic Copper también explicó que la compañía, aunque no exporta de manera significativa a Estados Unidos, sí realiza algunas ventas puntuales de ácido sulfúrico a ese país y, en contraste, importa aproximadamente un 10% de su concentrado de cobre desde territorio estadounidense. Por este motivo, reportó el medio, la empresa presentó alegaciones ante la Unión Europea para evitar que el concentrado de cobre estadounidense fuese incluido en la lista de productos sujetos a aranceles. Gutiérrez puntualizó que la preocupación de Atlantic Copper se centraba en garantizar que sus operaciones de importación no se vieran penalizadas por políticas comerciales derivadas de presiones bilaterales.

Según consignó la fuente, la consejera delegada señaló además que Atlantic Copper forma parte de un grupo empresarial americano desde su adquisición por Freeport-McMoRan en 1993, describiendo la experiencia con la matriz como positiva para la gestión y la estabilidad de la compañía. De acuerdo con las declaraciones recogidas, Gutiérrez comentó que las amenazas de medidas económicas o comerciales deben analizarse en su contexto, y que frecuentemente resultan difíciles de ejecutar en la práctica, como ha sucedido anteriormente en episodios similares.

La situación geopolítica, detalló el medio, vuelve a presentar incertidumbres ante nuevas declaraciones y amenazas, aunque hasta la fecha las consecuencias materiales han sido limitadas para la compañía. El enfoque de Atlantic Copper ha estado centrado en la interlocución con las instituciones europeas y estadounidenses para salvaguardar la continuidad de sus operaciones y minimizar el riesgo de sanciones, una estrategia reforzada tras experiencias previas en las que las medidas finalmente no se materializaron tras negociaciones diplomáticas.

La ejecutiva concluyó reiterando que Atlantic Copper confía en que el actual episodio de tensiones se resuelva de manera similar a los anteriores, sin efectos negativos para la empresa ni para su sector, conforme recogió la fuente, asegurando que la compañía continuará actuando junto a sus socios y autoridades para proteger su actividad frente a posibles cambios en el entorno comercial internacional.