Aldesa gana un contrato ferroviario en México de 160 millones de euros

El grupo empresarial de origen español, propiedad del gigante chino CRCC, liderará junto a socios locales la ejecución de infraestructuras ferroviarias clave en el corredor Querétaro-Irapuato, imponiéndose en la licitación internacional frente a rivales europeos y mexicanos

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El consorcio liderado por Aldesa, junto a sus empresas vinculadas y la firma local Jaguar, triunfó sobre rivales europeos y mexicanos en la licitación internacional para ejecutar infraestructuras clave asociadas al tren de pasajeros Querétaro-Irapuato, imponiéndose a propuestas técnicas de mayor coste y a otros grupos que quedaron fuera en etapas previas. Según detalló Europa Press, Aldesa, constructora de origen español y bajo control del grupo chino CRCC, encabezará la construcción y el diseño de cuatro edificios auxiliares en el nuevo tramo ferroviario, con una inversión cercana a los 3.280 millones de pesos mexicanos, equivalentes a 160 millones de euros.

El contrato prevé la edificación de instalaciones especializadas: zonas de repostaje, talleres y cocheras, y una base de mantenimiento ferroviario, todas situadas dentro del trayecto del corredor entre Querétaro e Irapuato. El medio Europa Press informó que Aldesa participará de forma directa, así como a través de Aldesem, Proacon, Coalvi y China Civil Engineering Construction Corporation. Este consorcio se asoció con la mexicana Jaguar y logró superar la oferta presentada por otro grupo liderado por la también española Azvi, que colaboró con GAMI. Aunque la propuesta técnica de este último fue considerada mejor, resultó más costosa. Otros consorcios, como el encabezado por OHLA junto a los hermanos Amodio, no lograron llegar a la fase final de la licitación.

El Gobierno de México, de acuerdo con las actas públicas relevadas por Europa Press, estructuró esta licitación internacional dentro del plan integral para desarrollar un corredor ferroviario estratégico. Además del lote adjudicado a Aldesa, el proyecto total abarca la construcción de una vía férrea de 108,2 kilómetros entre Querétaro e Irapuato. El trayecto incluye sección de vía doble sin electrificación y prevé una velocidad máxima operativa de hasta 200 kilómetros por hora. El presupuesto global autorizado para el macroproyecto ferroviario alcanzaría los 125.000 millones de pesos, equivalentes a 6.143 millones de euros.

En etapas recientes de este megaproyecto, la constructora catalana Comsa resultó adjudicataria de un tramo de vía de 1,2 kilómetros por 3.412 millones de pesos (168 millones de euros), además de la construcción de cinco estaciones de tren en Apaseo el Grande, Celaya, Cortázar, Salamanca e Irapuato. Europa Press consignó que, paralelamente, la empresa vasca CAF no obtuvo el contrato para señalización del tramo, ya que este fue otorgado a la alemana Siemens, por un importe de 3.844 millones de pesos (188 millones de euros). La propuesta de CAF rondaba los 300 millones de euros, motivando así la decisión favorable a Siemens.

El diseño de este corredor ferroviario forma parte de los esfuerzos del Gobierno de México en modernizar e incrementar la conectividad en el centro del país, agregando infraestructura con miras a aumentar la velocidad y eficiencia del transporte de pasajeros y servicios asociados, precisó Europa Press.

El proceso de adjudicación consideró, récord de la licitación mediante, la valoración tanto económica como técnica de las distintas ofertas presentadas. El consorcio liderado por Aldesa, ahora bajo la tutela de CRCC, confirmó su posicionamiento en el competitivo sector de infraestructuras en México gracias a la obtención de este lote clave.

Otros lotes principales del macrocontrato también encuentran dueños internacionales. La portuguesa Mota Engil se aseguró segmentos valorados en más de 1.300 millones de euros, en tanto que la línea Saltillo-Nuevo Laredo, con 111 kilómetros de longitud y presupuesto aproximado a los 1.500 millones de euros, marcha bajo la batuta de la española FCC y su aliado mexicano, Carlos Slim.

Fuera de México, Aldesa sumó este semana un nuevo éxito empresarial al firmar, en colaboración con Montajes Eléctricos Vinaelectric, un contrato en España para edificar una estación técnica de alta velocidad en Las Tablas, Madrid, por 47 millones de euros, IVA incluido. Europa Press recordó que esta adjudicación refuerza la presencia internacional de Aldesa, tanto en el continente americano como en proyectos relevantes dentro del mercado nacional español.

El desarrollo integral del tren de pasajeros Querétaro-Irapuato se inscribe en la serie de inversiones ferroviarias promovidas por el Estado mexicano, que prioriza la intervención de consorcios mixtos, destacando la colaboración entre empresas españolas, chinas y mexicanas. Según publicó Europa Press, la estrategia de adjudicación busca conjugar experiencia internacional en infraestructura ferroviaria con participación de actores locales, como Jaguar, GAMI o los hermanos Amodio, para dinamizar la ejecución y el desarrollo tecnológico de los proyectos licitados.

El contrato a favor de Aldesa no solo implica la construcción física de las instalaciones previstas, sino el diseño y puesta en marcha de infraestructuras de apoyo determinantes para dar soporte a la operación del nuevo segmento ferroviario. Los edificios contemplados desempeñan un papel crítico en las operaciones de mantenimiento, abastecimiento logístico y gestión técnica a lo largo del corredor ferroviario, de acuerdo con la información consignada en las actas de licitación revisadas por Europa Press.

En total, la cadena de adjudicaciones revela el peso de los grupos españoles en la transformación ferroviaria de México, con inversiones que superan los miles de millones de euros y la intervención de grandes corporaciones europeas y asiáticas en roles ejecutivos y técnicos. El avance de los proyectos mencionados, según difundió Europa Press, integra temas de conectividad, desarrollo de infraestructuras críticas, inserción de tecnología internacional y colaboraciones estratégicas entre compañías de distinta procedencia, bajo el paraguas de un presupuesto federal orientado a modernizar la red ferroviaria del país y aumentar la capacidad de movilidad de pasajeros en rutas de alta demanda.