La Guardia Revolucionaria confirma un ataque contra petrolero vinculado a EEUU en el estrecho de Ormuz

El buque “Athe Nova” permanece envuelto en llamas, tras ser alcanzado por drones iraníes en respuesta a recientes acciones militares, mientras aumenta la tensión en la región y el tránsito marítimo se paraliza en Ormuz según autoridades locales

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El estrecho de Ormuz muestra este lunes una interrupción casi total en el paso de embarcaciones petroleras, con páginas de monitoreo de tráfico marítimo que confirman la paralización en ambos extremos de la vía. Según informó la agencia de noticias Tasnim, la suspensión de operaciones por parte de los principales operadores y navieras se produjo tras la orden radial de la Guardia Revolucionaria de Irán para cerrar el corredor marítimo, mientras compañías aseguradoras también retiraron su cobertura en la zona por la escalada de riesgo.

Tal como publicó Tasnim, el mando de la Guardia Revolucionaria iraní confirmó un ataque contra el petrolero “Athe Nova”, un buque identificado como aliado de Estados Unidos que permanece envuelto en llamas tras haber recibido el impacto de dos drones cuando transitaba por el estrecho de Ormuz. El comunicado oficial atribuye este acto a una réplica directa frente a la ofensiva coordinada entre fuerzas estadounidenses e israelíes en territorio iraní, mencionando expresamente la vinculación del buque atacado con intereses estadounidenses.

De acuerdo con los detalles divulgados por Tasnim, el ataque contra el “Athe Nova” no constituye la única acción militar ejecutada por Teherán en las últimas horas. Las fuerzas iraníes también habrían lanzado hasta doce vehículos aéreos no tripulados contra la base estadounidense de Arifjan, ubicada en Kuwait. En paralelo, la base aérea de Al Minhad, en Emiratos Árabes Unidos, habría sido blanco de un operativo basado en seis drones y cinco misiles balísticos.

La ofensiva, que la Guardia Revolucionaria denomina “Operación True Promise 4”, incluyó además un nuevo ataque con seis drones sobre la NSA, una instalación naval estadounidense. Según recogió el medio Tasnim, estos operativos forman parte de una serie de respuestas señaladas por autoridades militares iraníes como represalia por los recientes actos bélicos atribuidos a Estados Unidos e Israel en suelo iraní.

El impacto de los eventos sobre la seguridad y la logística en la zona se refleja en la reacción inmediata de los principales actores del transporte marítimo global. Según detalló la agencia Tasnim, las grandes navieras suspendieron los envíos que transitan por el estrecho de Ormuz, uno de los corredores estratégicos para el tránsito mundial de hidrocarburos. Paralelamente, las compañías de seguros marítimos tomaron la decisión de suspender su cobertura de riesgos para las embarcaciones que crucen dicha ruta, generando un parón sin precedentes en la actividad comercial de la región.

La Guardia Revolucionaria iraní utilizó la radio para transmitir la orden de cierre total del estrecho, un estrechamiento que en circunstancias normales canaliza una proporción considerable del suministro global de petróleo. De acuerdo con la información recopilada por el medio Tasnim, las imágenes y reportes de diversas plataformas de rastreo marítimo coinciden en mostrar la ausencia de movimiento de grandes cargueros y tanqueros en los accesos al estrecho, reflejando el alcance global de la crisis y la inquietud suscitada entre gobiernos y operadores energéticos.

La agencia de noticias Tasnim ha hecho énfasis en la naturaleza coordinada e inmediata de la respuesta iraní, tras los ataques previos de fuerzas estadounidenses e israelíes. El comunicado de la Guardia Revolucionaria detalla que los ataques a bases militares regionales buscan establecer un nuevo equilibrio de fuerzas y advertir sobre posibles escaladas si persisten las hostilidades en territorio iraní.

Este episodio se añade a una secuencia de incidentes recientes que han aumentado la volatilidad en el Golfo Pérsico. Según lo consignado por Tasnim, el ataque contra el “Athe Nova” y el cierre del paso en Ormuz han provocado alarma global ante la posibilidad de que la interrupción de los suministros energéticos ejerza presión sobre los mercados internacionales y amplifique las tensiones ya presentes entre Irán, Estados Unidos, y sus aliados regionales.