Al menos dos muertos en protestas cerca de la zona gubernamental de Islamabad (Pakistán)

Decenas de heridos, disturbios extendidos y movilización de fuerzas de seguridad marcan una jornada tensa en la capital de Pakistán tras las protestas por la muerte de una figura religiosa en ataques internacionales según fuentes oficiales y medios locales

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Entre las zonas donde se han reportado las acciones más intensas por parte de las fuerzas de seguridad, destaca el área del Ministerio de Exteriores de Pakistán, donde la policía y elementos de los ‘Rangers’ utilizaron armas de fuego para dispersar a los participantes en la protesta. Según detalló el diario ‘Dawn’, estas medidas se repitieron en diversos puntos estratégicos cuando grupos numerosos intentaron avanzar hacia la Embajada de Estados Unidos, ubicada en la zona comercial de Aabpara Chowk. En ese contexto, el número de víctimas y heridos ascendió a decenas, en una de las jornadas más violentas en Islamabad en meses.

Según informó el medio ‘Dawn’, al menos dos personas murieron y unas treinta resultaron heridas en la capital paquistaní como resultado directo de los enfrentamientos surgidos este domingo entre manifestantes y fuerzas de seguridad en el área conocida como Zona Roja. Este sector alberga los principales edificios gubernamentales y sedes diplomáticas, incluyendo más de cuarenta embajadas. Las movilizaciones se originaron como respuesta a la muerte del ayatolá Alí Jamenei, ocurrida tras los ataques atribuidos a fuerzas estadounidenses e israelíes en territorio iraní desde el sábado.

Pese a la prohibición de cualquier tipo de asamblea, anunciada públicamente la mañana del domingo por el juez distrital Irfan Nawaz Memon a través de redes sociales e invocando el Código de Procedimiento Penal, cientos de manifestantes se congregaron en los accesos restringidos del Enclave Diplomático para expresar su rechazo a las acciones militares de Estados Unidos e Israel. El ‘Enclave Diplomático’ es una zona vigilada donde se sitúan importantes representaciones extranjeras, incluyendo la de Estados Unidos, que fue uno de los principales focos de las marchas.

De acuerdo con el relato del periódico ‘Dawn’, los altercados más severos se registraron cuando grupos de manifestantes intentaron avanzar por la zona comercial de Aabpara Chowk hacia la sede de la embajada estadounidense. La policía recurrió a la utilización de fuego real como respuesta, sumando a la tensión una presencia policial reforzada y el despliegue de ‘Rangers’. Las fuerzas de seguridad también bloquearon accesos en torno a la Zona Roja y mantuvieron el cierre total de la zona hasta la madrugada del lunes, cuando informaron en redes sociales la reapertura parcial de dos rutas de circulación.

El número de lesionados atendidos tras estos incidentes fue confirmado por fuentes hospitalarias. El Hospital Policlínico de Islamabad reportó la llegada de nueve heridos, uno de los cuales perdió la vida posteriormente, según información entregada a ‘Dawn’ por voceros del propio centro médico. El Instituto de Ciencias Médicas de Pakistán, citado por el mismo medio, informó del ingreso de una persona fallecida y 25 heridos, entre quienes se encontraban tres policías y dos miembros de los ‘Rangers’, lo que confirma la amplitud y violencia de los enfrentamientos.

El alcance de la protesta no se restringió a Islamabad. Según consignó ‘Dawn’, en Karachi también se vivieron movilizaciones masivas; en esa ciudad, al menos diez personas fallecieron y 31 resultaron heridas en el contexto de la oleada de manifestaciones desencadenada por la muerte del líder supremo de Irán y otros altos funcionarios de la República Islámica. Estos eventos contribuyeron a una escalada de tensión y obligaron a la movilización extendida de las fuerzas de seguridad en varios puntos del país.

El impacto de los ataques internacionales y la muerte de la figura religiosa iraní generó un efecto convocante para las movilizaciones. Los participantes expresaron de manera reiterada rechazo a la operación militar realizada por Estados Unidos e Israel en Irán, con la condena explícita al asesinato del ayatolá, según relataron testigos y reportó ‘Dawn’. La convergencia de manifestantes en la capital paquistaní, pese a las restricciones oficiales vigentes, obligó a las autoridades a reforzar los controles, restringir accesos y adoptar un protocolo de actuación contundente frente a los intentos de marcha hacia representaciones diplomáticas extranjeras.

El diario ‘Dawn’ recogió que, tras las jornadas de enfrentamientos, la policía implementó operativos de control en las zonas circundantes al Enclave Diplomático y la Zona Roja, mitigando paulatinamente las restricciones de circulación a partir de la madrugada. Pese a la reapertura de algunas rutas, la vigilancia continúa siendo estricta en los principales accesos. Las autoridades persisten en la aplicación de la prohibición sobre asambleas y protestas, utilizando el marco legal que otorga el Código de Procedimiento Penal para intentar restablecer el orden en la capital.

Estos hechos han evidenciado el clima de tensión en Pakistán tras la intervención internacional en Irán y han puesto de manifiesto la capacidad de movilización de sectores sociales que rechazan esas acciones, según el seguimiento que ha realizado ‘Dawn’. Tanto en Islamabad como en otras ciudades, el saldo de víctimas confirma la magnitud de la crisis y el riesgo de nuevas confrontaciones en las próximas jornadas.