Albares analiza la situación de escalada militar con los embajadores en Oriente Próximo

El titular de Exteriores coordina por videoconferencia la vigilancia de la seguridad de ciudadanos españoles y militares desplegados, mientras se actualizan planes de evacuación y se insta a la población a seguir recomendaciones ante el repunte de tensión en la zona

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La posibilidad de que residentes españoles en la región de Oriente Próximo deban salir de emergencia se contempla en los planes actualizados por el Ministerio de Asuntos Exteriores de España. El departamento ha confirmado que la Embajada en Teherán, al igual que el resto de legaciones diplomáticas españolas en la región, mantiene preparados planes de evacuación para ser activados si las condiciones así lo requieren. Esta medida forma parte de un conjunto de acciones para proteger a la ciudadanía y personal español ante el incremento de la actividad militar en Oriente Próximo tras los recientes ataques entre Estados Unidos, Israel e Irán.

De acuerdo con la información publicada por diversas fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores y consignada por los medios, el ministro José Manuel Albares ha encabezado una reunión de coordinación, por videoconferencia, con todos los embajadores en países de la zona. La finalidad del encuentro consistió en evaluar la situación actual de manera detallada en cada país, revisar la situación de la colonia española y emitir instrucciones específicas sobre la protección de los ciudadanos españoles residentes o en tránsito. Entre los países con representación española analizados se incluyeron Irán, Israel, Líbano, Jordania, Siria, Qatar, Kuwait, Bahréin, Emiratos Árabes Unidos, Omán, Arabia Saudí, Irak, Turquía, Azerbaiyán y Armenia, según informó el Ministerio de Exteriores.

El repunte de tensión en la región se produce tras el ataque coordinado llevado a cabo por Estados Unidos e Israel contra territorio iraní, a lo que el gobierno de Irán respondió atacando tanto objetivos israelíes como bases estadounidenses emplazadas en países del entorno, lo que ha elevado la preocupación por la seguridad en toda el área del Próximo Oriente. Según detalló el departamento dirigido por Albares, la población española y el personal diplomático constituyen una prioridad, motivo por el cual se han reforzado los protocolos de comunicación, seguimiento y respuesta.

El Ministerio de Asuntos Exteriores tiene registrados a más de 20.000 españoles viviendo en Oriente Próximo, si bien aclara que los datos oficiales para cada país pueden no estar completamente actualizados, ya que en algunos casos las cifras se remontan a varios meses o incluso al año anterior. Según los datos recogidos y publicados por Exteriores, Emiratos Árabes Unidos es el país donde reside el mayor número de españoles, con un total aproximado de 7.600, seguido de cerca por Israel, que contabiliza unos 7.200. Otros países con presencia significativa de ciudadanos españoles incluyen Qatar, con más de 2.300 residentes; Arabia Saudí, con alrededor de 1.900; Jordania, con unos 1.800; Kuwait, con cerca de 350; Siria, con 280; e Irak, con 112 censados. La información referente al número de españoles residentes en Líbano no se encuentra actualizada en la ficha país, por lo que se desconoce la cifra exacta.

El número real de españoles en la región podría ser más elevado si se consideran también quienes se desplazan temporalmente por motivos laborales o turísticos. A esta cifra hay que sumar el contingente militar español desplegado en la zona, compuesto por unos 650 soldados integrados en la Fuerza Interina de la ONU para Líbano (FINUL) y otros 275 asignados a la misión de apoyo y asesoramiento al Ejército iraquí en el marco de la lucha internacional contra el grupo Estado Islámico.

Ante esta coyuntura, el medio informativo detalla que Exteriores ha reforzado la comunicación de recomendaciones a los españoles residentes o de paso en los países de la región. Las embajadas han emitido avisos frecuentes por redes sociales y canales oficiales, recomendando a la ciudadanía española extremar las precauciones y evitar zonas susceptibles de ser objetivo de ataques. Además, las legaciones han recordado la existencia y disponibilidad de teléfonos de emergencia consular, ofreciendo asistencia directa a quienes puedan verse afectados por la escalada militar. Se insta de manera especial a aquellos españoles que se encuentren temporalmente en la región y no figuren en el registro consular a comunicar su presencia a la embajada correspondiente.

El medio también recoge que los protocolos de evacuación activados no constituyen una novedad, ya que forman parte habitual de la planificación preventiva en escenarios de riesgo internacional, del mismo modo que se implementaron en crisis recientes como las de Gaza, Afganistán o Sudán. Fuentes del Ministerio han insistido en que estas medidas buscan garantizar una respuesta rápida en caso de que la evolución del conflicto requiera evacuar de urgencia a la colonia española.

La escalada de hostilidades ha motivado además contactos diplomáticos de alto nivel. El titular de Exteriores, José Manuel Albares, conversó durante el pasado sábado con sus homólogos de Arabia Saudí, Qatar, Turquía, Jordania y Egipto, confirmando a través de su cuenta oficial en la red social X que solicitó el cese de los ataques y la necesidad de respetar el Derecho Internacional, así como la urgencia de reducir la tensión y abrir canales de diálogo. Posteriormente, también habló por teléfono con los ministros de Asuntos Exteriores de Emiratos Árabes Unidos y Kuwait. Según detalló el propio Albares en sus mensajes, el objetivo de estos contactos es contribuir a la estabilidad regional y salvaguardar la seguridad tanto de los españoles como de otras personas afectadas por el conflicto.

La coordinación del gabinete de crisis y el refuerzo del contacto entre las embajadas españolas en la región y la sede central en Madrid buscan asegurar que los procedimientos de emergencia se apliquen de forma rápida y eficaz si resultara necesario. Todas estas medidas pretenden mitigar riesgos y responder a posibles escenarios adversos derivados del conflicto militar en desarrollo, según publicó el Ministerio de Asuntos Exteriores.