Al menos diez muertos en protestas ante el Consulado de EEUU en Karachi (Pakistán) por la muerte de Jamenei

El enfrentamiento frente a la sede diplomática de Estados Unidos en la principal ciudad portuaria de Pakistán deja un saldo trágico tras la irrupción de manifestantes, numerosas víctimas y la imposición de un estado de emergencia en la capital

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El Hospital Civil de Karachi confirmó el ingreso de decenas de heridos tras los enfrentamientos, mientras que otros centros, como el Centro Médico de Postgrado Jinnah, también recibieron a víctimas del disturbio vinculado a las protestas por la muerte del ayatolá Jamenei. Según informó el medio paquistaní Dawn, el director de este hospital, Mohamad Sabir Memon, detalló que al menos diez personas murieron y 31 resultaron heridas después del enfrentamiento entre manifestantes y fuerzas de seguridad en las inmediaciones del Consulado de Estados Unidos en Karachi, la mayor ciudad portuaria de Pakistán.

De acuerdo con la cadena paquistaní Geo TV, una multitud se reunió frente al complejo diplomático estadounidense el domingo para manifestarse tras el fallecimiento de Jamenei, líder supremo de Irán, como consecuencia de los recientes ataques aéreos de Estados Unidos e Israel en territorio iraní. Fuentes de seguridad citadas por el mismo medio señalaron que la intervención de la Policía y los Rangers paquistaníes ocurrió luego de que los manifestantes intentaron forzar la entrada al consulado, superando el cordón de seguridad instaurado en el perímetro del complejo. La situación derivó en enfrentamientos que provocaron destrozos materiales y desencadenaron la intervención médica de urgencia.

Según consignó Geo TV, el Gobierno del estado de Sindh emitió un comunicado oficial en el que expresó su pesar por las víctimas y explicó que los manifestantes irrumpieron en el consulado tras vulnerar las medidas de seguridad. El portavoz del ministro de Información, Husain Mansoor, hizo público el mensaje donde se lamentaba la pérdida de vidas humanas, al tiempo que calificó los hechos como vandálicos por parte de algunos asistentes.

El medio Dawn reportó que los ataques en el consulado no fueron hechos aislados, ya que en la ciudad de Lahore se registró un intento de asalto similar. Sin embargo, la Policía logró instalar un cerco de seguridad que frustró una posible irrupción a la sede diplomática estadounidense. Las autoridades de la capital, Islamabad, declararon un estado de emergencia de forma provisional para responder ante posibles incidentes de la misma naturaleza, como medida preventiva frente al clima de tensión.

Mientras tanto, en la Cachemira india, la comunidad chií realizó concentraciones para manifestarse por la muerte de Jamenei. Numerosos fieles salieron a las calles de Srinagar, especialmente en la zona de Saida Kadal y en el centro de Lal Chowk, portando banderas negras y coreando consignas en rechazo a Estados Unidos e Israel. Los líderes religiosos y estudiosos chiíes de esta región mantienen vínculos educativos y espirituales con Irán, motivo por el cual la muerte del líder supremo generó un fuerte impacto y movilización en la zona.

Irán, por su parte, confirmó el fallecimiento de Jamenei en la madrugada de ese mismo día y declaró 40 días de luto oficial. Medios iraníes indicaron que el ayatolá murió en su oficina, ubicada en su residencia, mientras llevaba a cabo tareas laborales. El ataque aéreo, realizado de manera sorpresiva por fuerzas estadounidenses e israelíes, provocó también la muerte de su hija, su nieto y su yerno.

Tal como publicó Dawn, el objetivo declarado de los ataques era forzar un cambio de gobierno en Irán mediante la eliminación del líder político y religioso. El suceso ha tenido repercusión inmediata en distintos puntos de Asia meridional, con manifestaciones en Pakistán y la India, así como reacciones oficiales de gobiernos regionales. Las fuerzas de seguridad paquistaníes mantienen un refuerzo en áreas sensibles, y los hospitales en Karachi y otras ciudades han activado protocolos para atender a los heridos derivados de las protestas y disturbios.

Las protestas relacionadas con la muerte del ayatolá han dejado una marcada tensión diplomática y social tanto en Irán como en los países del entorno. El seguimiento de las movilizaciones chiíes, así como el refuerzo de las medidas de seguridad en instituciones estadounidenses en la región, marca el escenario inmediato, de acuerdo con las distintas fuentes consultadas por medios como Geo TV y Dawn.