Más de 20.000 españoles, además de un millar de militares, afectados por la escalada en Oriente Próximo

Cerca de 21.000 ciudadanos y cientos de efectivos españoles están expuestos a una intensificación bélica entre Irán, Israel y potencias occidentales, mientras el Ministerio de Exteriores activa medidas y recomienda extremar la cautela ante posibles evacuaciones

Guardar

El Ministerio de Asuntos Exteriores de España ha confirmado que en Irán, principal objetivo del ataque inicial, se encuentran registrados 158 ciudadanos españoles. Esta cifra representa una pequeña parte de los más de 20.000 españoles residentes en la región de Oriente Próximo, quienes enfrentan los riesgos derivados de la reciente intensificación militar entre Estados Unidos, Israel, Irán y otras potencias occidentales. Según detalló el medio, la escalada de tensión ha originado que el Gobierno active medidas preventivas, incluyendo la puesta en marcha de planes de evacuación y recomendaciones para extremar la precaución en la zona.

De acuerdo con la información publicada, el conflicto se agudizó a raíz de un ataque coordinado por Estados Unidos e Israel contra Irán, ante el cual el régimen iraní respondió lanzando ofensivas sobre territorio israelí y contra bases estadounidenses ubicadas en varios países de la región. Según indicó el Ministerio de Exteriores, la cifra de ciudadanos españoles residentes se distribuye principalmente en Emiratos Árabes Unidos, con 7.600 personas; Israel, con aproximadamente 7.200; Qatar, con más de 2.300; Arabia Saudí, con cerca de 1.900; Jordania, con 1.800; Kuwait, con casi 350; Qatar, con poco más de 300; Siria, con 280; e Irak, con 112 ciudadanos. Además, faltan precisar los datos relativos al Líbano, pues el registro de Exteriores no incluye esa ficha país.

Al número de residentes se deben añadir los españoles presentes en la región temporalmente por motivos de trabajo o turismo, lo que eleva la cifra potencialmente afectada más allá de los datos oficiales. También se encuentran desplegados cerca de 650 efectivos militares de España formando parte de la Fuerza Interina de la ONU para Líbano (FINUL) y otros 275 en Irak, en una misión de asesoramiento al Ejército iraquí en el marco de la operación internacional contra el grupo Estado Islámico. Tal como informó el medio citado, la eventualidad de un agravamiento en la crisis compromete la seguridad tanto de la comunidad civil como del personal militar destacado.

El Ministerio de Exteriores, dirigido por José Manuel Albares, mantiene activos distintos planes de contingencia en todas las embajadas españolas en la región. Según fuentes diplomáticas citadas por el medio, “la Embajada en Teherán tiene preparado, como toda embajada de España, un posible plan de evacuación para activarse si las circunstancias lo exigen”. Estas mismas fuentes subrayaron que cada sede diplomática dispone de un protocolo de emergencia aplicable en caso de evacuación urgente, tal como ocurrió en otras crisis internacionales recientes como Gaza, Afganistán o Sudán.

En paralelo a estos preparativos logísticos, las embajadas españolas han intensificado la difusión de recomendaciones a través de sus redes sociales oficiales. Han aconsejado a los ciudadanos españoles que mantengan la precaución, eviten las áreas susceptibles de ser atacadas y conserven la calma en la medida de lo posible. Todas las delegaciones diplomáticas han publicado los teléfonos de emergencia consular para facilitar el contacto de los compatriotas afectados. Además, han instado a quienes viajen de forma transitoria y no figuren en el registro consular a que notifiquen su presencia y datos de localización.

El titular de Exteriores, José Manuel Albares, ha incrementado su actividad diplomática en la región. Según reportó el medio, Albares se ha comunicado vía telefónica con varios de sus homólogos de países directamente involucrados en la actual coyuntura. Entre estos destacan los ministros de Exteriores de Arabia Saudí, Faisal bin Farhan; Qatar, Mohamed Bin Abdulrahman al Thani; Turquía, Hakan Fida; Jordania, Ayman Safadi; y Egipto, Badr Abdelaty, con quienes trató la necesidad de limitar la escalada armada y de promover la aplicación del Derecho Internacional.

Posteriormente, el jefe de la diplomacia española mantuvo conversaciones también con sus colegas de Emiratos Árabes Unidos, Abdulá bin Zayed, y de Kuwait, Jarrah Jaber al Ahmad Al Sabá, cuyos países, según informó Exteriores, han sido objetivo de ataques iraníes. Albares trasladó “el apoyo de España a su soberanía e integridad territorial” y reiteró la urgencia de detener los ataques. Mediante varios mensajes difundidos en la red social X, el ministro expresó que “los ataques tienen que parar” y reiteró la necesidad de “desescalada y diálogo”.

Fuentes de Exteriores han insistido en la importancia de que la ciudadanía española residente o en tránsito siga estrictamente las recomendaciones consulares y mantenga actualizados sus datos de localización, de manera que pueda procederse con agilidad a cualquier eventual necesidad de evacuación. La administración continúa recabando información sobre la evolución de la crisis para actualizar los protocolos y cifras oficiales a medida que avancen los acontecimientos.