Irán sufre un corte "casi total" de la conexión a Internet en plena ofensiva sorpresa de EEUU e Israel

El acceso digital se desploma en territorio iraní tras ataques coordinados por Washington y Tel Aviv, según NetBlocks, apenas un 4% del servicio continúa activo mientras líderes mundiales confirman acciones militares orientadas a una transformación política en la región

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El organismo NetBlocks, especializado en el monitoreo global del acceso a Internet, indicó que la conectividad en Irán llegó a ubicarse en tan solo un 4% respecto a sus niveles normales durante la jornada del sábado. NetBlocks detalló que esta caída se presentó en medio de combates y movimientos militares por parte de fuerzas de Estados Unidos e Israel, interrumpiendo la vida digital en casi todo el país y dificultando las comunicaciones dentro y fuera del territorio iraní. Según consignó NetBlocks, este tipo de bloqueo recuerda a estrategias aplicadas en periodos de conflicto previos, como la guerra entre Irán e Israel del año anterior.

El medio NetBlocks reportó que la caída en la conectividad a Internet en Irán coincidió con el inicio de una operación militar conjunta entre Estados Unidos e Israel. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, confirmó el comienzo de estos ataques en cooperación con Washington, los cuales, según sus declaraciones recogidas en el medio, buscan "eliminar la amenaza existencial" que representa Irán y abren referencias a un posible cambio de régimen político en Teherán. Mientras tanto, el presidente estadounidense Donald Trump sostuvo que la finalidad de la ofensiva es desmantelar las estructuras de poder establecidas desde la fundación de la República Islámica Iraní en 1979.

La interrupción de los servicios de Internet se registró mientras persistían las negociaciones indirectas entre Teherán y Washington, orientadas hacia un posible nuevo acuerdo sobre el programa nuclear iraní. El medio NetBlocks especificó que el desplome no fue repentino sino que, durante las horas previas, los datos de conectividad nacional ya habían bajado a un 54% de los parámetros habituales. Posteriormente, ese porcentaje disminuyó hasta apenas el 4%, lo que representó una afectación casi total de los servicios digitales en el país.

De acuerdo con lo publicado por NetBlocks, la interrupción masiva del servicio de Internet limitó tanto la comunicación interna de la población como la transmisión de información al exterior. El contexto en el que este apagón digital ocurrió involucra una ofensiva sorpresa de carácter militar en la que participan fuerzas estadounidenses e israelíes. Las autoridades israelíes y estadounidenses mencionaron la existencia de objetivos estratégicos orientados a transformar el panorama político en Irán, donde la continuidad de la República Islámica está siendo cuestionada como resultado de la intensificación de estas acciones militares.

NetBlocks explicó que los indicadores de tráfico señalan una drástica reducción de la actividad digital, con gran parte de la infraestructura de conectividad inoperante. Según el seguimiento de esta institución independiente, el corte de servicios tecnológicos en Irán ha seguido patrones similares a los observados durante escaladas previas del conflicto con Israel, consolidando esta táctica como parte de las herramientas empleadas en medio de tensiones armadas.

El contexto regional queda marcado por la simultaneidad de medidas militares y diplomáticas. Mientras persistían los esfuerzos de diálogo sobre posibles acuerdos nucleares entre Irán y Estados Unidos, las acciones militares se sumaron al bloqueo informático, reflejando el uso combinado de presión armada y restricción digital como elementos de una estrategia diseñada para modificar el equilibrio político en Teherán. Diversas figuras políticas han manifestado públicamente el deseo explícito de provocar un cambio de régimen, según reflejan los comunicados y declaraciones oficiales publicados en los medios internacionales.

El corte casi completo de Internet en Irán, documentado en tiempo real por NetBlocks, representa una de las interferencias digitales más severas registradas en ese territorio, con apenas una fracción mínima de la conectividad habitual disponible para la población. Las consecuencias de esta medida afectan tanto la capacidad de organización social como la cobertura informativa, en un momento marcado por la intensificación de acciones militares, la crisis política y la influencia de potencias extranjeras en la región.