El OIEA anuncia un "alto el fuego local" para reparaciones en una línea de suministro a la central de Zaporiyia

El Organismo Internacional para la Energía Atómica confirma la realización de obras para restaurar una conexión eléctrica clave en la planta nuclear ubicada en territorio ucraniano, mientras persiste la tensión por los ataques que amenazan la seguridad en la zona

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La empresa encargada de la central nuclear de Zaporiyia dio inicio a los trabajos para reparar y restablecer la funcionalidad de la línea eléctrica Ferrosplavnaya-1, luego de que entrara en vigencia un nuevo alto el fuego local en el entorno de la planta. De acuerdo con información publicada por el Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA), la tregua temporal fue mediada por el propio organismo para facilitar los trabajos de mantenimiento esenciales en una de las infraestructuras eléctricas clave que abastecen la central, ubicada en territorio ucraniano bajo control de las fuerzas rusas desde el inicio de la invasión en febrero de 2022.

Según informó el OIEA, la aplicación de este alto el fuego permite llevar a cabo labores de reparación en la línea eléctrica de reserva de 330 kilovatios, considerada indispensable para el funcionamiento seguro de las instalaciones nucleares. El director general del OIEA, Rafael Grossi, declaró en redes sociales que, como parte de estas acciones, los equipos de reparación ejecutan tareas de desminado en la zona para asegurar condiciones seguras de acceso a los puntos críticos de la infraestructura eléctrica.

El medio que reportó los hechos consignó que la dirección de la planta confirmó que los trabajos ya comenzaron y que la restauración de la línea Ferrosplavnaya-1 se realiza tras haber alcanzado los acuerdos pertinentes, los cuales contaron con la presencia y mediación directa de Rafael Grossi, principal responsable del OIEA. Pese a la afectación de dicha línea, las autoridades de la central han señalado que se mantiene el suministro a través de la línea de respaldo Dneprovskaya, permitiendo continuar con las operaciones esenciales y los protocolos de seguridad internos.

La situación en torno a la central de Zaporiyia registra tensiones significativas debido a los ataques que han comprometido la infraestructura de soporte, según lo publicado por el OIEA. Tanto Rusia como Ucrania se han responsabilizado mutuamente de los bombardeos que han ocurrido en repetidas ocasiones en el área, ocasionando interrupciones eléctricas y generando preocupación internacional por el posible riesgo de un incidente nuclear en esta planta, la mayor del continente europeo.

El OIEA detalló que la situación de radiación en el perímetro de la central y sus alrededores se mantiene dentro de los parámetros normales establecidos por los protocolos internacionales, descartando, por el momento, variaciones fuera de lo habitual como consecuencia de estas interrupciones en el suministro eléctrico. No obstante, la continuidad de los ataques y los daños recurrentes en la infraestructura han derivado en la necesidad de intervención constante para evitar que la falta de energía afecte la operatividad de los sistemas de refrigeración y control de la planta, factores determinantes para la seguridad de todo el complejo.

El organismo internacional ha intervenido en múltiples ocasiones para facilitar acuerdos transitorios que permitan el acceso de equipos técnicos y la ejecución de reparaciones urgentes, catalogando estos esfuerzos como indispensables para prevenir escenarios de emergencia nuclear en la región. Según resaltó el medio, estas medidas buscan minimizar los riesgos asociados tanto al conflicto bélico como a los cortes imprevistos de energía, que amenazan con desestabilizar los delicados mecanismos de operación nuclear.

Mientras la central sigue bajo el control militar ruso y en un área de alta conflictividad, el OIEA continúa monitoreando de cerca las condiciones de seguridad y el estado de las instalaciones, mediando entre las partes para garantizar que los procedimientos de mantenimiento crítico no se vean afectados por el contexto de guerra.