Zelenski denuncia una nueva oleada de ataques de Rusia contra "infraestructura crítica" de Ucrania

Un masivo bombardeo nocturno con misiles y drones sobre instalaciones civiles y energéticas deja heridos, viviendas dañadas en múltiples regiones y genera advertencias sobre la urgencia de apoyo internacional frente a la escalada de violencia en territorio ucraniano

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El impacto de cinco misiles balísticos y 46 drones kamikaze dejó daños en 32 puntos distintos de Ucrania, con fragmentos de interceptaciones en al menos 15 ubicaciones adicionales y numerosas viviendas y edificios residenciales afectados. Según publicó la agencia Europa Press, durante el ataque nocturno se contaron decenas de heridos, incluidos menores de edad, y se reportó una destrucción generalizada en ocho provincias del país, en el contexto de la intensificación de la ofensiva rusa.

De acuerdo con Europa Press, el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, denunció públicamente el ataque mediante mensajes en redes sociales, donde manifestó que Rusia había dirigido una nueva oleada de misiles y drones contra infraestructura crítica y edificios residenciales en varias regiones. El mandatario especificó que la arremetida incluyó aproximadamente 40 misiles y más de 400 drones, describiendo el acto como una “nueva guerra contra infraestructuras críticas y edificios residenciales”. Zelenski destacó que la ofensiva provocó daños significativos en viviendas y departamentos, dejando un saldo de numerosos heridos, y subrayó que los ataques afectaron también instalaciones clave, como infraestructuras de gas en la provincia de Poltava, además de subestaciones eléctricas en las zonas de Kiev y Dnipropetrovsk.

En su declaración, Zelenski indicó que los equipos de emergencia y respuesta actuaron en las provincias de Chernígov, Zaporiyia, Járkov, Kirovogrado, Vinítsia y Kiev, así como en la capital nacional. El presidente se refirió de forma especial a la necesidad urgente de apoyo internacional, reiterando que el frío persistente incrementa la vulnerabilidad del sistema energético ucraniano y la importancia recalcada de continuar recibiendo misiles de defensa aérea. Según Zelenski, la mayoría de los misiles fueron interceptados exitosamente gracias a la llegada rápida de armamento de defensa por parte de socios internacionales, en el marco de acuerdos alcanzados durante la reunión reciente en Ramstein.

Europa Press recogió también un comunicado oficial de la Fuerza Aérea de Ucrania, que desglosó el tipo de armamento utilizado en el ataque: dos misiles antibuque Zircon, once misiles balísticos Iskander y 24 misiles de crucero, además de un total de 420 drones kamikaze. Las fuerzas ucranianas informaron haber derribado la totalidad de los misiles, excepto varios Iskander, junto con 374 drones de los lanzados. Respecto a los objetivos alcanzados, la Fuerza Aérea especificó que el impacto de los misiles y drones generó daños en 32 ubicaciones, mientras que fragmentos derivados de la interceptación cayeron en otras 15 localidades. Las autoridades ucranianas señalaron que las verificaciones sobre posibles nuevos daños o víctimas continuaban, e hicieron un llamado a la población ante la persistencia de drones en el espacio aéreo.

Por su parte, el Ministerio de Defensa de Rusia reconoció, a través de un comunicado en redes sociales reproducido por Europa Press, la realización de un “ataque masivo” contra territorio ucraniano. El gobierno ruso argumentó que la ofensiva constituía una represalia ante acciones “terroristas” que, según Moscú, el régimen de Kiev habría ejecutado previamente contra infraestructura civil en territorio ruso. El comunicado ruso precisó que se había empleado armamento de precisión y largo alcance, lanzado tanto desde plataformas terrestres como aéreas, junto con el uso de drones, para atacar objetivos relacionados con el complejo militar-industrial ucraniano, infraestructuras energéticas utilizadas por las fuerzas armadas y bases aéreas. El Ministerio de Defensa de Rusia afirmó haber logrado todos los objetivos designados mediante el ataque y no comentó directamente sobre las declaraciones ucranianas respecto al derribo de proyectiles y drones.

Desde las autoridades ucranianas, el énfasis se mantuvo en la urgencia de fortalecer la cooperación y asistencia internacional, especialmente en lo que concierne a recursos de defensa aérea, dados los intentos continuados desde Moscú de paralizar el sistema energético y dañar infraestructuras esenciales. La situación de emergencia movilizó a equipos de trabajo en varias provincias y en la capital del país, bajo condiciones de alto riesgo derivadas del frío y de la repetición de este tipo de ataques sobre objetivos civiles y energéticos.

El gobierno ucraniano insistió en la necesidad de mantener y aumentar la llegada de ayuda internacional para mitigar el impacto sobre la población civil y sostener el funcionamiento de las infraestructuras críticas. Europa Press indicó que la verificación y evaluación de daños seguían en curso mientras los ataques persistían, generando advertencias sobre la urgencia de reforzar los sistemas de defensa frente a la escalada de violencia en la región.