El TJUE condena a Hungría por el cierre de una radio independiente y vulnerar la libertad de información

El máximo órgano judicial de la Unión Europea determinó que las restricciones impuestas al medio Klubradio fueron desmedidas y calificó como injustificada la actuación de las autoridades, señalando una violación de principios democráticos y administrativos esenciales

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El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) destacó que la exclusión de Klubradio de la nueva licitación en Hungría se apoyó en fallos de carácter menor y en requerimientos financieros que no aparecían claramente en los pliegos, lo que vulneró la transparencia y los principios administrativos elementales. De acuerdo con la información publicada por el medio, esta decisión contribuyó a que el tribunal considerara la actuación como desproporcionada y contraria al marco normativo de la Unión Europea que regula las comunicaciones electrónicas, al subrayar la importancia de la libertad de expresión y de información.

El fallo difundido por el TJUE señala que Hungría incumplió el Derecho de la Unión Europea al haber impedido que Klubradio, considerada una emisora independiente, renovara su licencia para transmitir en Budapest y rechazara su propuesta para participar en una nueva licitación. Según reportó el medio, esta situación se remonta al momento en que la Comisión Europea, en 2021, llevó el caso al propio TJUE tras considerar que las acciones tomadas por el Consejo de Medios de Hungría, que negó la solicitud de emisión de Klubradio, carecían de justificación suficiente. La argumentación del gobierno húngaro fue valorada como “muy cuestionable” por parte de la Comisión.

La relación contractual entre Klubradio y el Consejo de Medios de Comunicación húngaro comenzó en 2014, cuando ambas partes acordaron la transmisión por radiofrecuencia en el área de Budapest por un periodo inicial de siete años, con opción de renovar el contrato por un lapso adicional de cinco años. Cuando el acuerdo llegó a su término, el organismo estatal rechazó la renovación automática de la emisora, basándose únicamente en que faltaban los reportes mensuales sobre cuotas de emisión correspondientes a dos meses, omisión que se consideró irrelevante para una medida tan severa.

A este primer impedimento se sumó la negativa del Consejo de Medios a admitir a Klubradio en una nueva licitación, citando defectos en la parrilla de programación y alegando que la emisora presentaba fondos propios negativos. Según informó el medio que dio a conocer la sentencia, el TJUE evaluó tanto la normativa húngara como el proceder de las autoridades nacionales, determinando que la ley local viola el principio de proporcionalidad exigido por las directivas europeas, pues prevé la denegación automática de la renovación en casos de infracciones consideradas leves o de tipo administrativo.

El tribunal europeo reconoció que la decisión de invalidar la candidatura de Klubradio en la licitación también resultó excesiva, ya que la descalificación se basó en imprecisiones menores de los documentos y en condiciones financieras no reflejadas en las bases originales del concurso. Según especificó el TJUE, tales condiciones atentan contra el principio de buena administración y la transparencia que deben regir estos procedimientos.

El TJUE concluyó que las autoridades de Hungría incurrieron en una “injerencia” en la libertad de expresión y de información protegida por el artículo 11 de la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea, ya que impidieron que Klubradio continuara operando en el sector audiovisual. Esta interpretación refuerza la posición de la Comisión Europea, que argumentaba la urgente necesidad de garantizar el respeto a los derechos fundamentales y la autonomía de los medios en los Estados miembros.

Tras hacerse público el fallo del TJUE, Budapest afrontará la obligación de tomar medidas que permitan adecuarse a la resolución judicial lo antes posible. Según consignó el medio, la Comisión Europea dispone de la potestad de volver a llevar el asunto ante el Tribunal de Justicia si considera que las autoridades húngaras incumplen lo dictaminado, con la posibilidad de solicitar sanciones económicas en caso de reincidencia.

Este pronunciamiento judicial sienta precedente en relación con la aplicación de los principios europeos sobre proporcionalidad, transparencia y libertad de prensa, asuntos que la sentencia considera innegociables en el marco regulatorio comunitario.