Julio Iglesias demanda a la vicepresidenta segunda del Gobierno español por injurias

El artista argumenta que la ministra Yolanda Díaz emitió declaraciones que afectaron su honor tras una investigación archivada por la Fiscalía, reclamando ahora reconocimiento del perjuicio, disculpas públicas y una compensación proporcional a la repercusión alcanzada

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Según la demanda presentada por el cantante Julio Iglesias ante el Tribunal de Instancia (Sección Civil) de Madrid, el artista reclama que la ministra Yolanda Díaz reconozca públicamente el presunto perjuicio causado a su honor y reputación por declaraciones que califica de "injuriosas y calumniosas". Los abogados de Iglesias exigen, además, una rectificación por parte de la ministra y una indemnización económica que sea fijada en función del alcance que hayan tenido estos comentarios, según publicó la agencia EFE.

El conflicto entre Julio Iglesias y Yolanda Díaz tiene su origen en las declaraciones emitidas por la vicepresidenta segunda del Gobierno español y ministra de Trabajo tras conocerse una denuncia por presuntos delitos de abusos sexuales contra el cantante. Esta denuncia fue posteriormente archivada por la Fiscalía, según detalló EFE, lo que llevó a Iglesias a presentar la demanda para defender su derecho al honor. El artista sostiene que, pese al cierre de la investigación judicial sin imputaciones, las manifestaciones públicas de Díaz contribuyeron a dañar su imagen.

En los documentos judiciales a los que EFE tuvo acceso, la representación legal de Iglesias pide que se celebre un acto de conciliación ante el tribunal. Durante este acto, solicitan que Yolanda Díaz admita el presunto daño causado por sus palabras, se retracte de las declaraciones difundidas y fije una compensación económica proporcional al impacto mediático que habría tenido el comportamiento que el cantante considera lesivo. Julio Iglesias reclama que la reparación incluya tanto disculpas públicas como una valoración monetaria de los daños morales.

El cantante argumenta en su demanda que las repercusiones de las palabras de la ministra no se limitan a una cuestión privada, sino que han tenido proyección pública amplificada por la posición institucional de Díaz, según informó EFE. La defensa del artista enfatiza que, tras la decisión de la Fiscalía de archivar la investigación, cualquier comentario posterior sin fundamento judicial incurre en un daño injustificado contra su honor.

La agencia EFE precisó que esta acción legal se inscribe en el marco de la protección de los derechos fundamentales consagrados por la ley española, en particular el derecho al honor, la intimidad y la propia imagen. El escrito judicial argumenta que el alcance mediático de las declaraciones atribuidas a la vicepresidenta requiere una reparación acorde tanto en términos simbólicos como económicos, para corregir la supuesta afectación a la reputación personal y pública de Julio Iglesias.

El procedimiento iniciado exige a la ministra el reconocimiento expreso del daño supuestamente causado, una rectificación ante los medios y el pago de una cantidad que depende de la difusión que hayan alcanzado las afirmaciones que el cantante considera injuriosas. La demanda sostiene que el daño no solo afectó la imagen personal de Iglesias, sino que tuvo resonancia nacional e internacional, dado el perfil público del cantante y la relevancia institucional de Díaz, según reportó EFE.

A lo largo del proceso, la defensa del artista ha insistido en que la actuación de la Fiscalía, que archivó la denuncia sin encontrar indicios suficientes para seguir adelante con el procedimiento penal, debería haber puesto fin a cualquier cuestionamiento público sobre su conducta. No obstante, la demanda plantea que las palabras de Díaz constituyeron, a juicio de Iglesias y su equipo letrado, una vulneración a estos derechos, lo que motivó la acción ante los tribunales.

Esta controversia se produce en un contexto en el que las figuras públicas y representantes institucionales enfrentan controles legales y mediáticos sobre sus manifestaciones, especialmente cuando afectan a terceros en asuntos sensibles y de interés general. EFE informó que el resultado de este proceso judicial podría sentar un precedente en la gestión del equilibrio entre la libertad de expresión y la protección del honor de personas involucradas en procedimientos judiciales concluidos.