Japón prevé el despliegue de un nuevo sistema de misiles en una isla cercana a Taiwán de cara a 2031

El gobierno nipón anunció medidas de refuerzo militar en Yonaguni mientras crece la preocupación internacional por la escalada regional, vinculando el despliegue proyectado a mayor actividad de China y cambios en la política exterior de Tokio respecto a Taipéi

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Las maniobras militares ejecutadas por China, especialmente las desarrolladas en diciembre del año pasado, incluyeron el desplazamiento de aviones de combate que se acercaron a la isla de Yonaguni. Esta presencia militar se suma a un aumento sostenido de la actividad en la zona, contexto en el que Japón anunció la futura instalación de su nuevo sistema de defensa antiaérea. Según detalló el ministro de Defensa japonés, Shinjiro Koizumi, la isla de Yonaguni, situada a escasa distancia de Taiwán, ha sido seleccionada como base para este despliegue, proyectando un horizonte de implementación para el año 2031. El diario The Japan Times reportó que las labores iniciales ya comenzaron, abarcando tanto el diseño como el desarrollo de la infraestructura imprescindible.

De acuerdo con la información recopilada por The Japan Times, Koizumi recalcó que el calendario estimado podría experimentar variaciones. El funcionario explicó que la población recibirá información gradual respecto a cada avance del proyecto. El plan prevé la incorporación de misiles tierra-aire del tipo 3 que se ubicarán dentro de las instalaciones militares existentes en el campamento de Yonaguni. Koizumi ya había informado sobre esta iniciativa durante una visita a la isla en noviembre, pero la reciente confirmación marca la aceleración de la estrategia defensiva nipona en la región.

El medio mencionó que el impulso de este sistema de defensa coincide con la fase de desgaste diplomático entre Tokio y Pekín, agudizada tras las declaraciones que realizó la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, en las que sugirió una posible intervención militar de Japón si China llegara a atacar Taiwán, territorio que Pekín considera como parte de su soberanía. En este contexto, las tensiones bilaterales han visto un claro aumento en los últimos meses.

Según publicó The Japan Times, el principal argumento del Ministerio de Defensa de Japón es que el despliegue del nuevo sistema tiene como objetivo fortalecer la protección contra posibles ataques al territorio japonés y disuadir movimientos hostiles en la zona. Koizumi manifestó que esta medida podría limitar la probabilidad de una agresión directa hacia Japón y negó que busque incrementar la tensión en la región al afirmar que "la idea de que aumentará las tensiones a nivel regional no es adecuada".

La decisión de Tokio no ha recibido respaldo de autoridades chinas. Pekín ha criticado en repetidas ocasiones los planes nipones de instalar misiles cerca de Taiwán, describiéndolo como un acto destinado a alimentar la confrontación. Según consignó el medio japonés, las autoridades chinas han interpretado las acciones del gobierno japonés como una fuente de mayor inestabilidad regional, especialmente desde la llegada de Sanae Takaichi al cargo de primera ministra.

El diario japonés subrayó que este refuerzo militar se produce en medio de una tendencia regional a reforzar las capacidades defensivas ante el contexto geopolítico. La isla de Yonaguni, por su localización, representa un enclave estratégico al encontrarse a menos de 110 kilómetros del extremo oriental de Taiwán y contar con visibilidad directa sobre los movimientos en el estrecho que separa ambas islas.

En ese sentido, distintos analistas consultados por The Japan Times expresaron que el despliegue planificado refleja el interés de Tokio en responder tanto al incremento de las maniobras militares chinas como a la necesidad de demostrar un respaldo tangible a la política nipona sobre la seguridad de la región. Por su parte, el Ministerio de Defensa ha reiterado que la decisión forma parte de una reevaluación constante ante las amenazas presentes y potenciales.

El medio informó que la selección de misiles tierra-aire tipo 3 busca dotar a Yonaguni de la capacidad técnica necesaria para interceptar amenazas aéreas a distintas distancias, incrementando la cobertura defensiva de Japón en un área considerada prioritaria por la cercanía geográfica a uno de los focos activos de tensión internacional.

Finalmente, The Japan Times indicó que mientras Japón avanza con la preparación del terreno y el diseño de la infraestructura, la situación política en la región continúa marcando la agenda en materia de defensa, colocando a Yonaguni en el centro de la estrategia japonesa ante una posible escalada de actividades militares en el entorno del estrecho de Taiwán.