Irán subraya que los estudiantes deben respetar "las líneas rojas" tras las últimas manifestaciones

La vocera oficial reconoció la inquietud juvenil en medio de marchas universitarias, subrayando la obligación de proteger símbolos nacionales. Autoridades atribuyen tensiones a factores externos y anuncian pesquisas por los recientes disturbios y numerosas víctimas en protestas previas

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Durante declaraciones recientes acerca de las movilizaciones estudiantiles en Irán, la vocera oficial reconoció que muchos jóvenes arrastran resentimientos provocados por hechos que consideran agravios y que esta circunstancia ha generado descontento en los campus universitarios. En ese contexto, el Gobierno iraní abordó la situación por primera vez desde que se iniciaron, el pasado fin de semana, una serie de manifestaciones en numerosas universidades del país. Según informó la cadena de televisión estatal IRIB, las autoridades recalcaron la importancia de preservar los “asuntos sagrados” y de respetar la bandera nacional, marcando estos elementos como “líneas rojas” que, enfatizaron, no deben sobrepasarse durante las protestas.

“El derecho de los estudiantes a manifestar está garantizado”, sostuvo la portavoz del Gobierno, Fatemé Mohajerani, citada por IRIB, aunque matizó que corresponde a cada joven “entender cuáles son las líneas rojas”. De acuerdo con lo consignado por este medio, Mohajerani consideró comprensible que exista enojo en el ámbito universitario, dado que “los estudiantes tienen heridas en el corazón y han presenciado escenas que pueden enfurecerles”. Sin embargo, señaló que ni siquiera en contextos de indignación se justifica vulnerar símbolos nacionales, pues “los asuntos sagrados y la bandera son líneas rojas que hay que proteger”, aseveró.

La portavoz también puso el foco sobre factores exógenos que, según el Ejecutivo, inciden en el clima de agitación social. “Los vendedores de sueños y los extranjeros son dos pares de cuchillas que quieren que Irán esté herido y débil”, advirtió Mohajerani durante su comparecencia, de acuerdo con IRIB. Las palabras de la funcionaria remiten a la perspectiva oficial, que habitualmente atribuye a intereses foráneos –especialmente occidentales– intentos de desestabilización interna.

Las manifestaciones estudiantiles comenzaron el sábado, en coincidencia con la apertura de un nuevo ciclo universitario, y se han extendido por diversos campus, en algunos casos con la participación de sectores opuestos al Gobierno. Según publicó IRIB, durante las protestas opositoras se corearon eslóganes que recordaron a los empleados en movilizaciones contra la crisis económica que afectaron al país entre diciembre y enero, un periodo reconocido por el alto número de víctimas mortales.

Respecto a esos disturbios, el Ejecutivo iraní anunció recientemente la conformación de una comisión que se dedicará a investigar los hechos y el elevado saldo trágico resultante de aquellos episodios. Según detalló IRIB, fuentes oficiales cifran en más de 3.000 los fallecidos durante aquellas protestas, mientras que una organización no gubernamental radicada en Estados Unidos sitúa el número de víctimas por encima de los 7.000.

Las autoridades iraníes han reiterado su posición ante la comunidad internacional al responsabilizar a “terroristas” apoyados por Estados Unidos e Israel de haber intentado infiltrar las protestas con el objetivo de provocar ataques y así aumentar la cantidad de víctimas. Según reportó la televisión estatal, el Gobierno sostiene que estas acciones buscaban brindar argumentos al entonces presidente estadounidense, Donald Trump, para emprender posibles ofensivas militares contra Irán.

El tratamiento de la actual ola de protestas ocurre mientras en distintos campus universitarios se evidencian posturas encontradas: algunos grupos han manifestado respaldo al Gobierno, en tanto que otros demandan respuestas ante la crisis económica y el panorama político vigente. Según refirió IRIB, las autoridades han centrado sus mensajes tanto en el respeto al derecho a manifestar como en las advertencias relativas al mantenimiento del orden y la protección de símbolos nacionales.

En sus declaraciones, Mohajerani manifestó que la superación de la crisis requiere recurrir a la racionalidad, a la confianza colectiva y a la aceptación de errores. El medio IRIB recogió su llamado a dejar de lado la violencia y a que la sociedad cierre filas frente a las amenazas externas, sin dejar de reconocer el impacto emocional y las inquietudes presentes entre los jóvenes universitarios.