EEUU asegura que "la primera opción" de Trump "es siempre la diplomacia" en plenas conversaciones con Irán

En medio de negociaciones indirectas y tensiones por el programa nuclear iraní, la portavoz presidencial recalca la disposición a dialogar, aunque Estados Unidos mantiene la opción de intervención militar según la evolución de los acontecimientos, rechazando rumores mediáticos

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Steve Witkoff, representante especial de Estados Unidos, indicó que Irán podría encontrarse a una semana de poder acceder a armas nucleares, lo que intensificó el debate sobre la efectividad real de los bombardeos realizados en junio de 2025 por parte de Estados Unidos sobre instalaciones nucleares iraníes. De acuerdo con el medio, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, subrayó que el presidente Donald Trump prioriza la diplomacia como método de resolución, aunque la administración mantiene disponible la opción militar según evolucione la situación con el programa nuclear iraní.

Según publicó la fuente, Leavitt recalcó que la primera línea de acción para Trump es intentar resolver el conflicto mediante negociaciones y diálogo diplomático. La vocera aclaró que la decisión última sobre cualquier intervención militar recae exclusivamente en el presidente, remarcando que existe disposición a utilizar la fuerza militar en caso de que lo considere necesario. Tales declaraciones se producen en el contexto de negociaciones indirectas entre Estados Unidos e Irán sobre el futuro del programa nuclear de Teherán, mientras persisten amenazas desde Washington respecto a un posible ataque ante la falta de avances concretos.

Durante su pronunciamiento, la portavoz rechazó categóricamente las informaciones mediáticas que han circulado sobre una posible ofensiva inminente, calificándolas como “sensacionalistas”. Según consignó el medio, Leavitt manifestó que cualquier especulación difundida por terceros atribuyéndole planes u opiniones al mandatario sobre Irán resulta infundada. Sostuvo que quienes recurren al anonimato en los medios para afirmar conocer las intenciones del presidente no tienen información precisa respecto a las decisiones que podrían adoptarse.

En referencia concreta a los ataques realizados por Estados Unidos en junio de 2025 sobre tres instalaciones nucleares en Irán, tras las ofensivas previas de Israel contra el país persa, Leavitt señaló que la operación resultó completamente exitosa, asegurando que destruyó todas las infraestructuras señaladas como objetivo. El medio recoge la postura de la funcionaria, quien afirmó: “Eso no significa que Irán no vaya a intentar de nuevo establecer un programa nuclear que pueda amenazar directamente a Estados Unidos y sus socios. Eso es lo que el presidente quiere asegurarse de que no pasa”.

En contraste, la evaluación de Witkoff acerca del avance nuclear iraní abrió interrogantes en el entorno internacional respecto al éxito anunciado sobre los bombardeos. Si Teherán realmente se encuentra cerca de obtener capacidades nucleares, surgirían dudas sobre el alcance real de la destrucción de las instalaciones atacadas, según analizó el medio. Las autoridades de Irán, por su parte, han reiterado en numerosas ocasiones la naturaleza pacífica de su programa nuclear y rechazan que su objetivo sea el desarrollo de armas nucleares.

El clima de tensión persistente se da en pleno proceso de conversaciones indirectas, que Omán anunció que tendrán una nueva ronda el jueves siguiente. Según detalló el medio, la administración de Trump había elevado la posibilidad de recurrir a un “ataque limitado” si la mesa de negociaciones no producía avances que el presidente juzgue como significativos. En fases anteriores, Trump había vinculado la amenaza de intervención militar a la represión ejercida por el gobierno iraní ante protestas internas, aunque posteriormente centró la retórica de aviso internacional exclusivamente en la cuestión nuclear.

El antecedente de los bombardeos estadounidenses e israelíes en junio de 2025, que según distintas fuentes dejaron más de 1.100 fallecidos en Irán, impactó de manera directa en el curso del diálogo diplomático. Teherán, según publicó el medio, adoptó una actitud de desconfianza respecto a la posibilidad de reanudar las conversaciones con Washington, considerando el ataque como un obstáculo adicional para regresar a la mesa de negociación en busca de un nuevo acuerdo sobre el programa nuclear.

El acuerdo firmado originalmente en 2015 perdió su validez cuando Estados Unidos, durante el mandato de Trump, decidió retirarse unilateralmente en 2018, lo que dejó sin marco formal las relaciones acerca del desarrollo nuclear iraní. Desde entonces, los esfuerzos por establecer un nuevo pacto han estado marcados por sucesivas tensiones, ofensivas militares y acusaciones cruzadas sobre la finalidad y el alcance legítimo de las instalaciones nucleares iraníes.

Las recientes declaraciones de la portavoz de la Casa Blanca y del representante especial estadounidense, según consignó el medio, siguen alimentando incertidumbres tanto en la opinión pública como en los ámbitos diplomáticos internacionales acerca de los posibles escenarios a corto plazo. La posición oficial mantenida por el Ejecutivo estadounidense combina una preferencia por soluciones diplomáticas con el argumento de preservar la opción de uso de la fuerza ante eventuales amenazas percibidas hacia su seguridad nacional o la de sus aliados.