(AMP) Cuerpo dice que el 60% de los productos españoles pagan hoy menos aranceles que con el acuerdo UE-EEUU

El ministro Carlos Cuerpo ha señalado que, pese a la incertidumbre actual generada por el nuevo régimen arancelario de Estados Unidos, más de la mitad de los bienes españoles cuentan hoy con condiciones impositivas más ventajosas en comparación con el acuerdo anterior

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El 60% de los productos españoles se benefician actualmente de un régimen arancelario más favorable en Estados Unidos en comparación con el marco anterior establecido en el acuerdo bilateral entre la Unión Europea y el país norteamericano. De acuerdo con una intervención del ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, difundida por Europa Press, estas ventajas impositivas surgen tras los cambios provocados por la decisión del Tribunal Supremo de Estados Unidos, que invalidó la base jurídica del anterior régimen de aranceles. El ministro detalló que, según los datos actuales, el arancel medio aplicado a los productos españoles se sitúa aproximadamente en el 12,6%, por debajo del 14,4% que existía durante la vigencia del acuerdo UE-EEUU.

Tal como recogió Europa Press a partir de las declaraciones del ministro en Onda Cero, la política arancelaria estadounidense atraviesa un periodo de transición y provisionalidad que afecta directamente a las empresas exportadoras. El incremento temporal de un 10% sobre los aranceles existentes, anunciado recientemente por el presidente estadounidense Donald Trump y efectivo desde la medianoche de este martes en el horario de Estados Unidos, se suma al marco de aranceles recíprocos introducido en abril del año anterior. Este aumento, explicó el ministro, estará en vigor por un máximo de 150 días, hasta el 24 de julio, bajo una figura legal que impide diferenciar entre países y que sustituye de forma temporal al anterior sistema basado en competencia de emergencia económica, cuya validez fue eliminada por el Supremo.

Cuerpo indicó que las circunstancias actuales generan una situación “extremadamente compleja” para los exportadores españoles, quienes deben operar en medio de un entorno volátil en materia arancelaria. Recordó que la administración estadounidense implementó el instrumento de aranceles recíprocos tras una declaración de emergencia económica, lo que permitía introducir gravámenes sin límites de tiempo ni cuotas cuantitativas y sin requerir la aprobación del Congreso. Este contexto permitió negociar acuerdos bilaterales, fijando un arancel generalizado de aproximadamente el 15% para todos los productos. La reciente decisión judicial, no obstante, revirtió esas competencias, lo que obligó a retornar temporalmente a la situación previa a abril del año pasado.

Según publicó Europa Press citando las explicaciones del ministro, el nuevo instrumento legal estadounidense introduce una tarifa común del 10%, que debe aplicarse por igual a todos los países y, por tanto, modifica las condiciones de los tratados previos. Este cambio beneficia especialmente a aquellos países que históricamente soportaban tasas más elevadas en sus acuerdos, como China y Brasil, aunque el ministro insistió en que la coyuntura actual tiene carácter temporal. La administración estadounidense trabaja en el diseño de nuevas herramientas legales para intentar restablecer el régimen derogado y recuperar la dinámica en la política de aranceles anterior a abril.

En relación a la distribución del impacto arancelario, Carlos Cuerpo precisó que cerca del 10% de los productos españoles enfrentan condiciones ligeramente más negativas en comparación con el acuerdo previo, mientras que el 30% restante mantiene condiciones similares a las anteriores. Explicó que la volatilidad dentro del sistema arancelario genera un desafío adicional para las compañías exportadoras, al cambiar de manera frecuente las reglas del juego y generar incertidumbre en la planificación empresarial. Según publicó Europa Press, el ministro mencionó que este “punto adicional de incertidumbre” constituye un reto para las empresas, que enfrentan dificultades para adaptarse a contextos volátiles y normativas cambiantes.

En materia de políticas de apoyo desde el Gobierno, el ministro señaló que se han implementado programas de acompañamiento a las empresas exportadoras desde abril, incluyendo la apertura de nuevas oficinas comerciales en Estados Unidos y el fortalecimiento de canales de información y asistencia a través de la Secretaría de Estado de Comercio y el Instituto Español de Comercio Exterior (ICEX). De acuerdo con los datos proporcionados a Europa Press, más de 1.600 empresas—el 99% del total de exportadores españoles a Estados Unidos—han recibido asesoramiento, inteligencia económica y asistencia directa para contribuir a la gestión del nuevo entorno comercial. El ministro subrayó que estas medidas buscan compensar la complejidad e inestabilidad del actual marco y que el Ejecutivo mantendrá la comunicación y el apoyo a los sectores afectados.

El medio Europa Press detalló que, desde la entrada en vigor de estos aranceles, el comercio exterior global con Estados Unidos ha endurecido las condiciones para los productos extranjeros, incluidas las exportaciones españolas. Según subrayó el ministro, el objetivo de la administración española consiste en retornar a una situación de menores trabas y barreras al intercambio comercial, tal como existía antes del establecimiento de los aranceles originales en abril. Insistió en que la fragmentación del comercio internacional impacta negativamente en el mercado y en la competitividad de las empresas, por lo que la estrategia del Gobierno se orienta hacia la reducción de obstáculos y la defensa de la estabilidad para los exportadores.

Durante la entrevista recogida por Europa Press, se remarcó el carácter provisional del sistema actualmente en vigor, que dependerá de los próximos movimientos de la administración estadounidense y de cómo se configure el marco legal y normativo tras el vencimiento del plazo de 150 días. El ministro reiteró la disposición del Gobierno español para intervenir y asistir a las empresas nacionales que exportan a Estados Unidos, mediante mecanismos de consulta permanente y la colaboración de entidades oficiales y cámaras de comercio, con el objetivo de salvaguardar los intereses comerciales de España en el nuevo contexto impuesto por las autoridades estadounidenses.

El desarrollo de esta situación continuará en función de las decisiones políticas, judiciales y diplomáticas adoptadas en las próximas semanas tanto en Estados Unidos como en la Unión Europea, según concluyen los datos manejados por los organismos oficiales y citados reiteradamente por Europa Press a lo largo del análisis de la coyuntura arancelaria.