Petro limita a petróleo "liviano" la posible importación de crudo desde Venezuela

El mandatario colombiano descartó recibir hidrocarburos pesados del país vecino, indicando que solo contemplaría traer recursos de Apure o Barinas por sus características, mientras propone fortalecer alianzas energéticas regionales y avanzar en la transición hacia fuentes limpias

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El gobierno colombiano ha expresado disposición para colaborar en la revitalización del sector eléctrico en el occidente de Venezuela utilizando fuentes renovables, contemplando incluso el uso de energía limpia para facilitar la extracción de hidrocarburos. En este contexto, la administración encabezada por Gustavo Petro ha delineado restricciones claras frente a una eventual importación de crudo de Venezuela. Según detalló el medio Europa Press, el presidente colombiano indicó que solo evaluaría adquirir petróleo procedente de las regiones venezolanas de Apure o Barinas, debido a que se trata de petróleo liviano susceptible de ser refinado en la planta de Barrancabermeja.

El mandatario hizo estas declaraciones a través de su cuenta oficial en la plataforma X, puntualizando que el país no proyecta importar petróleo venezolano en términos generales y que, en principio, no se considera necesario para el abastecimiento interno. Petro precisó que la posible importación solo tendría cabida si se trata de los tipos de crudo liviano extraído en las zonas mencionadas, apto para su refinación en instalaciones colombianas.

De acuerdo con lo consignado por Europa Press, Petro también esbozó una perspectiva regional sobre el futuro energético. Afirmó que Colombia puede desempeñar un papel como país de tránsito para el gas hacia otros mercados internacionales, en caso de que Venezuela decida profundizar su transición energética. En este escenario, la posición de Colombia apunta no solo a un comercio de hidrocarburos de tipo selectivo, sino también a un fortalecimiento de las alianzas energéticas mediante infraestructuras compartidas.

El medio Europa Press destacó que la administración Petro ha implementado medidas recientes para reducir la dependencia de combustibles fósiles y promover la transición hacia fuentes más limpias. Entre estas acciones se cuenta la introducción de un arancel de hasta el 40% para la importación de automóviles impulsados por gasolina o diésel, y un gravamen del 35% para motocicletas con dichas características. Esta política busca desalentar la entrada de vehículos de combustión y acelerar el cambio hacia alternativas energéticas más sostenibles.

Dentro de los esfuerzos de integración con Venezuela, Europa Press reportó que en febrero del presente año el presidente colombiano ofreció al entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump, la capacidad técnica y operativa de la petrolera Ecopetrol para contribuir a la reactivación energética en el occidente venezolano. Esta iniciativa se basaría en la utilización de la red existente de conexiones eléctricas, oleoductos y gasoductos entre ambos países, permitiendo así exportar petróleo a través de puertos colombianos.

El abordaje del mandatario colombiano articula tanto la intención de reducir la importación de hidrocarburos pesados como la de promover proyectos energéticos conjuntos con Venezuela. El centro de la estrategia radica en la adopción de energías limpias, lo que también incluye su uso en los procesos de extracción y transporte de recursos fósiles, según la información publicada por Europa Press. Así, las declaraciones de Petro delinean un enfoque enfocado en la sostenibilidad, la diversificación de fuentes energéticas y la cooperación regional en materia de infraestructura energética estratégica.

La relación energética entre Colombia y Venezuela siempre ha dependido de factores técnicos, comerciales y políticos, situación que, de acuerdo a Europa Press, ahora se reestructura bajo esta nueva premisa de priorizar recursos aptos para la infraestructura colombiana y promover iniciativas ligadas a la transición energética y la integración regional. Las recientes declaraciones del presidente Petro señalan que la importación de petróleo desde Venezuela solo se consideraría bajo condiciones técnicas muy específicas, mientras Colombia mantiene abiertas las puertas a la colaboración tanto en la modernización de la red eléctrica del vecino país como en la facilitación del transporte internacional de gas, condicionando estos proyectos a los avances de Venezuela en el ámbito energético.