IU dice que la nueva coalición acaba con "tentaciones narcisistas", aboga por un proyecto sólido pero descarta nombres

Antonio Maíllo destaca la importancia de superar personalismos y pide avanzar hacia una agenda común que una fuerzas progresistas, insiste en que el debate sobre candidaturas debe esperar y subraya que el proceso apenas comienza y requiere consenso

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Durante un desayuno organizado por el Nueva Economía Forum, Antonio Maíllo, coordinador general de Izquierda Unida, recalcó que el proceso de cohesión entre fuerzas progresistas apenas inicia y subrayó la importancia de construir una base común antes de discutir nombres para liderar la nueva coalición de izquierdas. Según consignó el medio Nueva Economía Forum, Maíllo descartó que el actual momento sea apropiado para decidir quién encabezará el proyecto, remarcando que priorizar los personalismos y abrir un debate prematuro sobre el liderazgo podría desvirtuar los objetivos colectivos.

El medio detalló que Maíllo defendió la creación de una nueva alianza política progresista entre Izquierda Unida, Movimiento Sumar, Más Madrid y los Comunes, la cual representa, en sus palabras, “la obediencia a un clamor social” que urge la unidad entre las diferentes fuerzas y personas afines al programa progresista. “Tiene que haber más, no solo organizaciones sino personas que no tiene por qué formar parte de ninguna formación para ser más eficaces”, afirmó Maíllo, enfatizando la necesidad de ampliar los apoyos más allá de los partidos ya integrados.

De acuerdo con el reporte del Nueva Economía Forum, Maíllo argumentó que la nueva coalición busca poner fin a las “tentaciones narcisistas” que, en el pasado, han fragmentado el espacio de la izquierda al priorizar intereses particulares. Hizo referencia a la tendencia de crear proyectos alternativos como reacción a desacuerdos internos, señalando que “uno gana o pierde, pero no porque pierdas en un congreso montas otro partido”. Según Maíllo, esa “parcialización” de posturas debilitó el potencial del espacio y la nueva etapa debe centrarse en el consenso y en superar las divisiones internas.

En sus declaraciones, Maíllo insistió en que todavía queda mucho trabajo por realizar y que el desarrollo del nuevo proyecto se va a dar mediante avances discretos y constantes. “No está todo hecho, acaba de empezar”, manifestó el líder de IU, llamando a “empezar la casa por los cimientos”, es decir, trabajando primero los acuerdos fundamentales y las bases políticas antes de abordar las cuestiones de liderazgo y candidaturas.

Nueva Economía Forum publicó que Maíllo se refirió también al papel de Yolanda Díaz, ministra de Trabajo y vicepresidenta segunda, respaldando sus políticas en materia laboral. Señaló como logros la subida del Salario Mínimo Interprofesional y la reforma laboral vigente, de los cuales sostuvo que ni PP ni Vox lograrán revertir. “Siempre voy a seguir defendiendo que ha sido la mejor ministra de Trabajo de la historia de España”, expresó Maíllo sobre Díaz, aunque reiteró que discutir ahora su papel en la candidatura distorsionaría el proceso colectivo.

El coordinador general de IU agradeció a Gabriel Rufián, portavoz de Esquerra Republicana en el Congreso, por impulsar una iniciativa reciente destinada a fortalecer alianzas con partidos regionalistas. En palabras recogidas por el mismo medio, Maíllo valoró estas experiencias como una “base sólida” para construir un proyecto progresista permanente, aunque advirtió que este proceso requerirá esfuerzo constante y mucha discreción.

Respecto al contexto político general, Maíllo rechazó la idea de que se vayan a adelantar elecciones, ya que espera que en 2027 el escenario sea más favorable para las fuerzas progresistas frente al Partido Popular y Vox. Así lo consignó Nueva Economía Forum, subrayando la confianza de Maíllo en que la evolución del bloque de izquierdas permitirá disputar el espacio conservador con mayores garantías.

Tras abordar la necesidad de construir un espacio común a partir de un programa compartido, Maíllo animó a otras formaciones y líderes a sumarse al proyecto, sin que las diferencias impidan la integración. En su intervención, puso especial énfasis en que la nueva coalición debe estar abierta también a personas sin adscripción partidista, con el objetivo de reforzar la eficacia política y la capacidad de respuesta social.

Durante el evento, Maíllo concluyó que avanzar hacia un frente progresista amplio solo será posible si se atenúan las rivalidades internas y se prioriza el interés conjunto sobre las aspiraciones individuales. Señaló que el proceso de unidad responde a una demanda social y no solo a la voluntad de dirigentes o partidos concretos, y que será este “clamor social” el motor principal para consolidar el nuevo espacio político.