Macron pide a Meloni que "deje de comentar lo que sucede en otros países" tras la muerte de un ultra en Lyon

El mandatario francés arremetió desde la India contra la jefa de Gobierno italiana, luego de que esta se pronunciara en redes tras el asesinato de Quentin Deranque, culpando al clima de odio y la tensión política europea

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Desde Nueva Delhi, durante un viaje oficial a India, el presidente francés Emmanuel Macron cuestionó a la primera ministra italiana Giorgia Meloni por referirse públicamente a situaciones internas de Francia tras la muerte de Quentin Deranque, un joven identificado con la ultraderecha, en Lyon. Según reportó el medio, Macron expresó sorpresa ante la tendencia de figuras nacionalistas a comentar hechos en otros países pese a su rechazo a la interferencia extranjera en asuntos propios. En este contexto, llamó a Meloni a abstenerse de pronunciarse sobre acontecimientos que no competen a su país, siendo este el eje principal de la confrontación diplomática.

De acuerdo con el reporte, Macron destacó que Francia no admite la legitimidad de grupos que recurren a la violencia, sin importar su tendencia política. El presidente sostuvo que los partidos ubicados en los extremos deben responsabilizarse de las conductas violentas que puedan surgir entre sus militantes y tomar medidas para prevenirlas. Además, advirtió sobre el riesgo de fomentar la formación de milicias bajo la premisa de autodefensa ante discursos considerados hostiles; para Macron, esto supone una equivocación tanto política como moral.

El conflicto entre los dirigentes de Francia e Italia se desató después de que Giorgia Meloni compartió en redes sociales su reacción al fallecimiento de Deranque, quien fue víctima de un enfrentamiento con un grupo antifascista en las inmediaciones del Instituto de Estudios Políticos de Lyon. Meloni calificó este hecho como “profundamente impactante y triste”, y responsabilizó a colectivos vinculados al extremismo de izquierda, a quienes atribuyó la propagación de un clima de odio ideológico a nivel europeo. Entre sus declaraciones, insistió en que ningún motivo político o ideológico debería legitimar la violencia ni transformar la confrontación política en agresión física, argumentando que la democracia se ve dañada ante la sustitución del diálogo por el enfrentamiento violento.

El medio detalló que la muerte de Deranque ocurrió durante una conferencia organizada por la eurodiputada Rima Hassan, representante del partido izquierdista La Francia Insumisa (LFI), en Lyon. El grupo Némesis, identificado como feminista de ultraderecha, organizó una protesta en las afueras del evento. Posteriormente, alrededor de las 18:00, varias manifestantes fueron atacadas por aproximadamente veinte individuos encapuchados. Integrantes del propio colectivo que integraban un grupo de seguridad informal, entre quienes se encontraba Deranque, actuaron en respuesta, desencadenándose los hechos que llevaron a la muerte del joven.

En cuanto a las acciones legales posteriores al incidente, el fiscal de Lyon, Thierry Dran, inició una investigación bajo la figura de homicidio involuntario. Según consignó el medio, las autoridades detuvieron a once personas relacionadas con los disturbios, incluyendo a dos asistentes parlamentarios del partido LFI, lo cual agrega un componente político al caso.

El ministro de Exteriores italiano, Antonio Tajani, se sumó al debate defendiendo la posición de su país y afirmando, en sus palabras compartidas en internet y recogidas por el medio, que la muerte de Quentin Deranque representa un hecho grave que incumbe a Europa en su conjunto. Tajani subrayó que sucesos de esta naturaleza constituyen advertencias para quienes adoptan el odio y la violencia en el discurso político, recordando experiencias históricas similares en Italia durante etapas conflictivas de su historia republicana. Además, insistió en la importancia de condenar tajantemente la violencia para evitar el regreso a etapas sombrías y afirmó que la política debe priorizar el debate y el diálogo.

El intercambio de opiniones y pronunciamientos públicos entre los gobiernos de Francia e Italia tuvo lugar en un contexto francés marcado por una agenda electoral intensa. El medio señaló que el episodio se produce a apenas unas semanas de los comicios municipales y a un año de las presidenciales, todo ello en un clima caracterizado por campañas permanentes y una elevada confrontación ideológica, lo que acrecienta la sensibilidad ante temas de violencia política y extremismos.