Araqchi se reúne con el director del OIEA antes de la cita con EEUU en Ginebra

Altos funcionarios iraníes y el director del organismo nuclear de la ONU mantuvieron un encuentro técnico en Suiza a pocas horas de nuevas negociaciones con Washington, donde buscan avanzar en un posible entendimiento sobre el programa atómico de Teherán

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En medio de una atmósfera marcada por la desconfianza, responsables iraníes han señalado que acuden a las conversaciones internacionales con un equipo multidisciplinario que incluye expertos políticos, legales, económicos y técnicos. Estas negociaciones buscan no solo avanzar hacia un acuerdo con Estados Unidos sobre el programa nuclear de Irán, sino también garantizar que el enfoque se mantenga en los objetivos previamente definidos, según consignó el medio Europa Press. La delegación iraní, según manifestó el portavoz del Ministerio de Exteriores, Esmail Baqaei en declaraciones a la agencia estatal IRNA recogidas por Europa Press, está compuesta por los representantes necesarios para tomar decisiones sobre los diferentes componentes de un posible acuerdo, con el propósito expreso de no alargar los diálogos más de lo imprescindible.

El titular de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, sostuvo un encuentro técnico en Suiza con el director general del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, como preparación para la nueva ronda de conversaciones nucleares con Estados Unidos fijada para este martes en Ginebra, reportó Europa Press. En un mensaje publicado en sus redes sociales, Grossi informó: “Acabo de terminar discusiones técnicas en profundidad con el ministro de Exteriores de Irán en preparación para importantes negociaciones programadas para mañana en Ginebra”. Aunque no trascendió el contenido específico de la reunión, este contacto antecede a la cita entre Irán y Estados Unidos que continuará la primera ronda realizada a principios de mes en Omán.

Araqchi viajó a Suiza no solo para participar en la segunda ronda de negociaciones nucleares con la delegación estadounidense, sino también para mantener contactos paralelos con otros actores relevantes. Según Europa Press, en su agenda figura también una reunión con el ministro de Exteriores de Omán, Badr al Busaidi, previo al inicio de las negociaciones formales con funcionarios estadounidenses. Ante los medios, el jefe diplomático iraní aseguró que su delegación arriba a Ginebra con "ideas reales" y el objetivo de alcanzar un "acuerdo justo y equitativo" con Washington sobre la cuestión nuclear, advirtiendo que “lo que no está sobre la mesa (es) la sumisión ante las amenazas”.

En declaraciones a la cadena BBC, recogidas por Europa Press, Araqchi subrayó la importancia de lograr un pacto aunque dejó claro que el programa de misiles balísticos iraní está excluido de la negociación. “La pelota está en el tejado de Estados Unidos. La otra parte también tiene que demostrar que son igualmente sinceros”, afirmó el ministro, quien añadió que la primera reunión celebrada el 6 de febrero en Omán se desarrolló “más o menos en una dirección positiva, pero es muy pronto aún para juzgarlo”.

Durante estos contactos, Irán propuso diluir el uranio enriquecido al 60% que posee como muestra de su disposición a llegar a un entendimiento, detalló Europa Press. El gobierno iraní confirmó este domingo que se celebrará una segunda ronda de negociaciones en Ginebra, conforme revelaron distintos líderes e informes oficiales.

El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Ali Lariyani, destacó la voluntad de Teherán de mantener negociaciones "justas" y razonables con Estados Unidos, poniendo énfasis en que hasta el momento solo se ha producido un "intercambio de puntos de vista". Según precisó Lariyani, no existen demandas escritas por parte de Estados Unidos y los países de la región respaldan la consecución de una salida política a la cuestión nuclear. “El conocimiento nuclear no puede eliminarse por decisión política e Irán tiene necesidades legítimas médicas y de investigación”, explicó el funcionario ante la posibilidad de que se exijan máximos a Irán en el terreno del enriquecimiento de uranio.

En el área de supervisión internacional, Lariyani se pronunció a favor de que el OIEA continúe con su tarea de inspección en el país, aunque subrayó que no resulta "realista" exigir a Irán un “enriquecimiento cero”. Los representantes iraníes han defendido insistentemente el uso pacífico de la energía nuclear y la preservación del derecho a continuar el enriquecimiento de uranio bajo supervisión internacional, postura reiterada en múltiples foros, según Europa Press.

A su vez, el portavoz Esmail Baqaei reconoció que el entorno de negociación actual está impregnado por el recelo fruto de experiencias previas. En referencia a los contactos nucleares celebrados en junio, Baqaei recordó que concluyeron abruptamente tras ataques israelíes y estadounidenses. A pesar de este historial, Baqaei reiteró que la posición oficial de Teherán está orientada al logro de acuerdos prácticos. Según sus palabras, la delegación se mantiene firme en que la negociación debe respetar el derecho iraní a desarrollar energía nuclear para usos civiles, estableciendo que temas como el nivel de enriquecimiento y la cantidad de centrifugadoras todavía no han sido discutidos en detalle en esta ronda, información que también fue destacada por Europa Press.

La conducción de las negociaciones en las últimas dos semanas ha seguido, de acuerdo con Baqaei, un enfoque unificado y dirigido a objetivos claros, con la petición de que los avances no se estanquen y que el diálogo no se utilice para imponer condiciones ajenas al ámbito nuclear. Los representantes iraníes han insistido en que la mesa de diálogo debe servir exclusivamente para resolver cuestiones relacionadas con el desarrollo nuclear de carácter civil.

En las declaraciones recogidas hasta el lunes por Europa Press, funcionarios iraníes advirtieron que no están autorizados, bajo ningún concepto, a perder de vista las lecciones extraídas de los desencuentros con Occidente en el pasado. La apuesta de Irán, según expresaron sus portavoces, continúa siendo por un proceso donde el diálogo permita un acuerdo que refleje reciprocidad y garantías palpables para ambas partes, sin que signifique rendiciones o concesiones que superen el marco del Tratado de No Proliferación y los compromisos internacionales ya suscritos por el país.

Mientras tanto, la supervisión internacional y el papel del OIEA permanecen en el centro de la agenda, con ambas partes reconociendo la importancia de la transparencia técnica pero discrepando sobre los límites y la profundidad de las exigencias. El avance al siguiente capítulo de las negociaciones en Ginebra mantiene la atención internacional sobre el programa nuclear iraní y el papel de la diplomacia multilateral en la gestión de conflictos regionales e internacionales.