España se acerca a su primera final de SailGP de la temporada en Auckland

El combinado nacional se mantiene en zona de clasificación provisional tras una complicada jornada marcada por un grave accidente entre Nueva Zelanda y Francia, que obligó a suspender dos regatas y dejó a varios competidores fuera de combate

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La colisión entre los equipos de Nueva Zelanda y Francia en la segunda manga de la jornada de SailGP en Auckland obligó a la organización a suspender dos de las regatas previstas, afectando significativamente las posiciones y el desarrollo de la competencia, según informó el medio. Este accidente clasificó al equipo español en la cuarta posición provisional, manteniéndose dentro de la zona de clasificación, pero dejó fuera de combate a varios competidores e interrumpió el calendario regular del evento.

De acuerdo con la información publicada, la jornada de la segunda prueba del Mundial de SailGP se vio interrumpida cuando los barcos de Nueva Zelanda y Francia impactaron tras la salida, al momento de aproximarse a la primera boya del recorrido. El medio detalló que la maniobra se produjo a una velocidad cercana a los 90 km/h y derivó en daños de gravedad para ambas embarcaciones, que quedaron inmovilizadas sobre el agua y dejaron a dos atletas lesionados que requirieron atención médica. Esta situación llevó a que tanto la tercera como la cuarta carreras del día quedaran suspendidas y marcó el desenlace abrupto de la jornada.

Según consignó el medio, la causa principal del suceso fue la pugna entre varias embarcaciones por tomar ventaja en la llegada a la primera marca. El equipo neozelandés, apodado los 'Black Foils', necesitó efectuar una maniobra de derrape para evitar una posible colisión con el F50 italiano, líder en ese momento, lo que provocó la posterior pérdida de control de su embarcación y el impacto directo contra el barco francés. El incidente no solo afectó a los directamente involucrados, sino que también generó un importante efecto sobre el resto de la flota, que debió reaccionar rápidamente para evitar ser arrastrada a la colisión.

Tal como publicó el medio, el Spain SailGP Team, dirigido por Diego Botín, logró una actuación consistente previo al accidente, ubicándose en el cuarto lugar en la primera manga y terminando sexto en la segunda, esta última afectada por una penalización en la última boya relacionada con un incidente con el equipo sueco. Botín declaró: "Hemos navegado muy bien en las dos pruebas. Obviamente, el incidente con los suecos en la última boya nos ha penalizado mucho, pero nos sentimos bien".

Al momento del accidente, el barco español se posicionaba detrás de la embarcación francesa y fue testigo directo de los hechos. "En el incidente estábamos justo detrás de los franceses. Pensábamos que tendríamos que hacer una esquivada muy grande para no chocar con ellos, pero cuando impactaron contra los neozelandeses pudimos reaccionar. Aun así, fue un shock muy grande verlo desde esa perspectiva", explicó Botín, según reportó el medio.

El balance provisorio al cierre de la jornada sitúa a España en la cuarta ubicación del Gran Premio de SailGP de Auckland, sumando 12 puntos, solo por detrás de Nueva Zelanda, que encabeza la tabla con 18 puntos; Francia, con 17 puntos; y Australia, también con 17 puntos. Con la salida forzada tanto de Nueva Zelanda como de Francia tras el accidente, la situación abre expectativas sobre la final del domingo y modifica el panorama para el equipo español, ya que deberá mantener su desempeño para asegurar la posición de clasificación en el campeonato.

El impacto del accidente se reflejó en la cancelación de dos de las regatas programadas, alterando la estrategia y la preparación de los equipos restantes. Con varios competidores fuera de combate, la recta final del evento en Auckland queda marcada por la incertidumbre sobre la participación de los equipos afectados y por la oportunidad para España de asegurar su presencia en la primera final de la temporada, como destacó el medio de referencia.

El Spain SailGP Team deberá enfrentarse a las últimas pruebas en un contexto poco habitual, condicionado por la eliminación temporal de dos de los rivales más fuertes y por la necesidad de no cometer errores que puedan comprometer su posición. La organización anunció que la recuperación de los deportistas lesionados y la valoración de los daños a las embarcaciones formarán parte de las prioridades antes de reanudar la competencia, según precisó el medio, mientras las miradas continúan puestas en la posibilidad del equipo español de lograr un resultado histórico en las aguas de Auckland.