Rubio advierte de que Cuba "no tiene economía" y que sus dirigentes "prefieren que muera a permitir que prospere"

Marco Rubio, alto funcionario estadounidense, responsabiliza a los líderes cubanos del deterioro en la isla, subrayando la falta de cooperación y alternativas tras el aislamiento internacional y el cese de apoyos, agravando la crisis energética y alimentaria

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Rubio cuestionó el enfoque de los líderes cubanos ante escenarios adversos, destacando que “han tenido oportunidades planteadas para hacerlo, pero no parecen comprenderlo ni aceptarlas en modo alguno”. A partir de esta apreciación sobre la dirección política en Cuba, el alto funcionario estadounidense advirtió sobre la agudización de la crisis interna en la isla. Según informó Bloomberg, Marco Rubio, quien es secretario de Estado y asesor de Seguridad Nacional de Estados Unidos, insistió en que la isla caribeña “no tiene economía” y responsabilizó a la elite gobernante por frenar cualquier posibilidad de recuperación o cambio significativo, aun ante situaciones críticas como el desabastecimiento y la falta de energía.

Tal como publicó Bloomberg, Rubio profundizó en su crítica durante una entrevista posterior a su presentación en la Conferencia de Seguridad de Múnich, desarrollada en la capital bávara. En este espacio, expuso que el problema central de Cuba está ligado a la inexistencia de una economía funcional, sumada a una conducción que –en sus palabras– “no sabe cómo mejorar la vida diaria de la gente sin abrir la mano en los sectores que controlan”. Esta postura, indicó Rubio, deriva en que los líderes del país “prefieren que muera a permitir que prospere”.

El medio Bloomberg detalló que Rubio explicó cómo el régimen cubano había podido sostenerse previamente gracias a flujos de ayuda exterior: primero desde la Unión Soviética, seguidos de un extenso apoyo de Hugo Chávez y el gobierno venezolano. Actualmente, según el funcionario, el gobierno de la isla enfrenta una realidad sin aliados económicos directos o asistencia externa significativa por primera vez en su historia reciente, lo que agudiza la vulnerabilidad de su estructura productiva y social.

En este contexto, reportó Bloomberg, la crisis de abastecimiento que afecta a Cuba se agravó debido a la interrupción del respaldo energético que Venezuela proporcionaba tradicionalmente. Este cambio surgió luego de que se modificaran las relaciones entre Washington y Caracas tras la detención a principios de enero del presidente venezolano Nicolás Maduro. Este giro en la política internacional eliminó una de las principales fuentes de suministro de combustible para la isla, generando nuevas presiones sobre su ya debilitada economía.

Posteriormente, la administración encabezada por Donald Trump intensificó el bloqueo sobre la isla, incorporando nuevas amenazas de aranceles a aquellos países —como México— que continuaran vendiendo combustible a Cuba, según publicó Bloomberg. Este endurecimiento del embargo limitó aún más las alternativas de abastecimiento energético para el país caribeño, profundizando las restricciones en el acceso a recursos básicos y servicios esenciales.

En sus declaraciones, Rubio subrayó que la dirigencia cubana mantiene una visión orientada al control total, impidiendo que la población tenga participación en las decisiones o gestione iniciativas independientes. Como consignó Bloomberg, el alto funcionario sostuvo que los líderes “quieren controlarlo todo. No quieren que la gente de Cuba controle nada, así que no saben cómo salir de esto”. Esta dinámica, argumentó, obstaculiza soluciones a la crisis y perpetúa condiciones de estancamiento.

El medio añadió que la crisis multifacética que enfrenta la isla incluye tanto limitaciones en las importaciones de petróleo y alimentos como dificultades para acceder a bienes de primera necesidad. Estas restricciones han generado extensas filas y descontento social, problemática que, en opinión de Rubio, podría haberse evitado si la conducción política hubiera aprovechado las alternativas previamente presentadas.

Al cierre de sus intervenciones recogidas por Bloomberg, Rubio reiteró que los líderes cubanos “prefieren estar al frente de un país moribundo que permitirlo prosperar”, acusándolos de rechazar todas las opciones que impliquen modificar el status quo. El endurecimiento de sanciones y la falta de cooperación internacional, unidas a la persistente negativa a introducir cambios económicos o políticos, han incrementado la inseguridad alimentaria y energética, colocando a la isla en una situación de aislamiento y precariedad.