La Eurocámara aprueba las salvaguardas agrícolas diseñadas por Bruselas para salvar el acuerdo con Mercosur

Autoridades europeas respaldaron un mecanismo especial que permitirá reaccionar rápidamente frente a desequilibrios por la entrada de productos agrícolas sudamericanos, fortaleciendo los mecanismos de control y protección en favor de los productores del continente ante el nuevo tratado comercial

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El mecanismo aceptado definió el umbral de activación en un 5% de aumento en las importaciones y caída de precios para productos agrícolas europeos considerados sensibles, y no el 8% inicialmente previsto, un ajuste realizado a instancias de Italia. Según detalló el medio, este punto resultó clave para que el Gobierno italiano levantase el veto y así destrabara la firma del acuerdo comercial con Mercosur, bloque conformado por Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay; decisión que relanzó el proceso en enero tras el bloqueo impulsado junto a Francia y Polonia.

De acuerdo con la información publicada por el medio, el Parlamento Europeo aprobó este martes el paquete de salvaguardas agrícolas delineadas por la Comisión Europea. El aval del pleno responde al objetivo de proteger a los agricultores europeos ante posibles desequilibrios provocados por el ingreso de productos sudamericanos bajo el futuro tratado de libre comercio. Estas nuevas reglas, negociadas entre el Parlamento, el Consejo y la Comisión, establecen herramientas de intervención rápida que podrán implementarse si se detectan distorsiones graves en el mercado europeo, especialmente en sectores como carnes, aves de corral, huevos, cítricos y azúcar.

El marco de salvaguardas agrícolas otorga a la Comisión Europea la facultad de iniciar investigaciones y eventualmente activar medidas de defensa comercial en un plazo máximo de 21 días, siempre que se confirme un fuerte efecto negativo sobre el mercado interno. El mecanismo se disparará cuando, durante un periodo de tres años, las importaciones de productos agrícolas sensibles se incrementen un 5% y los precios caigan en igual proporción. Este umbral, según consignó el medio, representa una reducción respecto al 10% planteado anteriormente por la Comisión, lo que evidencia la estrategia de la Eurocámara de endurecer los controles para reforzar la protección del sector agrícola europeo.

Tal como detalló el medio, la redacción y aprobación de este mecanismo ha sido promovida esencialmente por el Partido Popular Europeo. Su eurodiputado Gabriel Mato, ponente del dictamen aprobado, consideró tras la votación que estas cláusulas permitirán "una protección real y efectiva para los agricultores" cuando el tratado comercial entre en vigor. El grupo político resaltó que este sistema es "fundamental" ya que ofrece la posibilidad de actuar de forma preventiva antes de que se produzcan daños irreversibles en el mercado europeo.

Asimismo, el medio informó que la aprobación plenaria constituye la última condición necesaria para que el acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el Mercosur pueda avanzar hacia su entrada en vigor provisional, algo que dependerá de la decisión final del Ejecutivo comunitario. La Comisión Europea podrá decidir la aplicación transitoria del pacto en los próximos meses, tras holgadas negociaciones políticas que buscaron garantizar garantías adicionales para los productores europeos.

Según publicó el medio, la presión de algunos Estados miembros para establecer límites más severos respondió a las inquietudes sociales y económicas representadas por países como Italia y Francia, que veían con preocupación el impacto potencial de los productos agrícolas procedentes del Cono Sur sudamericano. Solo después de que se redujera el umbral de intervención al 5%, el gobierno italiano, presidido por Giorgia Meloni, retiró su veto y permitió que avanzaran los trámites para la formalización del acuerdo a nivel europeo.

La entrada en vigor del mecanismo contempla, según lo acordado por las instituciones europeas y reportado por el medio, la activación casi automática de salvaguardas siempre que el Reglamento detecte incrementos sospechosos en los volúmenes de importación o caídas bruscas de precios de referencia. El proceso de control y eventual restricción de importaciones deberá completarse en un plazo máximo de 21 días desde la detección del desequilibrio, para así prevenir perturbaciones estructurales en los mercados internos de la Unión Europea.

Entre los sectores prioritariamente vigilados figuran las carnes, aves de corral, huevos, cítricos y azúcar, considerados especialmente vulnerables por el aparato legislativo europeo. Los debates parlamentarios, según reseñó el medio, giraron en torno a la protección del empleo rural y la viabilidad económica de explotaciones familiares, así como a la necesidad de mantener estándares fitosanitarios y barreras de calidad compatibles con el marco comunitario.

El medio también relató que la inclusión de salvaguardas específicas responde a la preocupación de que el tratado comercial —que abrirá las puertas del mercado europeo a exportaciones sudamericanas masivas— pueda ocasionar desplazamiento de la producción local, pérdida de competitividad y posibles descensos en los ingresos de los agricultores del continente. Por ello, el nuevo mecanismo busca crear una red de seguridad para los productores nacionales ante eventuales crisis derivadas del aumento repentino de importaciones.

Bruselas, respaldada por los principales grupos políticos pro-europeos, defendió la conveniencia del acuerdo siempre que se disponga de instrumentos efectivos que permitan corregir desequilibrios de forma rápida. El medio subrayó que la Comisión Europea, junto al Parlamento y el Consejo, deberá coordinar ahora la implementación de las nuevas salvaguardas, vigilando la evolución de los flujos comerciales y la estabilidad del mercado agrícola en la Unión Europea tras la apertura progresiva hacia los países de Mercosur.

El acuerdo de libre comercio con Mercosur, cuya negociación se ha prolongado por años, se perfila como uno de los mayores instrumentos impulsados por la Unión Europea en términos de integración económica internacional. El medio puntualizó que el compromiso con cláusulas estrictas y condiciones explícitas para la aplicación de salvaguardas representó un paso indispensable para salvar el pacto y acallar reticencias de los Estados más reacios a la competencia exterior.

En suma, el nuevo esquema de defensa comercial agrícola europeo, surgido tras intensas negociaciones políticas y técnicas, concentra su acción en la protección proactiva de los productores del continente, salvaguardando sectores específicos a través de procedimientos automatizados y rápidos, cuya efectividad y alcance deberán demostrarse tras la entrada en vigor del acuerdo con Mercosur, pendiente aún de la ratificación final por parte de las autoridades ejecutivas europeas.