Mueren 15 personas por una explosión en un lugar de culto chií en la capital de Pakistán, Islamabad

Al menos quince fallecidos y más de ochenta heridos deja un estallido en un centro de reunión de la comunidad chií en Islamabad, donde las autoridades investigan el posible vínculo con un ataque suicida atribuido a los talibán paquistaníes

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Fuentes policiales citadas por la televisión local han sugerido la posibilidad de que la detonación sucedida en un centro de culto chií en Islamabad derive de un atentado suicida que estaría vinculado con los talibán paquistaníes. El evento tuvo lugar durante la jornada del viernes y causó la muerte de al menos quince personas y alrededor de ochenta resultaron heridas. De acuerdo con lo reportado por las autoridades, aún no existen resultados concluyentes sobre la naturaleza exacta de la explosión, por lo que se mantiene una investigación en curso en la capital de Pakistán, Islamabad.

Según reportó la policía local, la explosión se registró en una ‘imam bargah’, un espacio destinado tanto a la oración como al encuentro de los fieles chiíes, situada en el área de Tarlai. El portavoz de la policía de Islamabad, Taqi Yauad, indicó que no se ha determinado de manera oficial cuál fue el mecanismo que originó la explosión, motivo por el cual los equipos de seguridad y rescate se desplegaron en la zona para asegurar el área y prestar atención médica a los afectados. El medio citó que, por el momento, ninguna organización había reivindicado formalmente la autoría del hecho.

De acuerdo con la cadena paquistaní, la principal hipótesis que se maneja es un ataque suicida, ejecutado de manera intencionada durante el rezo del viernes, cuando numerosos fieles se encontraban reunidos en la mezquita. Las fuentes consultadas sugirieron que el presunto responsable podría estar relacionado con Tehrik-i Taliban Pakistan (TTP), organización conocida como los talibán paquistaníes, la cual ha protagonizado numerosos incidentes violentos en diferentes regiones del país.

El mismo día en que se produjo el estallido en Islamabad, el Ejército paquistaní informó públicamente sobre la muerte de unos veinticinco supuestos integrantes del TTP en dos días de operaciones militares realizadas en la provincia de Jáiber Pastunjua. Dicha región se localiza cerca de la frontera con Afganistán y ha sido escenario de reiterados episodios de violencia armada relacionados con grupos insurgentes.

El área de Jáiber Pastunjua concentra desde hace varios años altos niveles de inseguridad, especialmente por la actividad de organizaciones como el TTP, que mantiene una presencia activa a pesar de la intensificación de los operativos militares paquistaníes. En ese contexto, las autoridades de Pakistán han denunciado la presunta asistencia por parte de la India y de los talibán afganos hacia miembros del TTP, aunque tanto Nueva Delhi como Kabul han rechazado tales señalamientos y negaron toda implicación en los hechos.

El medio detalló que la comunidad chií en Pakistán ha enfrentado ataques en el pasado, siendo objeto de atentados en lugares de culto y durante eventos religiosos, donde la concurrencia suele ser considerable en los días de rezo. Las repercusiones inmediatas del incidente en Islamabad incluyeron la intensificación de los controles de seguridad en centros religiosos del país, así como la apertura de investigaciones para identificar a los posibles responsables y establecer los motivos detrás de la explosión.

Tras el estallido, equipos de emergencia trasladaron a los heridos a hospitales cercanos, donde los servicios sanitarios se vieron sometidos a un aumento repentino en la demanda de atención médica. Las autoridades pidieron colaboración ciudadana para recabar información relevante para esclarecer lo sucedido y llamaron a la calma a la población, haciendo énfasis en la necesidad de mantener la vigilancia en espacios públicos concurridos.

El evento, consignado por diversos medios paquistaníes, se suma a la serie de incidentes violentos vinculados a la insurgencia islamista que han afectado diferentes provincias del país. Según puntualizó la cadena de televisión local, las fuerzas de seguridad mantienen operativos en curso en la frontera con Afganistán, una zona considerada especialmente vulnerable a este tipo de ataques por la movilidad de los grupos armados y las dificultades para controlar el territorio.

De acuerdo con la información difundida, en el marco de la investigación en marcha, las autoridades trabajan con restos encontrados en el lugar y testimonios de sobrevivientes para intentar clarificar si, efectivamente, la detonación fue producto de un suicida o si existió otro mecanismo involucrado. Los investigadores prevén interrogar a posibles testigos y revisar grabaciones de cámaras de seguridad cercanas para establecer una cronología precisa de los hechos y la existencia de otras personas involucradas.

En la medida en que avance la investigación se esperan nuevos pronunciamientos de las autoridades sobre el desarrollo del caso y la posible detención de sospechosos relacionados con el ataque. Por el momento, el clima de tensión y la preocupación se mantuvieron entre los habitantes de Islamabad y especialmente entre la comunidad chií, que reclama mayor protección y medidas eficaces para prevenir nuevos episodios violentos en el país.