MSF denuncia una trabajadora herida en Gaza por el impacto una "bala perdida" en el abdomen

Una colaboradora de una organización humanitaria resultó afectada por fuego cruzado mientras desempeñaba sus funciones en una zona designada como segura, lo que evidencia las condiciones extremas y el riesgo constante para el personal médico en el enclave

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MSF comunicó que, actualmente, condiciones como las que se viven en Gaza no permiten considerar seguro ningún espacio, ni siquiera aquellas zonas designadas formalmente para la protección de civiles. Tal como informó el medio, una de sus trabajadoras sufrió el impacto de una bala en el abdomen cuando se encontraba en el interior de un centro médico situado en Al Mauasi, área creada por Israel como “zona de seguridad” y que acoge a decenas de miles de personas desplazadas por la ofensiva militar.

Según publicó Médicos Sin Fronteras (MSF), el incidente sucedió el 4 de febrero en el propio recinto de salud gestionado parcialmente por la organización humanitaria en la localidad costera de Al Mauasi, en la Franja de Gaza. La colaboradora herida fue trasladada al Hospital Naser, ubicado en la ciudad de Jan Yunis, al sur del enclave palestino, donde ingresó de inmediato a una cirugía y, de acuerdo con informes posteriores de MSF difundidos en redes sociales el viernes, su estado se encuentra estabilizado tras la intervención.

De acuerdo con información publicada por MSF, el hecho ocurrió mientras regía un alto el fuego y dentro de los límites de una instalación considerada protegida, lo que pone en evidencia el nivel de inseguridad a que está expuesto el personal médico y sanitario. El medio detalló que MSF reafirmó su petición a todas las partes involucradas en el conflicto para salvaguardar los centros de atención médica y asegurar que tanto profesionales de la salud como pacientes queden fuera del alcance del fuego, insistiendo en que ningún sitio dentro de Gaza ofrece una garantía real de seguridad bajo las condiciones actuales.

Al Mauasi, reconocida como “zona de seguridad”, fue objeto en ocasiones de ataques aéreos, según divulgó MSF y han recogido diversos reportes previos. Allí se agrupan miles de gazatíes desalojados de otras partes de la Franja, lo que agrava la vulnerabilidad de la población civil y de quienes los asisten.

De acuerdo a la denuncia emitida recientemente, MSF también enfrenta una situación crítica en Gaza por presiones ejercidas desde las autoridades israelíes, quienes exigen a la organización la entrega de un listado con nombres de empleados palestinos por motivos que, según MSF, obedecen a razones de seguridad. La organización humanitaria rechazó esta solicitud, explicando que hacerlo pondría en riesgo a su personal, y anunció que se ve forzada a preparar su retirada del enclave al finalizar este mes si la demanda persiste.

En su protesta, MSF insistió en la urgencia de proteger tanto las instalaciones médicas como a quienes trabajan y reciben tratamiento en ellas, señalando que las condiciones actuales impiden garantizar la seguridad incluso en espacios reconocidos oficialmente como seguros dentro de la Franja de Gaza.