El Banco Mundial concede 169 millones de euros a Bolivia para fortalecer la protección social en el país

La entidad financiera internacional aprobó recursos destinados a impulsar el programa PEPE, que beneficia a miles de ciudadanos, mientras el Gobierno negocia con otros organismos para respaldar proyectos públicos y privados en un contexto de recuperación económica

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El ministro de Economía y Finanzas Públicas de Bolivia, José Gabriel Espinoza, informó que el país mantiene negociaciones con el Banco Interamericano de Desarrollo y otras entidades multilaterales para acceder a nuevos apoyos financieros destinados tanto al sector público como al privado. Estas conversaciones ocurren en el contexto de un paquete de recursos recién aprobado por el Banco Mundial, que asignó 169 millones de euros (200 millones de dólares) para fortalecer la protección social en Bolivia. Según señaló Espinoza en sus redes sociales y de acuerdo con la información publicada por la agencia Europa Press, los fondos servirán para reforzar el Programa Extraordinario de Protección y Equidad (PEPE), que actualmente beneficia a miles de personas en el país.

Espinoza detalló que la inyección de recursos proporcionada por el Banco Mundial permitirá financiar aproximadamente el 20% del bono PEPE, entregado ya a más de 100.000 ciudadanos bolivianos hasta la fecha. La medida busca responder a la necesidad de fortalecer la cobertura de los programas sociales mientras el país procura mantener la estabilidad económica y avanzar hacia una recuperación sostenida. El ministro comunicó la información a través de un video difundido en su cuenta oficial en la red social X.

De acuerdo con Europa Press, el titular de la cartera económica boliviana indicó que esta transferencia de fondos contribuye a cubrir el costo de un bono que representa un apoyo relevante para hogares vulnerables, sobre todo en un contexto global caracterizado por incertidumbre bancaria y presiones inflacionarias. En sus declaraciones, Espinoza valoró la importancia del respaldo multilateral y subrayó la voluntad del Gobierno de persistir en la búsqueda de financiamiento externo, no solo para el sector público sino también para el privado, con el fin de dinamizar la inversión y consolidar la actividad económica.

Por otra parte, el ministro se refirió al comportamiento de la inflación en el país. Espinoza remarcó que la tasa inflacionaria alcanzó el 19,6% en enero de 2025, una reducción frente al 19,7% registrado el mismo mes del año anterior. Este ligero descenso, según remarcó Europa Press, fue considerado por los organismos multilaterales como un dato positivo, dado que existían preocupaciones sobre un eventual agravamiento de los incrementos de precios. Para las entidades internacionales, el control de la inflación es clave para mantener una perspectiva sólida sobre la economía boliviana.

El contexto en el que se enmarca la asistencia del Banco Mundial está marcado por los desafíos económicos experimentados en Bolivia durante los últimos años, con una serie de medidas orientadas a impulsar la equidad social y estimular el crecimiento. Espinoza enfatizó que la estrategia de su cartera pasa por continuar gestionando recursos para fomentar tanto la inversión pública como la privada, a fin de fortalecer la recuperación económica nacional.

El ministro concluyó aseverando que su equipo sigue trabajando con diversas instituciones internacionales, lo que, según la publicación realizada por Europa Press, permite a Bolivia consolidar alianzas y acceder a instrumentos de cooperación financiera. Los esfuerzos del gobierno buscan amortiguar los efectos de las crisis globales y locales, al tiempo que se amplían los esquemas de protección dirigidos a los grupos de la población más necesitados. De esta forma, los acuerdos alcanzados con el Banco Mundial y las negociaciones con otros organismos multilaterales representan un eje fundamental de la política económica boliviana en el contexto actual.