La ONU y la UA condenan el asesinato del hijo mayor de Gadafi y piden contención a todas las partes en Libia

Organismos internacionales han expresado alarma ante el crimen de Saif al Islam, instando a una investigación imparcial, demandando a los actores políticos evitar reacciones violentas y subrayando el riesgo que enfrenta el proceso hacia la estabilidad y unificación nacional en Libia

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El abogado Abdulá Ozman Abdurrahim confirmó el asesinato de Saif al Islam, hijo mayor del fallecido líder libio Muamar Gadafi, denunciando que cuatro individuos armados y sin identificar irrumpieron en la vivienda de Saif al Islam en Zintan, una ciudad ubicada al suroeste de Trípoli, y acabaron con su vida. Tras detallar estos hechos, Abdurrahim solicitó la intervención de una investigación internacional para identificar y juzgar a los responsables de este crimen. El asesinato generó reacciones inmediatas entre organismos internacionales y actores políticos involucrados en el complejo escenario libio, según informó el medio Europa Press.

La Misión de Apoyo de Naciones Unidas en Libia (UNSMIL) publicó su condena al asesinato de Saif al Islam y expresó sus condolencias a sus familiares. A través de un comunicado oficial, la UNSMIL calificó el hecho como una grave amenaza para el Estado de derecho, la paz y la estabilidad del país, señalando que atenta contra la santidad de la vida y compromete el proceso de transición nacional. Según consignó Europa Press, este organismo acentuó la urgencia de abordar todos los asesinatos de este tipo en Libia para frenar estos patrones de violencia.

La UNSMIL instó a las autoridades libias a emprender una investigación rápida, transparente y exhaustiva que permita esclarecer el crimen y llevar a sus autores ante la justicia. Además, exhortó a que se tomen medidas decisivas para erradicar la recurrencia de estos hechos violentos en el país. De acuerdo con el mismo comunicado citado por Europa Press, el organismo internacional solicitó a todos los actores políticos y sociales ejercer contención y evitar acciones que puedan agravar la situación de seguridad o elevar las tensiones dentro de la nación norafricana.

En paralelo a las declaraciones de Naciones Unidas, la Unión Africana, representada por el presidente de la Comisión, Mahmoud Ali Youssouf, condenó rotundamente el asesinato y manifestó su inquietud por el impacto que este evento puede tener en el proceso político libio. Según reportó Europa Press, Ali Youssouf destacó la importancia de resolver las disputas políticas utilizando vías legales y pacíficas y subrayó la necesidad de un mantenimiento estricto del Estado de derecho. Expresó su pésame a la familia de Saif al Islam y afirmó que las autoridades libias deben garantizar una investigación profunda de las circunstancias que rodean el asesinato, para que los responsables respondan ante la justicia. Al mismo tiempo, Youssouf reiteró el compromiso de la Unión Africana con el pueblo libio y el respaldo institucional para procurar una solución permanente y pacífica a la crisis política que afecta al país desde 2011.

Estos llamados internacionales coinciden con el pronunciamiento del Consejo Presidencial de Libia, que, como publicó Europa Press, requirió que quienes participan en la vida política nacional, así como el resto de la ciudadanía, esperen los resultados de las investigaciones. A la fecha, ninguna organización o individuo se adjudicó la autoría del crimen, contribuyendo a un clima de incertidumbre y tensión en el contexto libio.

El pasado de Saif al Islam Gadafi está marcado por la controversia política y judicial. Como señaló Europa Press, fue considerado alguna vez como posible heredero del liderazgo de su padre durante el régimen depuesto en 2011. Posterior a la caída y ejecución de Muamar Gadafi durante la denominada 'Primavera Árabe', Saif al Islam fue arrestado y condenado a muerte por cargos de crímenes de guerra, derivados de su presunta implicación en los hechos violentos ocurridos durante el conflicto. A pesar de su condena, en 2017 una milicia alineada con las autoridades del este de Libia, respaldadas por el Ejército Nacional Libio dirigido por Jalifa Haftar, lo liberó tras seis años de prisión. Esta liberación generó críticas por parte del gobierno reconocido por la comunidad internacional, que rechazó la amnistía aprobada por el Parlamento con sede en Tobruk.

Sobre Saif al Islam también pesa una orden de arresto del Tribunal Penal Internacional, que lo reclama por presuntos crímenes cometidos durante la guerra civil. En 2021, el hijo mayor de Gadafi registró su candidatura a las elecciones presidenciales que, aunque programadas para ese año, fueron suspendidas y hasta hoy no cuentan con nueva fecha, señaló Europa Press.

En el contexto político, Libia permanece dividida entre dos administraciones. La Cámara de Representantes con sede en el este consideró finalizado el mandato de Abdul Hamid Dbeibé como primer ministro, luego de que se aplazaran las elecciones. Esta decisión rompió el acuerdo nacional que buscaba la unificación del país y condujo al nombramiento de un nuevo primer ministro, medida rechazada por el gobierno de Trípoli, respaldado por la comunidad internacional.

Las condenas expresadas tanto por Naciones Unidas como por la Unión Africana subrayan los riesgos que representa el asesinato de figuras de alto perfil para el proceso de transición política en Libia. Las instituciones internacionales insisten, según reiteró Europa Press, en la necesidad de una solución integral y pacífica, así como en la importancia de mantener la contención y evitar el escalado de actos de violencia que puedan obstaculizar la unificación y la estabilidad nacional.