
El año pasado, la Organización Mundial de la Salud (OMS) reportó que solo pudo asistir a un tercio de los 81 millones de personas previstas para recibir ayuda sanitaria humanitaria, debido a una reducción en los fondos aportados por los donantes. En este contexto de limitaciones financieras, el organismo internacional ha solicitado para 2026 una contribución de casi 850 millones de euros con el objetivo de dar respuesta a 36 emergencias en diversas partes del mundo, según informó la OMS y recogió el medio que cubre el llamamiento.
De acuerdo con lo detallado por la OMS, la nueva petición aspira a sostener y ampliar la atención a personas residentes en zonas afectadas por conflictos armados, desastres naturales y crisis prolongadas, donde el acceso a servicios médicos resulta insuficiente. El organismo especificó que entre las emergencias a las que dirige su ayuda se incluyen 14 situaciones calificadas como de grado 3, que corresponde al máximo nivel requerido en los protocolos de respuesta. Países como Afganistán, República Democrática del Congo, Haití, Myanmar, Palestina, Somalia, Sudán del Sur, Sudán, Siria, Ucrania y Yemen forman parte de la lista prioritaria para la destinación de recursos, además de zonas donde se detectaron brotes de cólera y de mpox.
La OMS señaló en su informe anual que en 2025 brindó apoyo médico a 30 millones de personas, facilitó inmunización esencial a 5,3 millones de menores de edad, organizó 53 millones de consultas sanitarias y asistió a más de 8.000 centros de salud. Adicionalmente, movilizó 1.370 clínicas móviles para atender en el terreno a quienes no pueden desplazarse hasta centros asistenciales. Según explicó la organización, estos servicios se han visto afectados y condicionados por la caída en la financiación internacional, lo que ha incrementado la dificultad para sostener las operaciones en medio de un aumento de las emergencias relacionadas con conflictos prolongados, epidemias de enfermedades infecciosas y el agravamiento del impacto del cambio climático.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, declaró durante el lanzamiento de esta solicitud que el acceso a la atención médica es un factor clave para la dignidad y la recuperación comunitaria. Ghebreyesus afirmó: "Este llamamiento es un llamado a apoyar a las personas que viven en situaciones de conflicto, desplazamiento y desastre, para brindarles no solo servicios, sino también la confianza de que el mundo no les ha dado la espalda". Sostuvo, además, que la atención médica constituye "una inversión estratégica en salud y seguridad", destacando el momento de presión convergente por la simultaneidad de desafíos humanitarios, climáticos y epidemiológicos.
Según publicó la OMS, la disminución de recursos ha obligado a la organización y sus socios a centrar los esfuerzos en las intervenciones consideradas más esenciales, dejando de lado actividades menos críticas para favorecer aquellos programas con mayor alcance o impacto inmediato. Esta priorización implica mantener en funcionamiento instalaciones sanitarias básicas, asegurar la distribución de suministros médicos de emergencia y brindar atención para tratamientos de traumatismos agudos. De igual modo, la OMS apuesta por restablecer las campañas de vacunación sistémica y garantizar el acceso a servicios de salud sexual y reproductiva, materna e infantil, principalmente en contextos frágiles o bajo situaciones de conflicto.
Durante el acto de lanzamiento del llamamiento internacional, Noel White, Embajador y Representante Permanente de Irlanda ante la ONU en Ginebra y copresidente del evento, subrayó: "Toda crisis humanitaria es una crisis sanitaria". Por su parte, la también copresidenta Marita Sorheim-Rensvik, representante adjunta de Noruega ante la ONU en Ginebra, hizo hincapié en la relevancia de la función de la OMS al señalar: "La OMS sigue siendo indispensable, ya que protege la salud".
El planteo hecho por la OMS incorpora la atención de emergencias sanitarias tanto en crisis abruptas como en contextos de larga duración. Según consignó el organismo, la estrategia impulsa la prevención y la capacidad de respuesta frente a brotes infecciosos, así como el apoyo logístico y operativo a infraestructuras médicas en zonas amenazadas por la inseguridad o el desplazamiento masivo de personas.
La OMS reiteró que los servicios médicos, la inmunización de rutina y la cobertura de salud reproductiva y maternoinfantil representan prioridades centrales y forman parte de las iniciativas que la organización considera imprescindibles defender y ampliar en la próxima etapa, de acuerdo con el análisis difundido y recogido por diversos medios. La ejecución de estas acciones dependerá de la respuesta internacional al llamamiento financiero realizado para este próximo periodo.
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