Hiba Abouk destapa su realidad: "Empecé a ir al psicólogo cuando gané dinero"

El testimonio de la actriz resalta las barreras económicas que enfrenta la población para recibir apoyo psicológico, al tiempo que subraya la importancia de normalizar la atención en salud mental y el papel de figuras públicas para visibilizar este desafío

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“Ahora mismo ya la seguridad social te lo puede cubrir también, pero antes no. Entonces, había que tener dinero para ir al psicólogo. Si no, era un lujo que no te podías permitir”. Con esa declaración, la actriz Hiba Abouk pone en primer plano el obstáculo económico para acceder al apoyo psicológico en España y resalta cómo este servicio estuvo limitado durante años para quienes no contaban con suficientes recursos. En sus palabras, el acceso a la salud mental se mantuvo restringido hasta la reciente ampliación de la cobertura por parte de la sanidad pública, y su propio testimonio refleja tanto las dificultades como la importancia de visibilizar esas barreras. De acuerdo con la información publicada por el medio, Abouk narra que solo pudo comenzar a recibir atención psicológica luego de alcanzar solvencia financiera gracias a su trabajo en la industria audiovisual.

Tal como reportó el medio, Abouk señala que para muchas personas acudir a un especialista en salud mental resultó “un lujo” más que una opción asequible durante años. La intérprete, conocida sobre todo por su papel protagonista en la serie ‘El príncipe’, relató que hasta obtener mayor estabilidad económica no consideró viable buscar apoyo profesional, a pesar de haber reconocido desde siempre la relevancia de cuidar la salud mental. Según consignó la publicación, la actriz recalca que el cuidado psicológico debería tener el mismo nivel de importancia que el de la salud física y subraya que “me parece fundamental para todo el mundo, quien tenga problemas y quien no”.

En cuanto al contexto más amplio, la nota divulgada recuerda que, aunque en la actualidad la sanidad pública ha aumentado la cobertura de servicios de salud mental, por mucho tiempo este campo presentó una clara limitación: solo quienes podían pagar de su bolsillo tenían acceso regular a psicólogos o terapeutas, dificultando aún más la ruptura de estigmas en torno a los trastornos emocionales o las dificultades psicológicas. Según el medio, Abouk hace referencia a esa época y a la realidad de muchas personas que, al no disponer de recursos, quedaban fuera del sistema de atención psicológica.

La actriz aboga además por la normalización del cuidado psicológico y pone en valor el papel que desempeñan las figuras conocidas en la sociedad. A través de la publicación, la intérprete indica que hablar abiertamente sobre experiencias personales y dificultades psicológicas puede contribuir a desmontar tabúes existentes y promover que más individuos se animen a pedir ayuda. Explica que, aunque cada vez existen más espacios para hablar de la salud mental, persisten retos importantes, especialmente en torno al acceso y al coste de tales servicios. Abouk apunta que es “muy raro encontrar a una persona que no tenga problemas, pero las hay, las hay”, manifestando la existencia casi universal de dificultades emocionales que justificarían el acceso a la atención psicológica.

Según detalló el medio, la actriz resalta que no se trata de una cuestión pasajera o de moda, sino de una problemática estructural que se ha agudizado en los últimos años y requiere la intervención tanto de la sociedad como de los poderes públicos. De acuerdo con la publicación, la experiencia personal de Abouk sirve como ejemplo tanto de las carencias como de las posibilidades de mejora en el sistema; hace énfasis en que hablar de salud mental debe dejar de ser un motivo de vergüenza y pasar a formar parte del autocuidado cotidiano, de modo similar a la prevención o tratamiento de enfermedades físicas.

El medio indicó finalmente que estos testimonios por parte de personalidades públicas, como el ofrecido en este caso por Hiba Abouk, inciden en el debate actual sobre la salud mental y su visibilidad social. La intervención de la actriz contribuye a que el tema adquiera presencia en la agenda pública, lo que a su vez fomenta discusiones en torno a la necesidad de reforzar los recursos destinados a salud psicológica dentro de la sanidad y promover que cada vez más personas accedan a terapia, independientemente de su situación socioeconómica.