La UE denuncia las "continuas violaciones" de DDHH en el quinto aniversario del golpe de Estado de Birmania

Bruselas exige poner fin a la represión, liberar prisioneros y garantizar auxilio urgente, tras condenar nuevas restricciones y el temor que persisten en el país a cinco años de la irrupción militar, según la Comisión Europea

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El acceso a la ayuda humanitaria se mantiene restringido en Birmania, mientras más de 16 millones de personas necesitan asistencia urgente y casi 3,6 millones han debido abandonar sus hogares, según indicó la Comisión Europea en un comunicado divulgado este sábado. En la víspera del quinto aniversario del golpe de Estado militar, el organismo europeo subrayó la magnitud de la crisis humanitaria que afecta también a decenas de miles de ciudadanos birmanos desplazados en países vecinos, y situó la demanda de auxilio inmediato como uno de los principales reclamos internacionales ante el actual conflicto interno. Junto con este dato, destacó la persistencia de un clima de violencia, miedo y violaciones a los derechos humanos, exigiendo el fin de la represión y la liberación de los detenidos por motivos políticos.

Según informó la Comisión Europea, la Unión Europea reiteró su condena a las restricciones a las libertades fundamentales que persisten en Birmania, donde el Ejército continúa enfrentándose tanto a milicias étnicas como a fuerzas opositoras vinculadas al anterior gobierno democrático. El bloque europeo afirmó que continúan produciéndose violaciones graves y generalizadas a los derechos fundamentales, manteniéndose un clima de temor en el país sudesteasiático. Además, la Comisión cuestionó las declaraciones de la autoridad militar sobre una supuesta apertura democrática, señalando que no hay avances verificables en el respeto a los derechos y libertades de la población.

El comunicado difundido por el jefe del ejecutivo comunitario también incluyó una condena explícita a la represión de las libertades políticas y a la detención de opositores. La Unión Europea reclamó el fin de todas las formas de violencia y pidió la excarcelación de todos los presos arrestados arbitrariamente, haciendo especial mención a los detenidos bajo la Ley de Protección Electoral. La Comisión instó a las autoridades birmanas a respetar el derecho al disenso y a facilitar una transición política incluyente.

Sobre el proceso electoral, Bruselas hizo referencia particular a las recientes elecciones celebradas entre diciembre de 2025 y enero de 2026. Según consignó la Comisión Europea, la organización del proceso y el contexto de inseguridad general impidieron considerar estos comicios como libres y justos. El comunicado enfatizó la ausencia de mecanismos transparentes y creíbles, advirtiendo que resulta inviable hablar de apertura democrática en las condiciones actuales.

El medio reportó que la Unión Europea recordó su condena al golpe militar de hace cinco años, ocurrido luego de lo que caracterizó como las últimas elecciones nacionales libres y justas. Desde ese momento, el país permanece sumido en un conflicto interno “incesante” que, de acuerdo con la Comisión Europea, ha provocado la muerte de casi 90.000 personas, según estimaciones de organizaciones no gubernamentales. Además del número de fallecidos, el impacto humanitario del conflicto se evidencia en el gran volumen de desplazamientos y en la demanda insatisfecha de ayuda para millones de personas.

En su declaración, la Comisión Europea también hizo un llamado a que se respete el Consenso de Cinco Puntos establecido por la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) como criterio esencial para devolver estabilidad a Birmania. Este conjunto de medidas incluye, según detalló el organismo, compromisos políticos y humanitarios que las autoridades militares aún no han honrado integralmente.

El texto del comunicado reproducido por la UE señala: “El pueblo de Birmania necesita el fin inmediato de la violencia, respeto a los Derechos Humanos, un compromiso para un proceso político incluyente y acceso sin restricciones a la ayuda humanitaria”. Según publicó la Comisión Europea, estos elementos constituyen puntos clave para reconstruir la confianza interna y facilitar el auxilio a quienes enfrentan la crisis.

Tras el golpe de Estado de febrero de 2021, Birmania se sumió en una guerra civil que involucra a las fuerzas armadas y a diversas milicias étnicas, así como a la oposición democrática exiliada. El medio reportó que la continuación de la violencia y el endurecimiento de la represión han dificultado gravemente la vida de la población civil, amplificando la inestabilidad y el desplazamiento forzado en el país.

La Comisión Europea insistió en la urgencia de garantizar un acceso sin restricciones a la ayuda humanitaria para la población birmania, remarcando que cualquier solución política habrá de pasar por un proceso participativo y transparente. Según consignó el medio, Bruselas reiteró que el respeto a los derechos humanos y la finalización de la violencia constituyen requisitos indispensables para la estabilización nacional y una eventual recuperación democrática en Birmania.