España y otros diez países condenan la demolición de la sede de la UNRWA en Jerusalén Este

Once gobiernos, entre ellos Francia y Reino Unido, expresan su malestar por el derribo de oficinas de la agencia de la ONU en Jerusalén Oriental, exigiendo a Israel que respete normas internacionales y permita la labor humanitaria sin obstáculos

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La labor de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA) en los territorios palestinos ocupados, incluida Jerusalén Este, ha recibido el respaldo de once gobiernos que consideran indispensable la continuidad de sus operaciones para la entrega de asistencia humanitaria y servicios clave para la población local. Según informó Europa Press, estos países han expresado de forma conjunta su preocupación ante la destrucción de las instalaciones de la agencia en Jerusalén Oriental, instando al Gobierno israelí a cesar cualquier medida que limite su funcionamiento.

De acuerdo con Europa Press, España, junto a Bélgica, Canadá, Dinamarca, Francia, Irlanda, Islandia, Japón, Noruega, Portugal y Reino Unido, han emitido un comunicado en el que trasladan su condena por la demolición llevada a cabo por las autoridades israelíes sobre la sede de la UNRWA en Jerusalén Este. En el texto, los gobiernos califican la acción como un acto sin precedentes contra una agencia de Naciones Unidas y argumentan que la medida compromete la capacidad de la organización para responder a las necesidades sociales y humanitarias de millones de palestinos.

En el comunicado, los once Estados demandan que Israel respete sus compromisos legales internacionales y garantice tanto la protección como la inviolabilidad de las oficinas y bienes de la ONU, puntos contemplados en los instrumentos constitutivos de la organización internacional. Así lo comunicó Europa Press, precisando que los países firmantes solicitan detener todas las demoliciones que afecten instalaciones de Naciones Unidas.

Por otra parte, los gobiernos reafirmaron su apoyo al trabajo de la UNRWA en la provisión de servicios de salud, educación y asistencia humanitaria, en especial para las comunidades palestinas afectadas en Gaza y Jerusalén Oriental. Europa Press detalló que los países consideraron fundamental que la agencia cuente con las garantías necesarias para operar sin obstáculos, permitiendo así la continuidad de su papel como proveedor principal de servicios y ayuda en la región.

En días anteriores, el Gobierno español ya había expresado su postura, tildando la demolición de la sede central de la UNRWA como una violación inaceptable de los privilegios y las inmunidades que protegen a organizaciones internacionales como la ONU, según recogió Europa Press. Esta reacción pública se produce en medio de renovadas tensiones sobre la situación humanitaria en los territorios palestinos, mientras la ONU y otras entidades internacionales denuncian el deterioro del acceso a servicios esenciales provocado por acciones contra infraestructuras críticas.

La intervención diplomática de los once países refleja una preocupación sobre el potencial impacto en las posibilidades de intervención humanitaria en la región. Europa Press resaltó que la carta conjunta subraya la importancia de la UNRWA, no solo como instrumento de asistencia directa, sino también como entidad clave entre las instituciones internacionales que operan en contextos de conflicto.

Las demandas se centran en que el Estado israelí, como miembro de Naciones Unidas, cumpla sus responsabilidades hacia la protección de las instalaciones usadas por agencias humanitarias, en línea con el derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas. Europa Press aclaró que los firmantes insistieron en que la misión de la UNRWA debe desenvolverse sin limitaciones, resaltando tanto el alcance como el impacto que tiene para la población palestina.

Los representantes de los gobiernos firmantes consideran inaceptable cualquier medida que obstaculice la entrega de ayuda humanitaria o la gestión de servicios sociales básicos en los territorios afectados, según el reporte de Europa Press. Dicha postura forma parte de una serie de exhortaciones internacionales dirigidas al Gobierno de Israel para que revise sus políticas respecto a las agencias de la ONU y otras organizaciones de asistencia presentes en el territorio.