Amnistía denuncia una "campaña incansable" de los talibán para "desmantelar la libertad de prensa"

Amnistía Internacional exige a las autoridades afganas permitir que entidades dedicadas a respaldar a reporteros puedan operar sin restricciones ni amenazas, alertando sobre el grave deterioro de la seguridad y la independencia de la información en Afganistán

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Organizaciones que promovían la capacitación y el respaldo a periodistas en Afganistán han visto agravadas las restricciones, según denunció Amnistía Internacional. De acuerdo con un comunicado emitido por su oficina para Asia y compartido en redes sociales, muchas de estas entidades ya enfrentaban intimidaciones, restricciones operativas y problemas financieros antes de la reciente orden que intensifica su situación. Amnistía Internacional sostuvo que estas nuevas medidas obstaculizan el ya limitado margen de apoyo y seguridad para los comunicadores y medios independientes, en un contexto que califica como altamente represivo bajo el control talibán. La ONG reclamó la revocación inmediata de la prohibición y exigió a las autoridades afganas garantizar el libre funcionamiento de las organizaciones de apoyo a la prensa sin amenazas ni condicionamientos.

Según informó Amnistía Internacional, las autoridades impuestas por los talibán desde agosto de 2021 han revocado la licencia de casi todas las organizaciones que prestan asistencia a periodistas y medios de comunicación, dejando sólo a tres en funcionamiento. El Ministerio de Información y Cultura afgano justificó la decisión argumentando que había recibido “quejas reiteradas” sobre comportamientos “irresponsables” por parte de estas entidades. Este paso se da dentro de una serie más amplia de restricciones aplicadas al trabajo periodístico en Afganistán en los últimos tres años, que incluye también impedimentos para la publicación de ciertos contenidos y arrestos de profesionales de la prensa, puntualizó la ONG.

En su pronunciamiento, Amnistía Internacional consideró que la campaña de los talibán representa “un esfuerzo incansable por desmantelar la libertad de prensa” en el país. Asimismo, la organización cuestionó la afirmación hecha por los talibán según la cual estas acciones harán que los medios sean “más efectivos y organizados”. Por el contrario, Amnistía Internacional sostuvo que la eliminación de vías de capacitación y respaldo profesional debilita la independencia y la seguridad de quienes ejercen el periodismo bajo el régimen actual.

El medio detalló que el cierre de estas organizaciones se suma a otras acciones emprendidas en los últimos años, como el desmantelamiento de programas de formación y la limitación al acceso de asistencia legal para periodistas, lo cual ha dejado a los trabajadores de los medios con menos recursos y protección frente a las amenazas y la censura. Las intervenciones del gobierno talibán han repercutido especialmente en los medios independientes, que se ven forzados a operar en condiciones cada vez más restrictivas.

Los talibán, por su parte, han sostenido que apoyan el ejercicio periodístico dentro de un "marco islámico", una postura que se corresponde con su visión rigorista del islam. Según consignó Amnistía Internacional, este enfoque restringe la cobertura informativa e impide la circulación libre de informaciones que puedan contradecir los preceptos establecidos por el régimen.

La ONG enfatizó que la labor de las organizaciones dedicadas a apoyar a periodistas resulta fundamental para la protección y el fortalecimiento del sector de medios en Afganistán. En ausencia de respaldo y acompañamiento profesional, la posibilidad de que los medios y sus trabajadores cuenten con garantías básicas de seguridad e independencia se ve gravemente comprometida.

Amnistía Internacional reiteró su llamado a las autoridades afganas para que permitan la operación de todas las organizaciones de apoyo y ratificó que seguirá monitoreando y denunciando cualquier acción que limite la libertad de prensa o ponga en riesgo a los comunicadores en el país centroasiático.