El 20% de la población en España es de origen migrante tras sumar más de dos millones de personas desde 2021, según SJM

Según el último informe del Servicio Jesuita Migrante, cerca de 10 millones de personas en España tienen ascendencia extranjera, con aumentos notables en regiones como Baleares, Cataluña o Madrid y una fuerte presencia iberoamericana y europea

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Más de siete millones de personas extranjeras cuentan con autorización administrativa para residir en España en 2025, una cifra que resulta superior al número de extranjeros empadronados en el país, según el informe anual del Servicio Jesuita Migrante (SJM). Este fenómeno, descrito por el SJM como “muy marcado” en colectivos como los rumanos, británicos, ucranianos, franceses, alemanes y chinos, resalta que muchos mantienen vigente su documentación aunque han dejado de vivir en territorio español. El documento precisa, por ejemplo, que para la comunidad rumana existe una diferencia de 520.186 personas entre los titulares de permisos y los registrados oficialmente como residentes, mientras que entre los británicos esta diferencia alcanza las 155.610 personas y entre los ucranianos, 110.976. El informe del SJM señala, además, que para los italianos —con una diferencia de 138.289 personas— esta situación está asociada tanto a la inmigración ítalo-argentina como a personas que mantienen su registro tras trasladarse fuera del país.

Según consigna el Servicio Jesuita Migrante, uno de cada cinco habitantes de España es de origen inmigrante, lo que equivale al 20,28% de la población total. El SJM detalla que, en valores absolutos, cerca de 10 millones de personas residentes en España tienen origen extranjero. Este aumento, de más de dos millones de personas desde 2021, queda plasmado en datos del Instituto Nacional de Estadística analizados hasta el 1 de enero de 2025. El informe precisa que la población total en España se sitúa en 49,1 millones de personas y, dentro de este conjunto, 9,96 millones corresponden a personas nacidas en el extranjero o nacionales de otros países nacidas en España.

Los datos provistos por el SJM revelan que, entre 2021 y 2025, la población total de España experimentó un crecimiento de 1,7 millones de habitantes, pues la cifra pasó de 47.400.798 a 49.128.297. Sin embargo, el aumento relativo a la población de origen migrante fue más pronunciado, al sumar más de 2,15 millones de personas en ese mismo periodo. De forma paralela, la cantidad de personas nacidas en España disminuyó en más de 400.000, reflejando el cambio demográfico que vive el país.

Durante el año 2024, España registró la llegada de más de 1,28 millones de nuevos residentes provenientes del extranjero, según publica el SJM. Por otra parte, se contabilizaron 662.294 personas que emigraron desde España a otros países. El saldo migratorio neto se ubicó en más de 626.268 personas, impulsado casi en su totalidad por ciudadanos nacidos fuera del país.

Las comunidades autónomas presentan diferencias notables en la proporción de residentes nacidos en el extranjero. El informe subraya que Islas Baleares presenta la cifra más alta, con un 28,68% de su población de origen extranjero, seguida por Melilla con un 24,56%. Cataluña alcanza un 25,10%, Madrid un 24,88%, la Comunidad Valenciana un 24,11%, Canarias un 23,45% y Murcia un 20,43%. A nivel nacional, el promedio de población nacida fuera de España se sitúa en un 19,26%.

Según el documento analizado por el SJM, la población nacida en el extranjero que reside en España creció en 625.976 personas solo a lo largo de 2024. Las regiones que aportaron la mayor parte de este aumento fueron Cataluña, con 132.188 personas; la Comunidad Valenciana, con 110.753; Madrid, con 101.393; y Andalucía, con 64.968 nuevos residentes de origen extranjero.

El retrato migratorio de España a comienzos de 2025 revela una presencia mayoritaria de personas originarias de países iberoamericanos y europeos, aunque Marruecos y China figuran también entre los principales grupos de procedencia, señala el informe del SJM. Los veinte países más frecuentes como origen de la población migrante son Marruecos, Colombia, Venezuela, Rumanía, Ecuador, Argentina, Perú, Reino Unido, Cuba, Honduras, Francia, Ucrania, China, República Dominicana, Bolivia, Brasil, Alemania, Italia, Paraguay y Rusia.

Sobre la diferencia entre personas extranjeras residentes en España y quienes cuentan con autorización de residencia activa, el SJM interpreta que este desfase responde a situaciones en que los titulares conservan su documentación pese a haber trasladado ya su domicilio a otro país. Este fenómeno se da con particular intensidad en comunidades como la rumana, donde la diferencia supera las quinientas veinte mil personas, pero también entre británicos, ucranianos, franceses y alemanes. En el caso de los italianos, el SJM argumenta que esta situación responde a dos factores: inmigración procedente de Argentina e Italia, y ciudadanos italianos que, aunque han salido de España, mantienen su registro en vigor.

El documento presentado por el Servicio Jesuita Migrante destaca que, mientras la inmigración impulsa el crecimiento poblacional, la población nacida en España se ha reducido durante el mismo periodo analizado. De acuerdo con el SJM, el patrón migratorio contribuye al aumento neto de habitantes pese a la pérdida de población autóctona, modificando la estructura demográfica del país.