Netanyahu asegura que Israel está "aplastando" a Irán en su primera rueda de prensa en 13 días de ofensiva

Tras trece días de intensas acciones militares, el jefe del gobierno israelí proclamó avances estratégicos junto a Estados Unidos, subrayando fuertes represalias contra fuerzas aliadas de Irán y cambios relevantes en la correlación de fuerzas en Oriente Próximo

Guardar
Imagen 3WRJJUMDJZBPBI547IG7NRGJXQ

El hijo de Alí Jamenei asumió el liderazgo supremo de Irán tras la muerte de su padre en los bombardeos iniciados hace trece días por fuerzas israelíes, según las declaraciones del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. El jefe del Ejecutivo realizó estos comentarios durante una rueda de prensa telemática, la primera desde el inicio de la ofensiva conjunta con Estados Unidos, donde afirmó que Israel está “aplastando al régimen terrorista de Irán”. Estas manifestaciones fueron reportadas por distintos medios internacionales.

Según publicó la prensa, Netanyahu enfatizó la alianza “sin precedentes” entre Estados Unidos e Israel durante la operación militar. El mandatario destacó los logros alcanzados, afirmando que estos están “cambiando el equilibrio de poder” no solo en Oriente Próximo, sino también más allá de la región. El dirigente israelí subrayó la importancia estratégica de la cooperación con Washington en el despliegue de acciones que describió como decisivas para el curso actual de los acontecimientos.

PUBLICIDAD

De acuerdo con información de medios como Europa Press, el primer ministro detalló que Israel concentra su ofensiva no solo en objetivos iraníes sino también en Hezbolá, organización chií aliada de Teherán situada en Líbano. Netanyahu aseguró que las fuerzas israelíes “atacan y derrotan a sus representantes”, en alusión directa a Hezbolá, y añadió que este grupo experimenta la intensidad del accionar militar israelí: “la sentirá aún más”, advirtió el líder israelí, quien prometió que “pagará un precio muy alto por su agresión”.

El conflicto se ha intensificado en territorio libanés, donde los bombardeos israelíes han provocado cerca de 700 muertes, consigna Europa Press. Este balance, presentado en el contexto de la operación, ilustra el coste humano vinculado a la escalada bélica y las acciones directas contra Hezbolá, organización respaldada por Irán.

PUBLICIDAD

Durante su intervención, Netanyahu reiteró que la ofensiva de Israel es parte de una respuesta ante la amenaza que representan tanto Irán como sus aliados. Enfatizó el compromiso de su gobierno en mantener la presión militar hasta que, según sus palabras, Irán y sus representantes cesen sus ataques y amenazas contra Israel.

La ofensiva iniciada hace trece días supuso, según lo afirmado por Netanyahu y recogido por diversos medios, un giro en la correlación de fuerzas regionales, con repercusiones más allá de las fronteras inmediatas. La operación incluyó ataques sorpresa sobre territorio iraní, en uno de los cuales resultó muerto Alí Jamenei, entonces líder supremo de Irán. Mojtaba Jamenei, su hijo, asumió el cargo de liderazgo tras este hecho, marcando una transición en la jerarquía del régimen iraní.

El gobierno israelí sostiene que la actual campaña militar constituye una respuesta a acciones hostiles previas, tanto de Irán como de Hezbolá. Netanyahu manifestó que la comunidad internacional, y en particular Estados Unidos, juegan un papel central en el desarrollo y éxito de las operaciones, insistiéndose desde Tel Aviv en la importancia de la coordinación y el apoyo diplomático y militar recibidos del aliado norteamericano.

A lo largo de su comparecencia, informó Europa Press, Netanyahu fue enfático en transmitir la idea de una respuesta contundente y sostenida, asegurando que la estrategia de Israel apunta a desbaratar las estructuras de apoyo iraní en la región. El mandatario israelí mencionó también los riesgos asociados a la prolongación del conflicto y la posibilidad de que existan reacciones por parte de Irán y de los grupos aliados dispersos en otras zonas de Oriente Próximo.

Netanyahu no realizó referencias directas a propuestas de desescalada ni a iniciativas diplomáticas para el fin del enfrentamiento, centrándose en los resultados logrados y en el compromiso de mantener la ofensiva. El mandatario insistió, según recogió Europa Press, en que la presión sobre Irán y sus aliados continuará, argumentando que sólo una postura firme garantizaría la seguridad del Estado de Israel.

En el plano internacional, la operación militar ha suscitado reacciones de preocupación y llamados a la moderación, pero las autoridades israelíes, encabezadas por Netanyahu, han reafirmado su determinación de persistir en las operaciones hasta considerar alcanzados sus objetivos. Las acciones han dejado un saldo significativo de víctimas y han alterado el panorama geopolítico del área, con posibles implicancias en la estabilidad regional.

Los acontecimientos se desarrollan en un contexto de alta tensión, donde el uso de la fuerza y la respuesta a amenazas externas se sitúan en el centro de la agenda israelí, según lo transmitido por su primer ministro. Las próximas fases del conflicto, su duración y extensión, dependen, según palabras y políticas comunicadas por Tel Aviv y publicadas por Europa Press, de la evolución de la situación militar y de las decisiones tomadas tanto por Israel como por sus adversarios en la zona.