Bruselas comparte la preocupación de España e Irlanda por la cuota de caballa de Reino Unido y Noruega

El comisario europeo de Pesca respalda la postura de Madrid y Dublín sobre los riesgos para el sector pesquero y los ecosistemas ante límites de extracción considerados excesivos, reclamando acciones urgentes tras un acuerdo internacional cuestionado por la Unión Europea

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El comisario europeo de Pesca y Océanos, Costas Kadis, subrayó durante una reciente reunión en Bruselas que la población de caballa del Atlántico nororiental se encuentra “al borde del colapso” tras años de sobrepesca, advirtiendo que la situación de este recurso marino resulta “extremadamente precaria”. En este escenario, Kadis señaló que la aplicación de las cuotas fijadas en el acuerdo entre Noruega, Reino Unido, Islandia y las Islas Feroe representa una seria amenaza para la sostenibilidad tanto de las poblaciones de caballa como de las comunidades costeras de la Unión Europea. Según informó el medio Europa Press, el responsable europeo de Pesca respaldó la posición que han defendido España e Irlanda frente al reciente reparto internacional de las cuotas de capturas.

Kadis manifestó estar “totalmente de acuerdo” con España e Irlanda en su cuestionamiento de la cuota de caballa establecida unilateralmente por Noruega, Reino Unido, Islandia y las Islas Feroe, de cara a la temporada 2026. El comisario aclaró que las cuotas acordadas exceden “muy ampliamente” el volumen aconsejado por los estudios científicos y recordó que el acuerdo cuatripartito —alcanzado en diciembre pasado— supone apenas un recorte del 48%, cuando la reducción sugerida por los expertos y aceptada por la UE se sitúa en el 70%. Esta diferencia significativa reavivó la discusión sobre el reparto de capturas entre los Estados interesados, detalló Europa Press.

Durante la reunión del Consejo de Ministros de Agricultura y Pesca en Bruselas, Kadis advirtió que la implementación del acuerdo sobre el total admisible de capturas (TAC) pone en grave riesgo la sostenibilidad del sector. Añadió que se afecta no solo la recuperación de la población de caballa, sino los medios de subsistencia de numerosas comunidades pesqueras europeas. El comisario también criticó que el pacto internacional se haya producido “sin consulta previa con la Unión Europea”, lo que, según reportó Europa Press, complica una posible alineación en la gestión de la especie.

Bruselas mantiene abiertas todas sus opciones frente al resultado del acuerdo internacional. Kadis precisó que las autoridades europeas intervienen “a todos los niveles” —técnico, diplomático y político— con el fin de salvaguardar la posición de la UE en este asunto. El comisario recalcó que, tras considerar el planteamiento presentado por Irlanda y respaldado por España en el Consejo, “todas las opciones siguen estando sobre la mesa”, según consignó Europa Press.

En el debate, el ministro de Pesca de Irlanda, Timmy Dooley, señaló que la cuota convenida entre Noruega, Reino Unido, Islandia y las Islas Feroe resulta “significativamente más elevada” respecto a las cifras remitidas por los dictámenes científicos. Dooley solicitó que se aclaren lo antes posible los datos previstos para la cuota de 2026, remarcando la relevancia estacional de la captura de caballa para el sector irlandés durante parte del año. Su petición coincide con el interés de España en que la UE adopte una postura firme.

Por su parte, el ministro de Agricultura y Pesca español, Luis Planas, propuso dos alternativas para que la Unión Europea responda ante la situación generada por el acuerdo internacional. La primera, adoptar medidas contundentes contra las capturas que no se ajustan a criterios de sostenibilidad. La segunda, reconsiderar la magnitud del recorte aplicado por la UE, buscando acercarlo al nivel establecido por los países que firmaron el pacto. Estos enfoques tienen como objetivo reducir el desequilibrio entre las posiciones europeas y las decisiones tomadas por los cuatro Estados mencionados, según informó el medio.

La diferencia entre la reducción de cuota aceptada por la Unión Europea y la asumida en el acuerdo internacional sigue despertando debate dentro del bloque comunitario. El pacto entre Noruega, Reino Unido, Islandia y las Islas Feroe establece un recorte del 48%, mientras que la UE sigue defendiendo el recorte del 70% sugerido por expertos. Este desacuerdo añade tensión a las conversaciones entre los países implicados y la Comisión Europea, según reportó Europa Press.

El argumento central presentado por Bruselas, España e Irlanda apela a la evidencia científica sobre el estado de la caballa, que según expertos se encuentra en grave retroceso por la sobrepesca prolongada. Las autoridades europeas han reiterado que la adopción de cuotas más altas pone en peligro no solo la especie sino la viabilidad a largo plazo de la industria pesquera vinculada a este recurso en muchas regiones costeras de la UE.

Hasta el momento, la Comisión Europea continúa negociando posiciones y no descarta ningún tipo de acción ni ajuste institucional frente al acuerdo. Representantes de los Estados miembros insisten en la urgencia de llegar a cifras de capturas que no contravengan los lineamientos científicos y permitan un uso sostenible del recurso. Toda solución, han recalcado, deberá contemplar la defensa de los ecosistemas y del futuro económico de las comunidades dependientes de la pesca de caballa, según la cobertura de Europa Press.