La investigación del accidente de Adamuz sostiene que el carril se fracturó antes del paso del Iryo

Expertos aseguran que los daños observados en la vía y en las ruedas coinciden con una ruptura previa, indican que todas las explicaciones siguen abiertas y advierten que las conclusiones definitivas dependerán de futuros análisis científicos en curso

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Las marcas identificadas en las ruedas del tren y las deformaciones presentes en la vía corresponden, según la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), a una posible ruptura del carril previa al paso del convoy de Iryo que sufrió un descarrilamiento recientemente en Adamuz, Córdoba. La principal noticia que se desprende del informe preliminar difundido por este organismo es que el carril ya presentaba una fractura antes de que el tren lo cruzara, aunque ninguna explicación se descarta de manera definitiva en esta fase del análisis.

De acuerdo con la actualización oficial dada a conocer por la CIAF y reportada por la prensa, las evidencias recogidas en el lugar del siniestro permiten sostener la hipótesis de que el rompimiento del carril se registró antes de la circulación del tren implicado en el accidente del domingo. El organismo detalló en su último informe que “se puede plantear la hipótesis de que la fractura del carril se produjo con anterioridad al paso del tren Iryo siniestrado y por lo tanto al descarrilamiento”, insistiendo en que todas las explicaciones posibles continúan abiertas a medida que se desarrolla la investigación.

La comisión ha fundamentado esta hipótesis en las marcas observadas tanto en las ruedas del material rodante como en la estructura del propio carril. Como explicaron los responsables del informe, estos elementos peritados presentan señales compatibles con el hecho de que existiera una rotura previa al siniestro. El informe puntualiza que tanto las muescas localizadas en las ruedas como la deformación observada en el carril refuerzan la posibilidad de una fractura antecedente al paso del tren.

La CIAF advierte que la naturaleza de estas conclusiones es provisional y podría cambiar en función de los resultados de nuevas indagaciones técnicas. Las hipótesis actuales, señala el organismo, necesitan confirmarse mediante pruebas adicionales que se prevé llevar a cabo en las siguientes etapas del proceso de esclarecimiento. En el informe preliminar, la comisión insiste en que “las hipótesis planteadas en esta actualización deben ser consideradas provisionales y pendientes de verificación, a través de pruebas adicionales que se prevé realizar en las próximas fases”.

El enfoque de la comisión sigue abarcando todos los posibles factores que pudieran haber conducido a la fractura del carril, sin descartar ninguna causa en este punto del análisis. Según el documento recogido por la CIAF, el origen de la rotura del tramo ferroviario podría deberse a una variedad de razones técnicas, circunstanciales o derivadas de las condiciones de la infraestructura, por lo que las investigaciones en marcha incluyen un espectro amplio de escenarios.

El descarrilamiento del tren de Iryo en Adamuz ha impulsado un proceso de análisis especializado que involucra inspección física sobre la vía, estudio de restos materiales y evaluación de componentes mecánicos. La CIAF, como organismo competente encargado de investigar estos incidentes en España, mantiene activa la búsqueda de datos que permitan establecer con exactitud la secuencia de eventos que precedió al descarrilamiento.

En tanto se espera la ampliación de los resultados de la investigación, la comisión reitera que solo una vez completadas las pruebas científicas y los peritajes independientes podrá ofrecerse una conclusión definitiva sobre las causas del accidente. Por el momento, las hipótesis manejadas se consideran sujetas a revisión y actualización conforme se recojan más datos y finalicen los análisis previstos por los expertos.