Seguro se aleja del Partido Socialista para la segunda ronda y Ventura se erige en el líder de la derecha

El principal favorito insiste en que su opción es inclusiva y libre de siglas mientras el representante de la ultraderecha defiende haber reunido a los votantes conservadores y se prepara para una segunda vuelta decisiva en Portugal

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António José Seguro, tras su regreso a la primera línea política, ha enfatizado la necesidad de reconciliar a Portugal tras años de polarización, asegurando que su candidatura comprende a todo el espectro democrático y humanista, y prometiendo que no dividirá a la sociedad. Según consignó el medio Europa Press, el candidato socialista, quien obtuvo más del 31% de los votos en la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Portugal, evitó cualquier mención de siglas partidarias y subrayó que actuará como un presidente independiente de la República, abierto a liberales y conservadores de cara a la segunda ronda del próximo 8 de febrero.

Tal como detalló Europa Press, Seguro expresó que su campaña no responde a intereses partidistas y reafirmó su decisión de mantenerse libre de ataduras políticas, agregando: “He vuelto para unir a los portugueses”. El candidato agradeció el respaldo recibido y resaltó su alejamiento del Partido Socialista de cara a la siguiente etapa del proceso electoral. “No hay portugueses buenos, ni malos, ni de primera ni de segunda. Todos somos Portugal", declaró Seguro durante su intervención en Caldas da Rainha. Además, invitó a todos los sectores democráticos a sumarse a su proyecto en la segunda vuelta por la presidencia.

De acuerdo con la información publicada por Europa Press, tras confirmarse los resultados, las fuerzas políticas ubicadas a la izquierda del Partido Socialista manifestaron públicamente su apoyo a Seguro, fortaleciendo su posición de cara al enfrentamiento directo con André Ventura. El líder del partido Chega, Ventura, alcanzó el 23,5% de los apoyos y se perfila como principal contendiente en la definición del 8 de febrero.

Ventura, por su parte, orientó su discurso a los votantes conservadores y proclamó haberse consolidado como el principal referente "del espacio no socialista" en Portugal. Europa Press reportó que Ventura puso énfasis en la fragmentación del espectro político de la derecha, asegurando que ha logrado aglutinar el voto conservador y atribuyendo su pase a la segunda ronda al hecho de que los portugueses le han confiado la tarea de "liderar el espacio no socialista". También destacó que su candidatura superó al ahora ex candidato del PSD, Luís Marques Mendes, quien sólo sumó un 11% de los votos.

En el balance general de los resultados difundido por Europa Press, el liberal João Cotrim de Figueiredo reunió el 16% de los sufragios y, tras admitir su "derrota personal", dirigió fuertes críticas al primer ministro Luís Montenegro, a quien acusó de anteponer los intereses de su partido, el PSD, sobre los del país al optar por la candidatura de Mendes. Cotrim de Figueiredo apuntó que la consecuencia de esa decisión estratégica será probablemente un presidente del Partido Socialista, atribuyendo la responsabilidad exclusiva a la directiva del PSD. Aunque entre algunos integrantes de Iniciativa Liberal surgieron anuncios de respaldo hacia Seguro, el propio Cotrim de Figueiredo prefirió no confirmar públicamente su posición ante la segunda vuelta.

Otros dos candidatos conservadores, Marques Mendes y el almirante en la reserva Henrique Gouveia e Melo —quien obtuvo el 12,1%—, tampoco manifestaron un respaldo claro a ninguno de los dos finalistas. En particular, Marques Mendes asumió de inmediato la responsabilidad por la baja votación e intentó eximir de culpas al Partido Social Demócrata, que enfrentó este proceso electoral en un contexto de crisis, atravesando dificultades desde su triunfo en las elecciones legislativas de 2024, con desafíos en temas como la vivienda y el funcionamiento de la sanidad pública.

Europa Press detalló que las posturas adoptadas por los dirigentes políticos de centro y derecha reflejan la dispersión interna dentro del espectro conservador en Portugal. Mientras tanto, el discurso de Seguro, en el que recalcó la intención de representar a todos los portugueses sin distinción y su negativa a polarizar, busca atraer a votantes más allá de la tradicional base socialista, en vísperas de una segunda vuelta electoral en la que se enfrentan dos visiones contrastantes sobre el papel que debe ocupar la presidencia en la coyuntura política actual del país.