Seguro se aleja del Partido Socialista para la segunda ronda y Ventura se alza en líder de la derecha

António José Seguro enfatiza el carácter independiente de su postulación, abriendo las puertas a distintos sectores políticos en Portugal, mientras André Ventura reclama el liderazgo del bloque no socialista de cara a la decisiva segunda vuelta del 8 de febrero

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“Soy libre, vivo sin ataduras y así actuaré como presidente de la República”, declaró António José Seguro en la noche electoral, una declaración dirigida a dejar claro el carácter independiente de su candidatura a la presidencia de Portugal. Según consignó el medio Europa Press, el ganador de la primera vuelta de las elecciones presidenciales convocó a todos los sectores —demócratas, progresistas y humanistas— para respaldar su proyecto, desvinculándose del Partido Socialista de cara a la segunda ronda. La jornada electoral de este domingo dejó a Seguro como el candidato más votado, con más del 31% del apoyo, por delante de André Ventura, líder de Chega, quien obtuvo el 23,5%.

Tal como publicó Europa Press, el pronunciamiento de Seguro buscó remarcar la naturaleza no partidista de su postulación en contraste con otras propuestas. Desde Caldas da Rainha, reafirmó su propósito de unir a los portugueses, una consigna que retoma tras haber regresado al primer plano político después de su derrota en las primarias socialistas de 2014 frente a António Costa. “He vuelto para unir a los portugueses”, destacó, subrayando que pretende representar a la totalidad del país: “No hay portugueses buenos, ni malos, ni de primera ni de segunda. Todos somos Portugal”, afirmó, en alusión directa a la retórica de oposición de Ventura. De acuerdo con Europa Press, la candidatura de Seguro ya cuenta, de cara a la segunda vuelta del 8 de febrero, con el respaldo de fuerzas situadas a la izquierda del Partido Socialista, apoyo declarado por sus líderes inmediatamente tras los comicios.

Por su parte, André Ventura centró su mensaje en reclamar el liderazgo del “espacio no socialista”, consolidándose como referente de la derecha tras los resultados de la primera vuelta. Ventura declaró que, pese a la fragmentación de las fuerzas conservadoras, su desempeño electoral demuestra que cuenta con la confianza necesaria para encabezar la oposición al socialismo. Europa Press reportó que Ventura se refirió de manera crítica al papel de otros candidatos conservadores, especialmente a Luís Marques Mendes, quien solo obtuvo el 11% de los votos.

En cuanto al resto de los aspirantes con opciones de pasar a segunda vuelta, el liberal João Cotrim de Figueiredo alcanzó el 16% de los votos y reconoció públicamente su derrota. Cotrim de Figueiredo dirigió además críticas al primer ministro, Luís Montenegro, por supeditar los intereses nacionales a los de su partido, el Partido Social Demócrata (PSD), mediante el respaldo a la candidatura de Mendes. “Ahora los portugueses tendrán que elegir entre ‘pésimas opciones’”, comentó Cotrim de Figueiredo, quien también insinuó que un eventual triunfo socialista en la segunda vuelta sería consecuencia de un error estratégico de la dirección del PSD.

Según informó Europa Press, algunos dirigentes de Iniciativa Liberal ya han anunciado que votarán por António José Seguro, si bien Cotrim de Figueiredo se abstuvo de adoptar una posición pública en este sentido. Paralelamente, los otros dos candidatos conservadores, Marques Mendes y el almirante en la reserva Henrique Gouveia e Melo, cuya postulación obtuvo el 12,1%, podrían resultar decisivos en el balotaje. Marques Mendes, que fue identificado por el medio como el principal perdedor de la jornada, asumió la responsabilidad por los resultados negativos y exoneró al PSD de culpa, en medio de una crisis que afecta a este partido desde su victoria en las legislativas de 2024, cuando Portugal atravesaba serias dificultades de vivienda y de servicios de sanidad pública.

Por otro lado, Europa Press detalló la posición del gobierno ante la segunda ronda, que se celebrará el 8 de febrero. El primer ministro portugués, Luís Montenegro, declaró que el PSD no respaldará oficialmente a ninguno de los candidatos en liza ni participará en la campaña. “El PSD no va a participar en la campaña electoral. No vamos a emitir ninguna indicación y tampoco se supone que debamos hacerlo”, afirmó Montenegro, lamentando la “división” existente en el seno del PSD, lo que, según indicó, restó posibilidades de éxito a Marques Mendes. El jefe del Ejecutivo indicó también que la función del partido será gobernar, paralelamente deseando que las tres semanas que restan de campaña se caractericen por un debate de altura y por una alta participación electoral.

Las presidenciales portuguesas registraron en esta ocasión una cifra récord de aspirantes, con once candidatos, y más de once millones de ciudadanos inscritos para votar. La abstención alcanzó el 38,5%, un nivel significativamente inferior al 60,7% registrado en la cita de 2021, cuando la reelección de Marcelo Rebelo de Sousa coincidió con uno de los momentos más complicados de la crisis sanitaria causada por la COVID-19. En aquellas elecciones, la abstención entre los electores residentes en el extranjero llegó al 98%, marcada principalmente por el cambio en el censo electoral.

De acuerdo con la información publicada por Europa Press, la segunda vuelta presidencial decidirá entre António José Seguro y André Ventura tras un proceso que ha evidenciado la fragmentación de la derecha, la afirmación de candidaturas independientes y el papel estratégico de los partidos en un contexto político portugués definido por la competencia entre bloques y el apoyo transversal que reclama la sociedad.