El travieso Pepino regresa a la vida para comenzar los festejos del carnaval en Bolivia

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La Paz, 18 ene (EFE).- El tradicional Pepino, el personaje principal del carnaval de La Paz, regresó a la vida este domingo gracias a los besos que le dieron las reinas de belleza de tres regiones, para que con el travieso personaje comiencen los festejos carnavaleros en Bolivia.

El evento conocido como el 'Desentierro del Pepino', una escenificación de su renacimiento, comenzó en el atrio del patrimonial Cementerio General, donde llegaron las conocidas "viudas" del personaje, otros pepinos vestidos de negro y decenas de fraternidades del carnaval.

Los personajes levantaron el ataúd morado donde se encontraba el Pepino "aún sin vida" y acompañaron el cortejo fúnebre unas cuantas cuadras, junto con los fraternos, rumbo a un escenario donde se realizó el despertar del personaje.

Para el significativo evento, las reinas de belleza de las regiones de La Paz, Oruro y Santa Cruz fueron parte del acompañamiento del ataúd, que junto al alcalde paceño, Iván Arias, bailaban al ritmo de la conocida danza de los Ch'utas, propia de La Paz.

En el recorrido, el ritmo de la danza se mezclaba con la música fúnebre que en Bolivia se acostumbra entonarse en homenaje a los personajes conocidos ya fallecidos.

El travieso Personaje logró destapar el ataúd en el que iba, se sentó mientras era llevado por otros pepinos y saludaba a la gente que lo acompañaba.

Niños y adultos le gritaban que ya despierte para que comience el carnaval.

Finalmente, el cortejo fúnebre llegó al escenario montado con luces de colores y la máscara de un pepino gigante en la parte superior, donde el ataúd fue depositado.

Las reinas de belleza se afanaron para llegar hasta el Pepino y despertarlo a besos.

La primera en darle un beso fue Camila I, la reina del carnaval de Santa Cruz, pero el personaje no se levantaba; le siguió la reina predilecta de Oruro, Gabriela Durán, pero el Pepino tampoco despertaba; finalmente lo besaron la soberana del carnaval de La Paz, Valeria Lazarte, y la miss Turismo, Fabiana Álvarez, pero el Pepino no volvía a la vida.

Hasta que, finalmente, con los besos de las cuatro reinas que le dieron al mismo tiempo, el Pepino despertó de un salto y con su renacer comenzaron los festejos precarnavaleros en Bolivia.

El personaje paceño, que emula a los arlequines europeos con detalles andinos, regresó a la vida con un traje rojo y verde, que representa la bandera de La Paz.

El alcalde de La Paz, Iván Arias, agradeció la presencia de la población, de las fraternidades y enfatizó en que con el 'Desentierro del Pepino' también se reivindica la procedencia de este personaje.

"Estamos recuperando nuestras tradiciones, y esta vez más que nunca, nos las quieren quitar diciendo que es de Perú, y el Pepino es de La Paz", aseguró Arias, en referencia a algunas manifestaciones desde Puno, en el vecino país, que afirman que este personaje tiene su origen en esa ciudad peruana.

El Pepino representa la picardía, la alegría y el desenfreno característicos del carnaval, mientras que el Ch’uta y la Cholita, también personajes del carnaval, introducen costumbres aimaras en la fiesta, como el agradecimiento a la ‘Pachamama’ o Madre Tierra por sus frutos.

En otros departamentos como en Oruro se prepara la entrada de danzas folclóricas, reconocidas por la Unesco como Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad en 2001, que se desarrollarán el 14 de febrero.

En La Paz se tiene una agenda carnavalera de más de 20 actividades, entre ellas el Jiska Anata, una entrada de danzas folclóricas, y la tradicional entrada de ch'utas y pepinos. EFE

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