MSF avisa de un éxodo hacia Burundi durante el último mes por el conflicto en el este de RDC

Según Médicos Sin Fronteras, miles de personas han llegado a campamentos en Burundi en apenas semanas, donde la falta de agua, alimentos y atención sanitaria agrava el riesgo de enfermedades y amenaza la vida de quienes huyen del conflicto

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Cifras recientes muestran que aproximadamente 42% de las personas recién llegadas a los campamentos de refugiados en Burundi han dado positivo en pruebas de malaria, situación que se agrava por la limitada capacidad de acceso al agua potable, los alimentos y la atención médica básica. Según informó Médicos Sin Fronteras (MSF), miles de congoleños se han visto obligados a huir de la región oriental de la República Democrática del Congo (RDC) y buscar refugio en territorio burundés durante el último mes, tras el avance de las fuerzas rebeldes y la toma de la ciudad de Uvira a finales de 2025.

De acuerdo con MSF, este desplazamiento masivo ha generado la mayor afluencia de refugiados que se haya visto en años en territorio de Burundi. La coordinadora de emergencias de la organización, Carolina López-Led, destacó que la llegada de estas personas en tan corto tiempo sorprendió a las agencias humanitarias. El medio Europa Press reportó que, según estimaciones de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), solo a partir del 5 de diciembre han ingresado a los campamentos burundeses más de 100.000 personas, en su mayoría ciudadanos congoleños.

Las condiciones de vida en los asentamientos presentan riesgos graves. La Organización Ciudadana por la Paz y la Convivencia Comunitaria (CPCC), una organización local, informó que 105 personas fallecieron en las dos últimas semanas en estos campamentos debido al hambre, la falta de medicinas y la ausencia de refugio adecuado. Esta crisis se refleja en lugares como el campamento de Busuma, donde aproximadamente 60.000 personas han encontrado refugio, pero enfrentan importantes deficiencias en el acceso a servicios básicos. López-Led señaló que estos espacios no cumplen con los parámetros mínimos en cuanto a agua, alimentos y asistencia sanitaria, lo que expone a los residentes a enfermedades respiratorias, malaria, sarampión y cólera.

Médicos Sin Fronteras, según relató Europa Press, ha iniciado la construcción de una clínica en el campamento de Busuma como parte de su respuesta de emergencia. Al mismo tiempo, se ha comenzado la distribución de bidones, mosquiteras, jabón y productos de higiene para más de 1.500 personas en el campamento de tránsito de Makombe, mientras que los casos médicos que requieren atención especializada se están remitiendo al hospital del distrito de Cibitoke.

En relación con el abastecimiento de agua, el medio informó que actualmente el acceso se limita a 2,5 litros diarios de agua por persona en el campamento de Busuma, cantidad inferior al mínimo internacional de cinco litros diarios y muy por debajo de los 15 litros recomendados en situaciones humanitarias. MSF distribuye cerca de 51.000 litros de agua por día mediante camiones cisterna, y sus equipos buscan alternativas sostenibles para incrementar la cobertura y reducir los riesgos ligados a las enfermedades transmitidas por agua contaminada, como el cólera.

Los retos sanitarios y logísticos se ven reflejados también en la infraestructura higiénica: actualmente existe una letrina por cada 98 personas, una proporción que representa la mitad del estándar considerado aceptable para emergencias humanitarias. Europa Press detalló que, ante este panorama, persisten grandes necesidades en la distribución de agua limpia para evitar nuevos brotes epidémicos y proteger la salud colectiva en los campamentos.

La coordinadora de MSF expresó que autoridades y organizaciones humanitarias intensifican sus esfuerzos para cubrir las necesidades urgentes y garantizar el acceso a servicios esenciales. "Estamos comprometidos a mejorar el acceso a la atención sanitaria esencial y trabajaremos para seguir garantizando servicios gratuitos y de alta calidad a las personas refugiadas", declaró López-Led. No obstante, advirtió que, sin aumentos inmediatos en los recursos disponibles, no será posible cubrir la magnitud de las necesidades actuales y el riesgo de deterioro de la situación permanece elevado.

En este contexto, el avance del conflicto en el este de la República Democrática del Congo ha impactado directamente en la estabilidad en Burundi, afectando a decenas de miles de refugiados que, según MSF y Europa Press, atraviesan una emergencia humanitaria caracterizada por la carencia de agua, alimentos y servicios médicos, mientras la amenaza de enfermedades infecciosas continúa latente.