La activista Mardini afirma, tras ser absuelta, que salvar vidas en el mar no es delito

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Atenas, 16 ene (EFE).- La activista humanitaria siria Sarah Mardini ha asegurado que "el rescate de vidas humanas no es un delito", después de haber sido absuelta de la acusación de tráfico de personas por su actividad de salvamento de migrantes y refugiados que trataban de llegar por mar a Grecia, informa este viernes el portal Stonisi.

"Si ayudar a personas es un crimen, entonces somos todos criminales", declaró Mardini al salir del tribunal en la isla griega de Lesbos donde fue absuelta, junto a otros 23 trabajadores humanitarios de la ONG Emergency Rescue Center International (ERCI).

Los acusados se enfrentaban a los cargos de presunto tráfico de personas, formación de una organización criminal y blanqueo de capitales, delitos que podrían haberles acarreado penas de hasta 20 años de cárcel.

"Han sido ocho largos años, pero la lucha ha merecido la pena, las vidas de las personas lo merecen y no nos arrepentimos de nada de lo que hemos hecho", recalcó el buzo irlandés Seán Binder, que en 2018 fue arrestado y pasó junto con Mardini y el presidente de ERCI, el griego Nasos Karakitsios, más de cien días en prisión preventiva antes de ser liberados.

Por su parte, Karakitsios señaló que el veredicto "reivindica a todos los voluntarios, refugiados e inmigrantes" de los que han recibido apoyo estos años.

Los ahora absueltos dieron apoyo entre 2015 y 2018 a operaciones de búsqueda y rescate de refugiados en el mar en Lesbos, adonde llegaron solo en 2015 más de medio millón de personas.

El tribunal concluyó que no hay ninguna prueba que sustentara los graves cargos contra los trabajadores humanitarios.

En un comunicado publicado este viernes, la ONG Amnistía Internacional señaló que "estos cargos nunca deberían haber llegado a juicio" e instó a la UE a "establecer garantías más sólidas contra la criminalización de la ayuda humanitaria".

Mardini llegó en 2015, con solo 17 años, a Lesbos huyendo de la guerra civil en Siria junto con su hermana Yusra, que compitió después como nadadora con el equipo olímpico de refugiados en Tokio 2020.

Tras partir con una balsa precaria hacia esta isla griega desde las costas turcas las dos hermanas evitaron que la embarcación en la que se encontraban con otras 20 personas se hundiera por sobrepeso tirándose al mar y remolcándola a nado hasta Lesbos.

Su travesía inspiró la película de Netflix 'Las nadadoras'. EFE