China y Canadá acuerdan reducir los aranceles a los coches eléctricos chinos

El gobierno canadiense permitirá el ingreso de decenas de miles de automóviles eléctricos fabricados en China bajo un arancel preferencial, mientras China rebajará drásticamente el impuesto a productos agroalimentarios canadienses, según confirmó el primer ministro Mark Carney

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La reducción significativa de aranceles para productos clave de exportación, como la colza canadiense, podrá impactar de forma directa en el comercio entre China y Canadá. De acuerdo con un comunicado emitido por la oficina del primer ministro canadiense, Mark Carney, los aranceles impuestos por China sobre la colza descenderán del 84 por ciento al 15 por ciento para el 1 de marzo. Además, otros productos como la harina de colza, los guisantes, la langosta y el cangrejo dejarán de estar sujetos a gravámenes antidiscriminatorios, decisión que, según indica la administración canadiense, se prevé que incremente las exportaciones hasta en 3.000 millones de dólares, equivalentes a 2.582 millones de euros. Este cambio ocurre tras un periodo de tensión comercial iniciado en marzo del año pasado, cuando Pekín aplicó tarifas sobre exportaciones agroalimentarias canadienses por un valor de 2.600 millones de dólares (2.237 millones de euros), agravadas posteriormente en agosto.

El acuerdo entre China y Canadá incluye, según publicó la oficina del primer ministro Carney, una reducción de los aranceles para la entrada de automóviles eléctricos de fabricación china. Canadá permitirá el acceso de hasta 49.000 vehículos eléctricos procedentes de China bajo un impuesto de importación del 6,1 por ciento, igual al aplicado a los países bajo el régimen de nación más favorecida. Hasta la fecha, no se han especificado cuándo se aplicará esta medida. Esta política representa una modificación importante respecto a la postura del anterior gobierno encabezado por Justin Trudeau, que estableció un recargo arancelario del 100 por ciento para los vehículos eléctricos chinos en 2024, alineándose con disposiciones similares adoptadas por Estados Unidos. En el año 2023, las exportaciones chinas de automóviles eléctricos hacia el mercado canadiense superaron las 41.500 unidades.

Tal como detalló la comunicación oficial del gobierno de Canadá, el objetivo de estas medidas es “forjar una nueva asociación” que reduzca la dependencia económica de Ottawa respecto a Washington. Mark Carney, primer ministro canadiense, remarcó la voluntad de ambas partes por fortalecer vínculos estables de cara al futuro y calificó a China como un socio “más predecible” que Estados Unidos tras el regreso de Donald Trump a la presidencia. En declaraciones difundidas por la oficina de Carney, el mandatario agregó que aunque la relación comercial con Estados Unidos es “más multifacética y amplia”, la previsibilidad de los acuerdos con China resulta una característica positiva en el contexto político actual.

El medio oficial canadiense también comunicó que el anuncio se dio después de la reunión mantenida entre Mark Carney y el presidente chino, Xi Jinping, en territorio chino. Esta visita representa el primer encuentro oficial de un jefe de Gobierno canadiense en ese país asiático en los últimos ocho años, con los líderes describiendo el diálogo bilateral como “franco” y sugiriendo que este podría ser un punto de inflexión para iniciar una etapa de mayor efectividad en su relación diplomática.

Las autoridades de ambos países informaron que retomarán el diálogo estratégico, económico y financiero al mayor nivel, con la intención de fomentar la cooperación agrícola, incrementar el flujo comercial y de inversión y asegurar la estabilidad de las cadenas globales de suministro. También anunciaron iniciativas conjuntas para combatir delitos de carácter cibernético y el tráfico de narcóticos.

Xi Jinping manifestó la disposición del gobierno chino para consolidar una alianza estratégica que atienda no solo los intereses de ambas naciones, sino con un sentido de responsabilidad hacia todos los pueblos, y mostró apertura a continuar trabajando sobre este objetivo, según recogió la oficina del primer ministro canadiense.

La decisión de flexibilizar los aranceles llega en respuesta a medidas previas adoptadas durante el mandato de Trudeau, cuando Canadá, siguiendo la línea de protección establecida por la administración estadounidense, elevó los gravámenes a los vehículos eléctricos importados de China. La réplica de Pekín fue un incremento de los aranceles aplicados a productos agrícolas canadienses, intensificando la presión sobre sectores económicos estratégicos para Ottawa.

El ajuste arancelario, tanto en automóviles eléctricos como en productos agroalimentarios, busca modificar el equilibrio del intercambio comercial, abriendo una fase que promueve conversaciones al más alto nivel, según detalló la oficina del primer ministro Mark Carney. Las partes anunciaron también la intención de ampliar la cooperación sectorial en agricultura y otros ámbitos vinculados a la economía real.