Castries, 16 ene (EFE).- Un grupo de 120 enfermeros de Ghana llegará la semana próxima a las islas caribeñas de Antigua y Barbuda para reforzar el sistema sanitario, aunque el Gobierno aseguró que aún no ha finalizado formalmente el programa mediante el cual reclutaba profesionales de la salud de Cuba.
Estados Unidos intensificó en los últimos meses su presión sobre los países caribeños que contaban con médicos y enfermeros cubanos para que concluyan estos programas.
Los miembros de la Comunidad del Caribe (Caricom), entre ellos Antigua y Barbuda, defendieron las misiones médicas cubanas, vitales para sus sistemas de salud, pero se vieron obligados a capitular en cierto modo a las presiones de Washington.
Se espera que los enfermeros de Ghana arriben a Antigua y Barbuda el 23 de enero, según dijo a la prensa local este jueves el director general de Comunicaciones de la Oficina de Primer Ministro, Maurice Merchant.
El funcionario especificó que la mayoría de los trabajadores de la salud realizarán sus labores en el Celeste Bird Medical Centre, el principal hospital del territorio, y otros estarán en diversas clínicas y escuelas.
"Estos enfermeros ghaneses están altamente cualificados", afirmó Merchant, quien añadió que su llegada tendrá "un impacto positivo en el sistema sanitario de Antigua y Barbuda".
Merchant indicó que los enfermeros africanos ayudarán a aliviar la carga de sus colegas caribeños ante la falta de más trabajadores de salud, debido a que los profesionales de Antigua y Barbuda emigran a Norteamérica y Europa en busca de mejores salarios.
Sobre los profesionales cubanos, Merchant informó que han sido un pilar del sistema de salud local durante muchos años y que el acuerdo está sujeto a cambios pero no se ha dado por finalizado.
"El Gobierno valora las contribuciones que ha hecho y está haciendo el Gobierno cubano en relación con nuestro sector de la salud y, como en todo, hay un período de transición", declaró sin ofrecer más detalles.
Las misiones médicas cubanas se han convertido en uno de los principales focos de tensión entre Estados Unidos y varios países del Caribe, tras las medidas impulsadas por Washington contra este sistema mediante el cual La Habana envía equipos de personal médico a decenas de países.
Según investigaciones de la ONG Prisoners Defenders, el Estado cubano retiene en promedio cerca del 85 % de los salarios de estos profesionales.
El informe de 2024 sobre la trata de personas del Departamento de Estado de Estados Unidos situó los ingresos de Cuba por la exportación de servicios profesionales entre los 6.000 y los 8.000 millones de dólares, lo que convierte a estas misiones en una de las principales fuentes de divisas de la isla.
De acuerdo con la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) de Cuba, entre 2018 y 2020 este tipo de exportaciones representó más del 40 % del total de las ventas externas del país.
En este contexto, el senador estadounidense Marco Rubio arremetió contra estas misiones, que calificó de “esquemas de trabajo forzado”, y promovió restricciones de visados a funcionarios de América Latina, el Caribe y África que contraten brigadas médicas cubanas, así como a diplomáticos de la isla involucrados en la negociación de estos acuerdos. EFE